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"Desde la oposición no se puede boicotear todo"
Si es presidente, Lacalle ofrecerá al Frente un acuerdo con posible participación en el gabinete. La clave, para los blancos, es darle responsabilidad a la izquierda para no "boicotear" el país cinco años y poder cumplir con las promesas de campaña.
La campaña de cara al balotaje arrancará esta noche con un acto con dirigentes nacionalistas de Montevideo y Canelones, donde hablará el candidato a vice Jorge Larrañaga y el jefe de campaña Gustavo Penadés. El objetivo es que el Partido Nacional sea solo "una de las columnas de la candidatura de Luis Alberto Lacalle", cuya reaparición pública se concretará mañana en el lanzamiento de su campaña, en el Salón de Fiestas del Palacio Legislativo.
Allí presentará los lineamientos para las próximas cuatro semanas. En principio no se prevé allí la participación de Pedro Bordaberry, que sí hará su gira de agradecimiento y explicación del apoyo a Lacalle.
En el comando blanco no tenían claro ayer el grado de involucramiento colorado en la campaña. "Eso hay que preguntárselo a ellos", respondió Larrañaga cuando El País lo consultó. Luego del lanzamiento, los dirigentes blancos girarán por todo el país el fin de semana (ver recuadro aparte).
La campaña estará dirigida a dejar claro que Lacalle y Larrañaga representan el "equilibrio" y que sería peligroso darle tanto poder a José Mujica. Si Lacalle es presidente, ¿cómo hará para aprobar leyes y reformas propuestas durante la campaña, como la eliminación del IASS a los pasivos, si no tendrá la mayoría en el Parlamento?
La clave estará, según los dirigentes nacionalistas, en trasladarle la responsabilidad a la izquierda para no congelar el país durante cinco años y obligar a todo el sistema político a conciliar.
"El Frente no puede agitar con la mayoría parlamentaria y a la vez proponer un pacto nacional", sostuvo Larrañaga. En ese sentido, dijo que un eventual gobierno blanco enviará al Parlamento sus proyectos de ley "y luego el Legislativo determinará si lo aprueba".
En el caso del IASS, "el Frente debería explicar por qué no aporta sus votos para sacar un impuesto a las jubilaciones", indicó Larrañaga.
En la misma línea, la diputada electa Ana Lía Piñeyrúa puntualizó que, al haber anunciado un pacto nacional, "se supone que el Frente respetará la convocatoria de Lacalle, si le toca ser oposición".
Penadés, en tanto, entiende que -en ese escenario- el FA no mostrará la misma actitud que tuvo antes de ser gobierno. "Cuando uno es oposición testimonial, se radicaliza y puede oponerse a todo. Pero cuando uno tiene control desde la oposición, no puede boicotear o trancar todas las medidas", dijo.
El gobierno de Lacalle intentaría realizar acuerdos programáticos en grandes áreas con la izquierda, donde entrarían posibles ofrecimientos para ingresar al gabinete, indicó Penadés.
Así, la actitud sería de "redoblar la labor de negociación y diálogo" desde el gobierno y también trasladar "la responsabilidad" al Frente Amplio en la oposición. En ese caso, "el Parlamento recuperará una jerarquía real como lugar de negociación, que no tiene desde el primer gobierno de Julio María Sanguinetti y el de Lacalle, desde hace quince años".
El Partido Nacional aún no realizó un planteo formal al candidato frenteamplista José Mujica para concretar un debate. El tema será tratado la próxima semana y, por ahora, en el comando blanco se mantiene la posición de rechazar el debate entre las dos fórmulas, ya que se entiende que lo correcto es un debate de candidato a candidato y que la otra opción es "absurda", dijeron fuentes nacionalistas.
De todos modos, no se descarta revisar la posición más cerca de la elección y avalar el debate "de a cuatro" si conviene electoralmente, dijeron las fuentes. "Tenemos la convicción que algún debate debe haber", dijo un miembro del comando nacionalista. El comando frenteamplista volvió a rechazar ayer el debate entre Mujica y Lacalle, pero sí acepta un debate entre fórmulas.
Mientras tanto, algunos blancos ven el balotaje como un plebiscito. De hecho, el senador Sergio Abreu dijo a El País que la elección "es igual al plebiscito del 80 y Lacalle-Larrañaga es equivalente al No; es una elección entre dos estilos de ver la vida republicana".
Cinco equipos de Unidad Nacional (UNA) y Alianza Nacional inician una ronda de contactos por todo el país, con dirigentes y militantes. Mañana, Luis Alberto Heber y Pablo Iturralde visitarán la zona Este; mientras que Francisco Gallinal, Carlos Moreira, Julio Cardozo y Carmelo Vidalín estarán en el centro sur. El sábado, Jorge Larrañaga y Gustavo Penadés recorrerán el litoral oeste; Sergio Abreu y Heber irán al norte; Eber Da Rosa, Juan Chiruchi y Enrique Antía al centro-este.
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