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 Miércoles 16.09.2009, 09:15 hs l Montevideo, Uruguay
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Mensajes

Voto del exterior

Derechos y obligaciones

Omar Vidal | Montevideo

@| "Soy un uruguayo que después de 28 años de vivir en Estados Unidos hace ya unos cuantos que regresé a Uruguay y cuento también con ciudadanía americana. Durante mis años de ausencia tuve la suerte de poder volver de visita en algunas oportunidades. En ellas me agradecí de estar lejos. Me refiero a la época de los tupas, ya que cuando venía me enteraba de las terribles cosas como saqueos, robos, matanzas, secuestros, etc., que sufrían mis amigos y familia, que si bien me dejaban muy mal anímicamente, sentía, igualmente alivio al irme y gozar de una vida distinta sin ningún evento que me preocupara. Sólo trabajaba, estudiaba y mandaba ayuda a mi familia.

Después cambió el tenor de mis visitas. Era llegar y sufrir los posibles arrestos o razias de algún lugar donde me encontrara. Me acuerdo que paseando con mis amigos en auto de repente la policía nos hacía bajar, nos ponía sobre la pared, nos cacheaban, investigaban los documentos y recién después podíamos continuar paseando. Recuerdo mi indignación cuando se nos acercaban y les decía a mis amigos que quería reclamar por mis derechos, como los gozaba en el exterior y lo único que me decían enfáticamente era: `callate, no se te ocurra abrir la boca`. Y nuevamente cuando partía de regreso, junto con la angustia que me acompañaba al pensar en los que aquí quedaban, sentía tranquilidad de estar regresando a una vida normal, sin miedos ni destratos.

A mi regreso definitivo al Uruguay todo había terminado y me parecía mentira que mi tierra viviera en paz. Y reanudé mi vida con algo de sentimiento de culpa por no haber sido parte del cambio que no se produjo solamente por votos sino que fue el resultado de mucho trabajo y sacrificio de todo un pueblo para lograr salir de esos problemas. Lo que quiero decir es que no me sentí con derecho a disfrutar el cambio porque no aporté mi hombro para conseguirlo. Y ese es el precio que uno debe pagar para obtener la felicidad que uno busca.

En ningún momento pensé que con mi simple voto las cosas hubieran cambiado. Cambiaron porque los que estaban acá enfrentaron las situaciones y después de largos y sufridos esfuerzos lograron enderezar el camino mientras yo, si bien amaba mi país, luchaba para salir adelante trabajando duro en un ambiente totalmente nuevo, lejos de los míos y no participando del esfuerzo de mi gente, por mi propia decisión. Si bien podía volver, decidí continuar mi lucha por lograr mis propios objetivos.

Ahora disfruto de mis dos nacionalidades y debo decir que si bien podría emitir mi voto en los Estados Unidos, no lo hago justamente por lo que expresara, que para lograr lo que uno considera bueno y justo a su país debe estar en él y trabajar para lograr lo que uno considera que es lo mejor.

Me he preguntado cómo me sentiría si, por mala o insuficiente información, estando yo en Uruguay hubiera votado a favor del presidente americano que recientemente dejara el poder. Asimismo debo expresar que hoy debo pagar impuestos en Estados Unidos sobre mis entradas (a tal punto que si tuviera la suerte de ganar la lotería también sobre eso debo pagar). Y no era lo mismo cuando estaba del otro lado ya que no pagaba impuestos en el Uruguay y los dineros que enviaba a mi familia (que algunos consideran que es equivalente) lo hacía cuando podía, algunos meses sí, otros no. Eso no es lo mismo que los impuestos que llegada la fecha hay que pagarlos sí o sí.

Esa situación, que simplemente significa que si bien los ciudadanos tienen sus derechos también deben hacerse cargo de sus obligaciones, debería ser considerada tanto por los gobernantes locales como los compatriotas que sienten que estando en el exterior uno deja de ser uruguayo por no poder votar. Yo nunca me sentí más uruguayo que estando lejos y me gustaría saber a cuantos compatriotas se le han caído las lágrimas al oír nuestro himno. Yo lo sentí sin tener capacidad o necesidad de votar."

Cabildo Abierto de 1808

Miguel A. Semino | Montevideo

@| "En estos tiempos varios países de la América española están conmemorando acontecimientos que pautaron el proceso histórico que finalizó con la proclamación de su independencia. No tenemos información fidedigna de que nosotros estemos procediendo de la misma manera, salvo comentarios que vincularían las celebraciones con los hechos ocurridos a partir de 1811. De ser así, las cosas nos parece que perdimos -a no ser que se repare la omisión más delante de alguna manera- la oportunidad de rendir homenaje a un hecho histórico que marcó una ruptura decisiva en el orden jurídico colonial: el Cabildo Abierto del 21 de septiembre de 1808. El entonces Virrey del Río de la Plata -con sede en Buenos Aires- destituyó al muy querido y respetado gobernador de Montevideo (Elío), sustituyéndolo por el capitán de navío Michelena. Al conocerse la noticia en nuestra ciudad hubo manifestaciones populares al grito de `¡Viva nuestro gobernador!, ¡Muera Buenos Aires!`, y similares, solicitándose además la celebración de un Cabildo Abierto, lo que así se hizo el día ya referido.

Esta asamblea desconoció la resolución del Virrey, mantuvo a Elío como gobernador y a su vez instituyó una `Junta de Gobierno`, presidida por éste, totalmente independiente de la autoridad virreinal. De esta manera, Montevideo se sumaba al `movimiento juntista` que se daba en España como respuesta a la invasión napoleónica.

Pero además -y esto queremos resaltar especialmente- se trató de un hecho, para la época, de honda raigambre cívica porque aunque no se lo dijera expresamente estaba inspirado en el principio de la soberanía popular, que se reasumía cuando el monarca se encontraba impedido de ejercer sus funciones. Por algo destacados historiadores señalaron que la Junta montevideana de 1808 marcó rumbos para las revoluciones que se producirían en el futuro. Quizás sea útil que este correo llegue a manos de quienes, en estos tiempos, tienen capacidad decisoria para programar las celebraciones bicentenarias. Lo lanzamos como una botella al agua … ."

Juicio en La Haya

Alberto Moroy | Montevideo

@| "Sin duda los retruques periodísticos referente a Botnia de uno y otro lado del Río de la Plata son un buen ejemplo de las llamadas `falacias` de distracción, en donde el eje del problema se trasladó a la contaminación y no a la violación del Estatuto del Río Uruguay.

Tabaré Vázquez tiene razón cuando dice que la instalación de Botnia se acordó con Argentina cuando se firmó el acuerdo bilateral con Uruguay, poniendo fin a la controversia por la instalación de una planta en Fray Bentos y que salió publicado en la Memoria Anual del estado de la Nación Argentina en el año 2004, en el punto 4.5.4, correspondiente a la Dirección de Países Limítrofes.

¿Es este acuerdo suficiente? ¿Era la cancillería argentina la que debería de haber dado por finalizada la controversia? Si esto es así, la CARU (Comisión Administradora del Río Uruguay) estaba `pintada`, pese a que era y es el organismo competente. Sería como que Astori autorice a alguien a no pagar el IRPF. ¿Sería esto válido en un litigio?

El Art. 7 del Estatuto del Río Uruguay dice: `La parte que proyecte la construcción de nuevos canales, la modificación o alteración significativa de los ya existentes o la realización de cualesquiera otras obras de entidad suficiente para afectar la navegación, el régimen del río o la calidad de sus aguas, deberá comunicarlo a la Comisión, la cual determinará sumariamente, y en un plazo máximo de treinta días, si el proyecto puede producir perjuicio sensible a la otra parte`.

