Información Opinión Toda la información del deporte Suplementos Servicios Ocio Ver todos los especiales Clasificados Shopping EL PAÍS Blogs/Participacion EL PAÍS
 Lunes 26.10.2009, 22:13 hs l Montevideo, Uruguay
Vota por esta noticia:
Desinteresa/No aporta Común/Importa poco  Interesante  Muy Interesante  Excelente/Gran aporte
  Total de votos:
Desinteresa/NoComún/ImportaInteresanteMuyExcelente/Gran 2 votos
Comentarios: 0  | escuchar nota |  | achicar texto |  | agrandar texto |  | enviar nota |  | imprimir nota |

Nacional

El día que los jóvenes regresaron a un pago dividido en dos pueblos

Nico-Batlle. Jornada de votos y reencuentros entre Florida y Lavalleja

SEBASTIÁN AUYANET

Dos pueblos que en realidad son uno y comparten historia con los tres partidos grandes, tuvieron una jornada sin carnaval político y con el regreso de sus jóvenes. El deseo es que el próximo gobierno haga algo para que la juventud no se siga yendo.

"Fidelino" fue de los primeros visitantes que tuvieron los dos circuitos instalados en el liceo de Batlle y Ordóñez. No confiesa su edad pero sí que pasó los 70 "hace rato". Mucho menos se acuerda de cuántas elecciones lleva a cuestas.

Hace unos ocho años venía en viaje y se decompuso arriba del ómnibus, justo en las cercanías de Batlle y Ordóñez y Nico Pérez, una localidad que une a los departamentos de Lavalleja y Florida. Los médicos le aconsejaron quedarse por un tiempo sin moverse demasiado y cumplió a rajatabla: desde entonces este señor de barba blanca y larga es un personaje de esta comunidad de unos 3.500 habitantes que viven en dos pueblos pegados. Aquí la gente pregunta si "vas para Nico Pérez" cuando en realidad "ir" es apenas cruzar un puente.

El nombre compartido explica parte de su historia. La denominación original es Nico Pérez y refiere a un viejo faenero de la zona. Lo de Batlle y Ordóñez se debe a su mediación en 1907 en un conflicto por reclamo de tierras. El lugar fue parada estratégica de los ejércitos de Aparicio Saravia y tiene tradición votante blanca y allí nació Wilson Ferreira Aldunate.

Para un lugar así, tolerar que parte del pueblo fuera bautizado con el nombre de una figura colorada, no fue fácil. "Mi padre era blanco y se hizo cambiar de circuito para no votar en Batlle y Ordóñez", cuenta una delegada del Frente Amplio en la escuela 4. Además, varios campos ubicados en las cercanías de estos pueblos fueron puntos de escondite y operativa de los tupamaros en sus años de mayor actividad. "Es mucha historia para tan poca cuadra", dice con una sonrisa otro anciano que dobla su ajada credencial cívica.

Él y Fidelino, bombacha y saco humildes pero al tono, su sombrero y sus anteojos sin un lente, definen un perfil de votante de las horas tempranas en esta comunidad que sufre el mal endémico de todos los pueblos y de varias capitales del interior: está habitada por gente mayor y niños que todavía no tienen edad para mirar fuera de los límites de la humilde plaza y las achatadas construcciones.

Pero justamente por ese mismo motivo es que el día de las elecciones es motivo de regocijo en el pueblo. Es el día en que vuelven los hijos, muchos de los que ayer se estrenaron en las urnas. Florencia es uno de esos ejemplos: vive entre Madrid y Montevideo. "Vuelvo para votar y aprovecho para estar con la familia. Además es de los pocos momentos en que me puedo juntar con la gente de mi generación del pueblo", cuenta.

Y son cuestiones así las que justifican que el reclamo en todos los votantes sea el mismo: que hagan algo para frenar el vaciamiento del pueblo. En esta zona, Batlle y Ordóñez centraliza actividades como el pago de trámites, pero eso no alcanza. "Tiene que haber industrias que hagan que no se nos vayan todos los jóvenes. Ni siquiera es una fuga de cerebros, se van todos", dice Martín, otro gaucho en la puerta de la escuela Wilson Ferreira Aldunate. Mientras él sale, un ex edil acerca a más votantes experientes prontos para votar una vez más.

Se hacen las 11 y la comunidad que en todos los avisos de eventos sociales se nombra como "el pueblo de Nico - Batlle" recién se despereza. "¿Que en el interior la gente vota temprano? Sí, ¡temprano a las doce y cuarto!", dice riéndose otro delegado.

