Ecos latinos

Julia Rodríguez Larreta

Nada mejor para desviar la atención sobre los serios problemas internos que enfrenta un gobierno, que encontrar un enemigo externo contra el cual vociferar; que inspire reivindicaciones patrióticas que aglutinen a la población, que despierten los espíritus solidarios y los sentimientos anticolonialistas de los vecinos latinoamericanos.

Esa gracia se la entregaron los británicos a Cristina Fernández, justo antes de viajar a la reciente Cumbre en México, donde logró el éxito que se le escapa de las manos en su propio territorio. En momentos en que los Kirchner finalmente han comenzado a sentir que la derrota electoral legislativa del año pasado no era gratis. Que la inflación se ha convertido en un serio dolor de cabeza; que la "caja" se ha secado y que los fallos judiciales les están complicando la vida, el avance de los ingleses en busca de petróleo en las profundidades de los mares que circundan a las islas Malvinas, para unos, o Falklands, para otros, trasladó el foco de atención.

La Presidenta argentina consiguió que desde la tropical Cancún, surgiera un compacto apoyo multilateral a la protesta de soberanía presentada por su gobierno, por la exploración dispuesta por el Reino Unido. El respaldo recibido por los mandatarios allí reunidos, contrasta significativamente con la indiferencia y el nulo eco o suceso obtenido por nuestro gobierno para con sus reclamos respecto del atropello que significa el bloqueo ejercido desde la Argentina en el puente internacional que une Fray Bentos y Gauleguaychú. El que ya lleva nada menos que tres años. El cual, en algunos momentos, se extendió a otros cruces, haciendo imposible el libre tránsito, violando no solo los postulados del acuerdo del MERCOSUR, sino un principio fundamental de las relaciones internacionales.

Inaceptable situación mantenida por un grupo de "piqueteros", amparados en la tácita aceptación del hecho por el gobierno de los Kirchner. Los mismos que ahora pusieron el grito en el cielo, buscando la ayuda de sus hermanos latinoamericanos para defender sus aspiraciones de propiedad sobre estas islas, donde se da la paradoja de que sus habitantes han manifestado claramente, que no desean en absoluto ser argentinos. Prefieren seguir siendo parte del Reino Unido.

El encuentro en las caribeñas costas mexicanas, fue convocado por la (CALC) Cumbre de la Unidad de América Latina y el Grupo de Río y de allí ha surgido a impulso de Lula, (UNASUR también), una novedosa y seguramente muy necesaria y fructífera propuesta, fervorosamente acompañada entre otros, por nuestro Presidente. La creación de una nueva organización de naciones latinoamericanas. Se pregunta uno y ¿la OEA? Otro organismo y otra burocracia internacional, aunque con la particularidad de que en esta ocasión, no serán convidados ni Estados Unidos ni Canadá.

Pero eso sí, genera amplias esperanzas sobre este nuevo proyecto, que el heredero del dictador cubano, Fidel Castro, haya dicho, que "Cuba considera que están dadas las condiciones para avanzar con rapidez hacia la constitución de una organización puramente latino- caribeña".

Raúl Castro, partícipe del cónclave, dado que no hay Carta Democrática que impida que países totalitarios sean parte, a diferencia de lo que se exige para integrar la OEA, hacía estas reflexiones, mientras en su país moría Orlando Zapata, de 44 años. Este albañil era uno de los 200 presos políticos del régimen castrista. Formaba parte del grupo de 75 disidentes que en el 2003, fueron atrapados y condenados hasta 28 años de cárcel, en condiciones infrahumanas. Su mayor delito fue tratar de que en su país hubiera libertad y derechos republicanos. Reconocido como preso de conciencia por Amnesty International, acusado entre otras cosas, de menosprecio a la figura del comandante Fidel, había comenzado una huelga de hambre hace 85 días para protestar contra los maltratos carcelarios.

También lució muy auspicioso para ese objetivo de integración, el espectáculo protagonizado por Chávez y Uribe, luego de que éste le recriminara al venezolano, por el "bloqueo", que le aplican a los productos colombianos. Realismo mágico.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar