|
||||||||
Popularización de inversiones dejó muchos heridos
CHICAGO | AP
Hace una generación, la mayoría no tenía ninguna participación directa en Wall Street. Menos del 6% de las familias poseía inversiones en fondos comunes en 1980. Cuatro años después, ya era de más del 10%.
El notable crecimiento se produjo gracias al nacimiento de los nuevos planes de jubilación y a una estampida económica que siguió a la recesión que se produjo entre 1981 y 1982.
Años más tarde, esa cantidad casi se duplicó de nuevo, para alcanzar una participación de más de 24% en 1988. Con el cambio de siglo más de la mitad de todas las familias participaban en sociedades de inversión.
suba perpetua. Wall Street puede agradecerle a los "baby boomers" -la generación de la posguerra, que nació entre 1946 y 1964- por eso.
Ellos fueron convencidos por la ilusión de que las acciones siempre subirían, o de que si caían rebotarían rápidamente. El promedio industrial Dow Jones se desplomó 23% el Lunes Negro de octubre de 1987: su caída porcentual más grande en un día, pero se tomó apenas 15 meses recuperarse. Una década después, el Dow casi se había cuadruplicado desde allí.
La generación de la posguerra amontonó su dinero en las últimas novedades de la bolsa: acciones de biotecnología, Internet o fondos cotizados en bolsa.
Pusieron el dinero destinado originalmente para la educación universitaria de sus hijos en los llamados planes 529 y ahorraron para su jubilación invirtiendo en planes de ahorro y cuentas privadas de retiro.
Fue entonces cuando vino la caída. El índice Standard & Poors 500 perdió un 55% de su valor de octubre de 2007 a marzo pasado. Incluso con el reciente avance bursátil, sigue estando 32% por abajo de su cresta.
Cuando faltan apenas tres meses, se ha tratado de una década perdida. El S&P empezó el 2000 en las 1.469 unidades y ahora está 27% abajo. Este decenio es el segundo peor desde la década de 1930 y no por mucha diferencia.
Las pérdidas durante esta década han promediado un 3,2% anual, en comparación con las de 5,3% anual en la década de 1930.
efectos. La turbulencia del mercado aumentó los años que los estadounidenses destinan a trabajar antes de jubilarse y aplazó el goce de sus jubilaciones.
David Sinclair, un residente de Río Rancho, Nuevo México, tiene 62 años. Se jubiló en 2007, cuando era funcionario de presupuesto para una oficina federal. Estaba seguro de que sus ahorros de más de medio millón de dólares, junto a una pensión gubernamental, serían suficientes para él y su esposa.
Pasó 20 años apegándose a las reglas y planeando cuidadosamente las cosas para su jubilación, pero entonces el valor de su carpeta de inversiones se desplomó un 33% y de nuevo terminó atrás de su viejo escritorio.
No obstante, los estadounidenses siguen invirtiendo, pero los planificadores financieros de todo el país dicen que ahora existe la sensación de que la gente está regresando a los principios básicos que fueron hechos a un lado: Aumentar al máximo los ahorros; limitar el uso de tarjetas de crédito; mantener un fondo sustancial en caso de emergencias; estar consciente de cuánto riesgo se puede tolerar al invertir; diversificar las inversiones; no tratar de buscar atajos al tratar de generar riqueza.
"Antes del caos en el mercado, había una tasa de ahorro muy baja, un uso impropio de las tarjetas de crédito, demasiado riesgo en las inversiones, un gasto excesivo en las residencias``, dijo Tom Warschauer, un profesor de finanzas en la Universidad estatal de San Diego.
"Virtualmente todas las decisiones financieras se tomaban en medio de una especie de mundo de la fantasía, en el que la gente pensó: `Esto me hará mejorar`, cuando de hecho ese nunca fue el caso``.
Está claro que la economía estadounidense estará cargando durante años con los efectos de la Gran Recesión y las sumas sin precedente de deuda gubernamental que detonó. Eso podría derivar en impuestos más altos. Al mismo tiempo, una porción de la riqueza global está mudándose gradualmente a los mercados en los países en desarrollo.
Los reportes decepcionantes de ganancias de Bank of America Corp. y General Electric Co. recordaron ayer a los inversionistas que persisten las tribulaciones entre empresas y consumidores.
Las acciones cayeron y el promedio industrial Dow Jones se ubicó apenas debajo de los 10.000 puntos, barrera psicológica que había rebasado el miércoles por primera vez en un año.
Bank of America perdió más de 2.000 millones de dólares. La cifra se derivó de cuantiosas pérdidas en préstamos, y el reporte de GE reveló también que continúa cierta debilidad en el mercado crediticio.
Las acciones se recuperaron de sus peores niveles de la jornada luego que el petróleo subió.
De acuerdo con los cálculos preliminares, el Dow Jones bajó 67,03 puntos, el 0,7%, para quedar en 9.995,91, luego de caer hasta 123 puntos en la sesión.
El índice Standard & Poor`s de 500 acciones decreció 8,88 unidades o 0,8%, a 1.087,68, y el índice compuesto Nasdaq bajó 16,49 puntos, el 0,8%, a 2.156,80.
| « volver |
![]() |
Si se mira hacia atrás, las campañas electorales son como un espejo que devuelve imágenes de candidatos cinco o diez años más ...
Algunos vecinos de Pocitos hicieron saber su enojo por haber recibido una carta firmada por Danilo Astori junto a dos listas de ...
"Volaron los vidrios de mi casa, pero fue pura mala suerte. Creo que se trató del `bautismo` en tierras afganas, pues con apenas ...
Larrañaga en Flores con el "respaldo" de Mujica En el acto de la fórmula nacionalista en el centro de Trinidad se pudo ...
Un comunicado de la Iglesia Católica sobre aspectos bioéticos en las elecciones despertó una oleada de críticas en el Frente ...