|
||||||||
| Ecos es una página abierta a las inquietudes de todos los lectores.
Los mensajes que se envían deben estar acompañados del nombre completo del autor, su dirección y un teléfono o dirección electrónica de contacto. Los coordinadores se reservan
el derecho de editar los mensajes que se extiendan más allá de veinte líneas mecanografiadas, los que reiteren un mismo concepto o aquellos que incluyan
afirmaciones agraviantes para personas o instituciones. Si un corresponsal no está dispuesto a que su mensaje sea abreviado, debe dejar expresa constancia
de ello. Para enviarnos sus inquietudes haga click aqui |
Abuso de autoridad
Dr. Marcelo Gioscia Civitate | Montevideo
@| "La denuncia realizada por una ciudadana que filmó, tanto el irregular desplazamiento de un vehículo municipal de la Intendencia de Montevideo (conducido a alta velocidad) como el procedimiento del que fue objeto y que concluyó con una multa en su contra, no deja de sorprendernos.
Demuestra frontalmente, gracias a la tecnología, la olímpica violación de normas constitucionales (que establecen principios fundamentales con que nuestros constituyentes buscaron proteger y jerarquizar la función pública) así como el desconocimiento de normas elementales del proceder administrativo que de otro modo hubiera quedado en penumbras.
Pero además, lo que resulta a un tiempo indignante y en verdad inaceptable, es el espurio proceder de quienes en su calidad de funcionarios públicos debieran ser con su ejemplo, los primeros en respetar las normas, entre ellas y al menos, las de tránsito cuyo control les compete. Y no sólo eso, debieran tener muy en claro que deben estar al exclusivo servicio de la función que tienen asignada, pero sujetos al imperio de la ley.
Al parecer, confunden su derecho de ser custodios del cumplimiento de las normas con su ubicación con respecto a las mismas, así como al ordenamiento jurídico en su conjunto.
Por ello, al observar asombrados el video registrado por la contribuyente y difundido en varios medios de prensa, no podemos más que solidarizarnos con ella y aplaudir su valentía de enfrentar a quienes deshonran la función pública y mucho mal le hacen al Estado de Derecho.
Pues debe significarse que la presunta jerarquía que detentan no les confiere ningún derecho por sobre los derechos de los demás ciudadanos, sino sólo y en cuanto ajusten su proceder a la regla que el legislador estableció dentro del límite de sus respectivas competencias municipales.
En un claro abuso de autoridad, confunden su deber de custodiar el cumplimiento de la norma con ser ellos mismos `la ley`, lo que sin dudas los acerca a un autoritarismo despreciable que, es evidente, no ha sido desterrado.
Al parecer confunden discrecionalidad con arbitrariedad, y ello no favorece a su municipio ni enaltece sus funciones, sino que por el contrario, nos conduce a reclamos de anulación que cuestan dineros y recursos de las arcas municipales que se nutren con el pago de nuestros tributos y bien podrían destinarse a otros fines.
Por ello, individualizados como servidores del municipio capitalino a los implicados, luego del sumario al que serán sometidos para graduar sus respectivas responsabilidades con todas las garantías del debido proceso (ya que a mi modesto entender disponer una investigación administrativa sólo dilataría la necesaria y urgente toma de posición sobre el asunto) sus conductas -qué duda cabe- serán sancionadas. Ya que el daño que han ocasionado a la institución municipal de la que dependen ha sido muy grande y más aún el causado a sus propios compañeros de su misma área de trabajo y a la función pública en general.
Y tal vez sea éste el caso de sugerir por el instructor sumariante se les aplique como sanción, no sólo las clásicas amonestaciones y posibles suspensiones con retención de haberes, con anotación en los legajos personales, sino algún tipo de medidas educativas que supongan entre ellas una formación cívica y democrática de la que, según quedó en evidencia, carecen".
Terminal de contenedores
Dr. Miguel Merino-Pacheco | Montevideo
@| "En su edición del día 22 de marzo, en la columna especializada en asuntos portuarios, el periodista Emilio Cazalá sintetiza en una frase la línea editorial de su diario tras el fiasco de la subasta de acciones de la Segunda Terminal de Contenedores de Montevideo el día 17 de marzo pasado. Cazalá: `Hay que ir a una nueva instancia urgente con modificaciones en el pliego`.
Viéndolo desde el punto de vista de los promotores del proyecto, hay que coincidir en lo obvio: la modificación del pliego de condiciones que se presentó el día 17, que fue rechazado de plano `por los mercados` -a decir del responsable de una de las empresas interesadas-, es ineludible. Sin eso, el planteo ha muerto.
En lo que no es posible coincidir con el columnista es en la necesidad de que la nueva instancia sea urgente. El columnista descuenta la inocuidad del proyecto y su innegable utilidad, cuando existen ya serias dudas con respecto a aspectos de ambos puntos.
Por lo contrario, es de primordial importancia que aspectos totalmente ignorados por el planteo actual del proyecto entren a consideración del mismo, y que se consulte, además, a grupos sociales y económicos que pueden ser severamente afectados por externalidades negativas del proyecto. Esto no requiere urgencia, sino reflexión y discusión.
Me refiero a los posibles daños medioambientales que casi con seguridad surgirán al instalar en el medio de la bahía de Montevideo una isla de 60 hectáreas casi tan grande como la Ciudad Vieja. Estos daños no han sido evaluados de ninguna forma; existen sólo algunos informes insuficientes y/o prestados de otros proyectos.
Las posibles consecuencias de que los caladeros de pesca más ricos del Río de la Plata, en las inmediaciones del Banco Inglés, reciban un alud de sedimentos altamente contaminados procedentes del fondo de la bahía de Montevideo, extraídos durante las operaciones de remoción del fondo necesarias para instalar la isla y dragar canales, no han sido consideradas en absoluto. La contaminación de la pesca que se obtiene allí significaría el fin de una importante industria, de la cual dependen poblaciones enteras, como Solís de Mataojo, por ejemplo. En el pliego a aprobar `urgentemente` no se lee una sola línea en referencia a este problema.
Por lo demás, no se trata del único grave problema medioambiental a desencadenar por la `isla` de la Terminal, pero tal vez uno de los más dañinos. Planteado tal como está, este proyecto no puede ni siquiera considerarse seriamente. Para serlo, hay que introducir estudios detallados e independientes de impacto medioambiental, y casi con seguridad replantear completamente el emplazamiento de la obra, a fin de salvaguardar el tesoro de la bahía de Montevideo para generaciones futuras".
La Universidad
Ignacio | España
@| "Me siento profundamente avergonzado por la situación en la que está, después de muchos años de gobierno autónomo de filiación frentista, la Universidad de la República.
Mi hija comenzó este año Ciencias Económicas. Las carencias son brutales. Para muestra un botón: para conseguir un asiento en los teóricos, debe ir horas antes, entrar corriendo, entre empujones, gritos, algún compañero caído que es atropellado por el malón, con el resultado de contusiones (por ahora leves).
Una imagen tercermundista. Si no hacen algo seguiremos sin figurar ni siquiera entre las 500 mejores universidades de Latinoamérica. ¡Una vergüenza!"
Lavaderos de autos
Líber Trindade | Montevideo
@| "Hace unos días me decía un amigo que tiene un lavadero de autos con su frente sobre Av. Italia: `esto del carril exclusivo para ómnibus me mata`. Yo le decía que hay que pensar en el bien general, a él no lo mata una ciudad ordenada, todo lo contrario, el que paga todos sus impuestos, que tiene a todo su personal en planilla, que da un servicio de gran calidad, tiene que competir contra la informalidad, amparada en la omisión de la Intendencia Municipal de Montevideo de hacer cumplir su normativa.
Cómo puede ser que, por ejemplo, recorramos Bulevar Batlle y Ordóñez y veamos una cantidad importante de lavaderos de autos sobre la propia calle, colocando tanques como si fueran conos de señalización, anulando totalmente un carril, salpicando a los autos que pasan, arrojando toda la basura en la calle, generando agua que corre en las pendientes contra el cordón, ensuciando el frente de vecinos, colegios, nada importa.
Esta semana observaba una esquina totalmente inundada por alguna boca de tormenta tapada. ¿Cómo mantener un sistema de alcantarillas limpio con basura por todos lados, también con este tipo de negocios clandestinos?
Esta situación la podemos encontrar por toda la ciudad, pero quema los ojos ver como avenidas importantes como Garzón, con dos carriles, también tienen un lavadero ocupando uno de estos carriles.
Y qué pasa con los demás organismos públicos: BPS, Ministerio de Trabajo. ¿Dónde están las condiciones de salubridad para los trabajadores? ¿Qué pasa con OSE y UTE? ¿Estos consumos son legales o como tanta otra gente están colgados a la red impunemente?
No estoy contra la fuente de trabajo de las personas, todos necesitan ganar su sustento, pero este no es el camino. Debemos apuntar a una ciudad justa, donde se proteja a los ciudadanos que hacen bien las cosas".
El remo
E.S. | Montevideo
@| "Cada vez que una delegación de remo participa internacionalmente, desde la década del 40 por lo menos, obtenemos medallas o su participación es más que digna.
El Ministerio de Deporte parece no darse cuenta que estamos en un país con agua por todos lados y que se podría fomentar este deporte, que seguramente nos daría grandes satisfacciones. Clubes hay en todo el país, solamente habría que `remar contra las drogas` y no fomentar la violencia con el desprestigiado KO que por lo visto no noquea a la droga y sí enseña a pegar a los jóvenes que seguramente ese aprendizaje no lo van a volcar al boxeo, deporte en franca decadencia en el mundo entero.
¿Habrá alguien en el gobierno de turno que lo piense?"
Reconocimiento a un gesto solidario
Alberto Rodríguez | Montevideo
@| "Quiero expresar públicamente mi reconocimiento y agradecimiento al personal de la cadena Multiahorro ubicado en Rivera y Pablo de María, por su solidaridad y noble gesto ante un descuido de mi parte por el cual se me cayó un dinero que creí haber guardado luego de una compra y el cual di por extraviado.
Para mi agradable sorpresa, al día siguiente uno de los vigilantes que se percató de la situación me informó que habían guardado mi dinero y el gerente me lo entregó.
Gestos así merecen destacarse porque son los que nos animan a seguir creyendo en nuestro país, en su gente, y, en definitiva, en nosotros mismos".
"Patoteril" fue el término que empleó José Villar para calificar la actitud de Esteban Valenti, luego de que ambos se trenzaran a ...
El senador dijo a EL PAÍS digital que las declaraciones del presidente costarricense son un atrevimiento y que el ejército es ...
El presidente de Costa Rica, Oscar Arias, anunció que le propondrá a José Mujica abolir el Ejército, como lo hizo su país en ...
Envuelto en la bandera del Frente Amplio, el ex presidente Tabaré Vázquez volvió anoche a posicionarse como el líder de la ...
El régimen comunista de Cuba "ha perseverado en hábitos marcadamente estalinistas", afirmó un grupo de intelectuales uruguayos de ...