|
||||||||
A 20 años de la caída del muro de Berlín, Uruguay es uno de los pocos países del mundo en donde perdura un partido comunista. Un partido sobreviviente de la crisis del comunismo -como sistema de dominación y filosofía política- cuya primera gran señal fue el derrumbe de aquel muro de concreto acaecido en la capital alemana en noviembre de 1989. Un partido comunista uruguayo, minoritario, hoy aliado al MPP, con mínima y testimonial representación parlamentaria después de las elecciones del 25 de octubre, que continúa predicando en el desierto las bondades del marxismo-leninismo como si nada hubiera ocurrido.
Lo hace en una región pródiga en confusiones, en donde gobierna un presidente como el boliviano Evo Morales que se declara marxista-leninista, en donde circulan guerrillas que se proclaman comunistas como las FARC, y en donde los hermanos Castro, ex siervos de la URSS imperial que hizo implosión hace dos décadas, todavía flagelan a los cubanos con su versión miserable y tropical del comunismo. Todos ellos son resabios de un pasado que empezó a morir aquella noche de algarada en Berlín cuando los alemanes del Este conquistaron su libertad e iniciaron la ansiada reunificación de su nación.
Ahora, cuando es obvio que el dogma comunista determinó la catástrofe de la Unión Soviética con su centralismo económico y el férreo control del Estado, cuesta entender que ese régimen de economía cerrada y nulas libertades encuentre defensores por estas latitudes. Porque no es fácil comprender que a estas alturas haya en Uruguay gente que adhiera a una doctrina totalitaria y estatista que cayó fulminada por sus propias contradicciones. Incluso abundan entre nosotros quienes, sin declararse comunistas, mantienen su reflejo de desconfianza ante la democracia liberal y las reglas del libre mercado, atraídos por ideas estatistas y controladoras ya fracasadas. No aprendieron nada de esa historia que tuvo a Juan Pablo II, Gorbachov y Lech Walessa como protagonistas.
Para esos políticos aún vigentes en la izquierda uruguaya es como si el muro de Berlín, hoy convertido en pequeños fragmentos de colección, todavía existiera.
| « volver |









El senador electo Pedro Bordaberry aventó ayer cualquier duda posible de su apoyo a la fórmula Lacalle-Larrañaga y puso al ...
María Isabel Santos, Juana y Sebastián Marroquín y su esposa María Ángeles Sarmiento son la familia más cercana de Pablo Escobar. ...
El juez Jorge Díaz citó a declarar a oficiales y personal subalterno de la Seccional 12ª, por la llamada realizada desde esa ...
"Me desespera eso de no saber por qué lo hicieron, no me entra en la cabeza", dice Carlos Alberto Díaz (47), el esposo de Miriam ...
El candidato al vicepresidente por el Frente Amplio expresó hoy que la votación obtenida el 25 de octubre pasado "fue ...