Podemos deducir que mientras esto no suceda la CARU no tiene injerencia, sin embargo el Art.13 dice: `Las normas establecidas en los Arts. 7º a 12 (notificaciones, plazos y demás) se aplicarán a todas las obras a que se refiere el art. 7º, sean nacionales o binacionales, que cualquiera de las partes proyecte realizar, dentro de su jurisdicción, en el río Uruguay, fuera del tramo definido como río y en las respectivas áreas de influencia de ambos tramos`.

Resulta obvio que la navegación no está afectada, que no hay nuevos canales aunque sí un muelle y que la calidad de las aguas no ha variado, por lo que el Art. 7 no sería de cumplimiento formal. No obstante, el Art. 13 resulta ambiguo cuando dice: `a todas las obras que se proyecten realizar fuera del tramo definido como río y en las respectivas áreas`.

Visto así, lo primero que debió haber definido es si Botnia estaba alcanzada por el Estatuto de Río Uruguay; si así no fuese el `beneplácito argentino` y la `intermediación del Rey de España` estaban de más. Si se pensaba lo contrario, no era la cancillería (Bielsa o Kirchner) quien debería de haber dado el consentimiento, sino el organismo competente, es decir la CARU.

¿Qué está juzgando el tribunal de La Haya? ¿El incumplimiento del Tratado del Río Uruguay, el beneplácito argentino, la contaminación esporádica con olor a repollo que hay en la zona, o el corte de puentes? Para muchos un `fallo salomónico` no sería justo, para Uruguay un éxito `pírrico`."

Arreglo de pozos

J.C.S.P. | Montevideo

@| "Llegue a Ecos de El País, y por ende a IMM, mi más grata felicitación por la rapidez en que solucionaron el problema de suciedad en 18 de Julio y Minas. Sólo demoraron 24 horas luego de publicada la noticia.

Pensamos que así como existe la Sección Cartas de los Lectores, podría crearse el Club de Observadores que, en coordinación con la Intendencia Municipal y otros Entes, podría ayudar a los Inspectores que siempre están de paro, y permitiría realizar una obra efectiva en bien de la comunidad. De pronto puede ser una idea a promocionar por el País Progresista, para la elección municipal de mayo de 2010. Gracias y felicitaciones."

Alumbrado en Canelones

Andrea | Montevideo

@| "Es vergonzosa la situación del alumbrado público de Las Piedras, la Intendencia de Canelones hace meses que no tiene lámparas para reponer, por lo que las calles permanecen a oscuras, propiciando hurtos y rapiñas por doquier. Mientras tanto continúan cobrándonos mes a mes dicho alumbrado público como si funcionara, no dando lugar a reclamo alguno."

Defensor - Nacional

Alejandro Fontenla | Montevideo

@| "Quisiera informarle al Sr. José Chiappara en su mensaje a Ecos del día 14 que sus argumentos no pueden estar más equivocados.

En el último partido entre Defensor Sporting Club y el Club Nacional de fútbol en el Parque Central, el precio de las entradas fue de 140 pesos por un pedacito de la tribuna detrás del arco en donde la parcialidad violeta tuvo que verlo parada y quedó gente del club fuera por el poco espacio destinado a la parcialidad visitante. Y no fue el único partido en el que fueron fijados 140 pesos cuando Defensor fue visitante en la temporada pasada.

La gran responsabilidad de que las familias fueran alejadas de los estadios es por los grupos de hinchas violentos como los que apedrearon a la hinchada de DSC, en aquel encuentro ante la pasividad de la policía y que paradójicamente son los responsables de que DSC no pueda fijar su estadio para jugar de local contra Nacional ocasionándole un perjuicio económico y deportivo además de una molestia a su parcialidad.

Y más increíble es que Nacional y River Plate puedan jugar en el Franzini por la Liguilla y Defensor no pueda recibir a Nacional en una total dualidad de criterios por parte de la Jefatura.

Si la parcialidad de Defensor Sporting puede pagar 140 pesos para ver parados detrás del arco el partido en el Parque Central bajo una lluvia de piedras, la hinchada de Nacional perfectamente los puede pagar para verlo cómodamente sentados en el Estadio Centenario en donde jugamos por ser rehenes de la violencia ajena."

El País Digital

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