|
||||||||
Un sobrino bisnieto de Bram Stoker escribió una secuela sobre el conde
EL PAÍS, MADRID | JACINTO ANTON
¡Atrás vampiros modernos!, fuera Lestats, truebloods, crepúsculos y otros nosferatus contemporáneos: Drácula, el rey de la noche, el canon (no) viviente, ha vuelto.
Acaba de publicarse en varios países a la vez, entre ellos España, Drácula, el no muerto (editorial Roca), la secuela oficial de Drácula, escrita por Dacre Stoker, un descendiente canadiense del autor original, Bram Stoker, que ha usado material inédito de notas de su ancestro.
En la nueva novela, que arranca en 1912, 25 años después de los acontecimientos explicados en la primera, el gran aristócrata de las sombras no pronuncia la romántica frase de la película de Coppola ("He surcado mares para encontrarte"), pero hay que surcar mares de páginas (exactamente 349) para que el transilvano por excelencia aparezca sin disfraz en el relato. No importa: está presente en cada línea y en la memoria de Mina Harker, que no sólo conserva, sospechosamente, toda su belleza, sino que sigue sintiendo una secreta pasión por el vampiro. Una pasión irrefrenable que ha destruido su matrimonio y empujado a su marido, el bueno de Jonathan Harker, a la desesperación y la bebida.
AMANTE. El tema de los problemas conyugales de los Harker y el oscurísimo deseo de Mina por Drácula es sin duda de los más entretenidos de la secuela. Una secuela llena de acontecimientos -con mucha sangre nueva, por así decirlo- y, pese a lo que uno podría esperar, bastante revisionista. Está centrada en el rebelde joven Quincey Harker, hijo de Mina y ¿Jonathan? (algún vampiro tendría que hacerse pruebas de paternidad), que vive unas asombrosas aventuras iniciáticas y afronta grandes peligros.
Estos no vienen de Drácula, al que todos tienen por (definitivamente) muerto desde aquel rojizo atardecer en Transilvania que cerraba la novela de Bram Stoker, sino del verdadero villano de la continuación, la condesa Erzsébet Báthory, la que solía bañarse en sangre de doncellas y que aquí adquiere categoría de verdadero vampiro, ex amante y rival de nuestro conde. De paso, tiene una escena lésbica con Mina, a lo Carmilla.
El pastiche que ha pergeñado el sobrino bisnieto de Stoker, de 51 años, con la colaboración del especialista vampírico Ian Holt, retoma a los personajes de su antepasado y añade otros más o menos nuevos como el detective Cotford, que aparece en las notas manuscritas de Bram Stoker para su Drácula pero que no pasó entonces del borrador, el enigmático actor rumano Basarab, la citada Báthory o ¡el propio Bram Stoker!, que resulta que no se ha inventado su historia sino que se la escuchó contar a alguien. La escena en que Stoker se enfrenta a Drácula es muy jugosa.
El juego de referencias es de las cosas más simpáticas de la novela y permite a los autores guiños como criticar la grafomanía epistolar de la familia Harker, que le hagan la autopsia al cadáver de Lucy Westenra, que Quincey (que, por cierto, ya aparecía de niño al final del Drácula original) y Basarab tengan una relación de dependencia similar a la que tuvieron en la realidad Bram Stoker y el actor sir Henry Irving o que Van Helsing y Drácula intercambien papeles morales. La secuela mezcla también en su cóctel sangriento los crímenes de Jack el Destripador, que en su día interesaron al mismo Bram Stroker. ¡Quién da más!
`Teníamos que añadir cosas, pensamos que si no sazonábamos un poco la trama original esta podía quedar algo aburrida en comparación con las modernas historias de vampiros`, dice en conversación con este diario Dacre Stoker, cuyo nombre de pila no es un seudónimo gótico sino tradicionalmente irlandés y herencia de un célebre familiar (el comandante H. G. Dacre Stoker, DSO) que destacó en la I Guerra Mundial en submarinos.
De la carga sexual de Drácula opina Dacre Stoker que su antepasado escritor fue muy lejos en una época tan conservadora como la victoriana y que las referencias al intercambio de sangre entre mortales y vampiros como metáfora del acto carnal eran algo muy arriesgado. `Me parece`, reflexiona, `que nuestra historia, tomada en perspectiva, es igual en sexualidad a la de Bram`. En cuanto al parecido de elementos de la secuela con los de la película de Coppola, el novelista apunta que el cineasta hizo un buen trabajo siguiendo la historia de Stoker y que es lógico por tanto que en una secuela del mismo libro haya similitudes. Para el continuador del mito, los vampiros resistirán al paso del tiempo, y valga la frase. `Todos tenemos un punto de fascinación con la inmortalidad y el poder`, medita. `Los vampiros nos ofrecen una oportunidad de explorar esa fascinación`.
El vampirismo está francamente de moda, y ni siquiera la reconversión al catolicismo de Anne Rice, que la ha hecho abandonar la serie de Lestat para ponerse a escribir una trilogía sobre Jesucristo alcanza para poner fin al fenómeno. La fascinación por lo oculto tiene muchos rostros.
En un extremo se encuentra lo que podríamos llamar "el vampirismo conservador": la serie "Crepúsculo" de la mormona Stephanie Meyers utiliza en el libro y el cine el tema (romance entre humana y vampiro) para difundir en clave las convicciones religiosas de la autora, su elogio de la castidad prematrimonial y su agenda contra el aborto (esto último está, sobre todo, el último libro de la serie).
Proveniente también de una saga literaria pero adaptada por Alan "Six Feet Under" Ball, la serie de televisión "True Blood" es la respuesta liberal (y entrelineadamente gay) a "Crepúsculo": los vampiros han salido del armario, y enfrentan en el Profundo Sur norteamericano los mismo prejuicios con los que antes chocaran los negros o los gays.
"The Vampire Diaries" es el último aporte televisivo al género, libremente inspirado en la serie de novelas de L.J. Smith. Una discreta incursión en material conocido, a mitad de camino entre "Crepúsculo" y "True Blood". Otra vez, vampiro romántico, humana enamorada, enemigos perversos. La diferencia con Meyer es que hay sexo, la diferencia con "True Blood" es que hay menos.
| « volver |
![]() |
Los votos anulados o en blanco no son neutros en el actual sistema electoral. Quienes opten por esas opciones harán más difícil ...
A dos días de las elecciones y en plena veda, el vicepresidente de la Corte Electoral, Renán Rodríguez, hizo afirmaciones sobre ...
Un trabajador creyó que era su último día ayer cuando dos rapiñeros lo tomaron de rehén al verse rodeados por la Policía. ...
A las 3 de la mañana, vientos de 100 kilómetros por hora azotaron la capital y el interior departamental. Varias familias fueron ...
Un grupo especial integrado por cinco organismos públicos realiza un informe para la Justicia sobre una millonaria exportación ...