|
||||||||
Gustavo Penadés
La desechada iniciativa del Presidente Vázquez de trasladar los restos de Artigas si tuvo una virtud fue la de atraer la atención sobre una zona de la ciudad que desde hace muchos años no tiene casi modificación alguna.
En los planes que venía esbozando el gobierno, la Plaza Independencia albergaría un estacionamiento subterráneo concesionado para satisfacer la demanda generada por el mayor movimiento vehicular causado por la Torre Ejecutiva, el Sodre, el Radisson y un eventual emprendimiento hotelero que reciclaría el viejo y majestuoso edificio del Jockey Club. Ahora se está de nuevo buscando una solución para el estacionamiento en la zona, y esperamos que el Poder Ejecutivo -responsable de la Plaza- avance en jerarquizarla y dotarla de elementos que permita su utilización por los montevideanos.
Todo esto nos lleva a pensar el tiempo que perdió y sigue perdiendo nuestro departamento en cuanto a mirarse a sí mismo y su zona de influencia para proyectar su desarrollo humano y económico.
Luego de languidecer por décadas las actividades relacionadas con el transporte marítimo y fluvial recobraron el auge de otros tiempos y, al impulso de la reforma portuaria, reposicionaron a Montevideo como centro estratégico de enorme proyección. Tal circunstancia sumada a otras, como la de ser el centro administrativo del Mercosur, nos enfrenta a enormes posibilidades de generación de fuentes de trabajo y riqueza.
Los montevideanos no advertimos a veces las enormes posibilidades de desarrollo humano y económico que tenemos por delante. Unas, como las que mencionamos antes, que nos vienen de alguna manera dadas por la geografía, pero hay muchas otras más que podrán ser realizadas si se adoptan las decisiones correctas.
Montevideo y el área metropolitana tienen que tener claro que hay dos prioridades: seguridad y educación. Vivir con seguridad y generar capital humano se constituyen en elementos fundamentales para lograr el objetivo.
Diagnósticos, estudios, se han formulado muchísimos: es tiempo de llevarlos a la práctica. Un nuevo despliegue territorial de la Policía; refuerzo de las unidades de intervención, un mayor empleo de las mismas dotándolas de jurisdicción nacional, no son metas inalcanzables.
Basta con fijar los objetivos, planificando adecuadamente los tiempos y recursos que insumirá lograrlos.
En relación a los temas educativos sucede exactamente lo mismo: diagnósticos hay y quejas también, pero no se toman las medidas concretas del "aquí y ahora" que reclaman docentes, padres y alumnos. ¿Es aceptable que en un liceo algunos alumnos le cobren "peaje" a otros? ¿Es aceptable que los docentes vivan prisioneros de una organización fuertemente centralista que trata igual a los que son desiguales y termina anulando su iniciativa como profesionales de la educación?
Estamos en un tiempo electoral en que se habla mucho pero se discute poco sobre cuestiones concretas, que son las que finalmente preocupan al ciudadano. Las elecciones pasan y la vida sigue.
¿Qué es lo que en concreto piensa hacer cada uno de los candidatos? Esa es la pregunta que hay que hacer.
En el caso del Partido Nacional, están claras las respuestas.
"Vivir con seguridad y generar capital humano se constituyen en elementos fundamentales para apuntalar.
| « volver |
La sociedad de Tenerife se encuentra conmovida por el caso de un uruguayo que aparentemente se suicidó luego de asesinar a su ...
La noticia de que Uruguay permite la adopción de parejas homosexuales recorrió el mundo. Sin embargo, desde ámbitos jurídicos ...
El Hospital de Ojos formará parte de un proyecto multilateral para capacitar a oftalmólogos uruguayos en una técnica novedosa: ...
Los impuestos, un eterno tema de campaña y una de las primeras preocupaciones de los ciudadanos. Es un tema que está en casi ...
Siete años después, la voz negra más vendedora de todos los tiempos decidió salir del pozo de las ...