|
||||||||
Todo gobierno que termina su mandato deja, obviamente, un legado -su actuación y sus consecuencias- al que lo sucede. En el caso uruguayo, el frenteamplismo -primer gobierno auto proclamado de izquierda en la historia de nuestro país- será sucedido por otro de la misma tendencia o por uno a cargo del Partido Nacional, cuestión que se dirimirá, eventualmente, el próximo 29 de noviembre, cuando el balotaje resuelva definitivamente.
La tarea a cumplir por quien reciba dicho legado no será nada fácil, si el ganador de los comicios no obtiene una mayoría parlamentaria como la que ha gozado el actual gobierno, la cual le ha permitido actuar o dejar de hacerlo a su antojo, en casi cualquier área del quehacer nacional. Tendrá que depender, en semejante circunstancia, del apoyo que los restantes partidos le quieran dar a sus propuestas. Si vence Mujica, prevalecerá no el continuismo sino la radicalización de la gestión realizada en estos últimos cinco años y, lamentablemente, podrán ser puestos en tela de juicio los principios básicos de la democracia real. Máxime si alcanza la mayoría en ambas cámaras, lo que todavía está por verse, pues los datos son hasta ahora aproximados.
Si el vencedor fuera el Dr. Lacalle, su tarea consistirá no sólo en poner en marcha un plan de gobierno ya anunciado y fundamentado seriamente, sino además, deshacer entuertos, encarar viejos y nuevos problemas, eliminar injusticias y corregir desviaciones. Deberá poner su experiencia y su claridad de miras, al servicio de una causa nacional absolutamente prioritaria y aplicar una "motosierra" a las ramas negativas del legado que le haya dejado el frenteamplismo.
La izquierda jurásica uruguaya siempre ha basado su agresiva propaganda política en una demagógica consigna con la cual pretende excusar su inoperancia descargándose en los partidos fundacionales. Una muletilla clásica es la "herencia maldita" recibida. Ignora deliberadamente que nuestro país -tildado antaño como "la tacita del Plata" y reconocido como "la Suiza de América", por su ejemplar legislación social y trayectoria cívica. Por el equilibrio y cordialidad de sus habitantes, su cultura general y sus logros en las más diversas áreas. Este bendito país. Una creación emanada de la historia de los partidos tradicionales -los más antiguos del mundo- y no de las perimidas ideologías que alimentan al frenteamplismo.
Al solo efecto de poner las cosas en su lugar, se pueden enumerar algunas de las perlas que componen la "herencia maldita" que el Frente Amplio nos deja. Una lista indicativa, por razones de espacio.
-Derroche de la sin precedente bonanza económica y financiera de los últimos años, gracias a una muy favorable coyuntura internacional.
-Aumento del déficit fiscal y de la deuda externa diferida.
-Abusivos nombramientos de empleados en sectores no productivos.
-Diferendo con Argentina a propósito de Botnia mal manejado.
-Sujeción a la política de Chávez.
-Dificultades constantes para exportar a Brasil.
-Veinte años de mala gestión capitalina.
-Amenazas frenteamplistas a la propiedad de la tierra, a la propiedad industrial (derecho a ocupar) y al secreto bancario.
-Implantación de un duro impuesto al que más trabaja (IRPF) y a los jubilados (IASS), el colmo de la injusticia.
-Desastre en la seguridad pública, que se exacerbó con la liberación de 800 delincuentes presos; la incapacidad de varios ministros del ramo y la frivolidad de alguno de ellos y la ineficiencia del INAU, donde continúan las fugas y motines.
-Degradación del espíritu nacional, como consecuencia de un asistencialismo sin contrapartida de trabajo.
-Enseñanza: deserción estudiantil, mediocres rendimientos, burocratización de su conducción e inasistencias abusivas de sus docentes. Planes inadecuados.
-Salud pública: una reforma que da lugar a servicios deficitarios.
-Corporativismo sindical: alentado cuando se estaba en la oposición y que no se ha dado por satisfecho en sus reclamos, a pesar de haber sido éste, un evidente gobierno "cívico -sindical".
| « volver |
El Frente perdió su mayoría parlamentaria y no fue aprobada la anulación de la ley de Caducidad ni el voto epistolar. Mujica ...
La fórmula del Frente Amplio intentó disimular el golpe de no ganar en primera vuelta y planteó que el balotaje es un plebiscito ...
Sin tener en cuenta los votos observados, el Frente Amplio obtendría el 49,58 de los votos, lo que le daría la mayor cantidad de ...
Ni bien Bordaberry anunció que votará a Lacalle, un estallido de alegría se produjo en la sede de Juan Carlos Gómez, donde ...
El candidato del Frente Amplio, José Mujica, señaló a medios argentinos que se vio sorprendido ayer al conocer el resultado del ...