"Aquí pasó mucha cosa, pero hoy este es un pueblo muy frío", dice otra votante mientras señala a un niño que saca fotos con su computadora del Plan Ceibal. "Si ellos no pueden aplicar nada de eso acá, donde nacieron, no vamos a ver cambios. Esperaremos cada cinco años para tenerlos a todos juntos".

Votos "por tradición" con ronda de mates y reencuentros varios

"¿Por tradición o después de haberse leído toda la lista de candidatos al parlamento, lista por lista? La pregunta se contesta igual en casi todos los casos, sea en Batlle y Ordóñez, en Nico Pérez o en Cerro Colorado, aunque en algún caso algún votante reconozca haberse leído "sólo los primeros diez nombres" del papel que doblaron y colocaron en el sobre.

En los dos circuitos de la escuela de Cerro Colorado se vio algo más de actividad. Pasaron varios coches con banderas del Partido Nacional. Autos con banderas de lona que mostraban la cara de los candidatos estacionaban, permanecían unos diez minutos y volvían a irse con sus ocupantes teniendo el nuevo sello en su credencial. Por allí también se encontraron votantes que ya no viven allí, sobre todo estudiantes. De ahí que se improvisaron varias rondas de mate a las puertas de cada circuito.

En la escuela rural Mansavillagra, a mitad de camino entre Batlle y Ordóñez y Sarandí del Yi, no era el medio día cuando más de la mitad de votantes pasó por la urna: 23 votantes de un total de 53.

Silvia: "Votar temprano para disfrutar con la familia"

"Es la primera vez que voy a votar en unas elecciones, ya que en las internas no pude viajar desde Montevideo para poder votar acá. Vivo en Montevideo porque estoy estudiando allí, y vengo cada tanto para estar con mi familia", explica Silvia. Su madre, delegada de circuito, quiere aprovechar al máximo la visita de su hija, incluso si eso implica trabajar en el día electoral. "La quiero constituir en delegada en alguna zona cerca mío, así la puedo disfrutar más rato". Madre e hija votaron temprano y se volverían a ver en el correr de la tarde.

María: "El pueblo se movió menos de lo que pensábamos"

"Ayer hicimos la reunión previa de los delegados de los comités y la verdad es que éramos nosotros y nadie más, cuando en realidad yo pensé que iba a haber algo de previa. Mi relevo aquí abrió el local a las siete y media de la mañana por las dudas y no pasó ni un alma". Sobre el mediodía, el club político registraba muy poco movimiento, tal como sucedía en la mayoría de los circuitos. "Al final va a terminar pasando al revés, en la tarde va a terminar viniendo un montón de gente a votar. Quizá tenga que ver con que son menos listas que en las internas".

Fidel: "Viene a votar tarde, es que anoche hubo baile"

"¿No me dejarías pasar? Tengo miedo de morirme antes de votar". El chiste de "Fidelino" hizo reír a las chicas que lo dejaron pasar para que pudiera votar en el circuito instalado dentro del laboratorio estudiantil del liceo.

"Yo prefiero venir temprano y esperar el resto del día tranquilo, con el trámite cumplido. Pasa que anoche hubo baile, entonces van a votar todos de tarde", explica. Como él, una buena cantidad de gauchos, mujeres y trabajadores del pueblo se acercaron temprano a votar, aunque las colas no fueron demasiado largas.

El País Digital

 ¿Encontraste algún error? Comentar esta noticia« volver  
Vota por esta noticia:
Desinteresa/No aporta Común/Importa poco  Interesante  Muy Interesante  Excelente/Gran aporte
  Total de votos:
Desinteresa/NoComún/ImportaInteresanteMuyExcelente/Gran 2 votos
Comentarios: 0  | escuchar nota |  | achicar texto |  | agrandar texto |  | enviar nota |  | imprimir nota |
Compartir:

No salgas a la calle
sin saber de qué se habla...

ASISTENCIA AL USUARIO 903 1986
CLASIFICADOS 400 2141 - 131 | SHOPPING EL PAIS 903 1986
REDACCION IMPRESA 902 0115 | REDACCION DIGITAL 902 0115 int 440 | PUBLICIDAD IMPRESA 902 3061 | PUBLICIDAD DIGITAL 9020115 int. 184/186
Zelmar Michelini 1287, piso 5, CP.11100, Montevideo, Uruguay | Copyright © EL PAIS S.A. 1918-2012