Montevideo: mayormente nublado  l  Temp:13ºC  l  Ampliar pronóstico
Inicio   l    Último Momento   l   Edición Impresa   l   Ediciones anteriores   l   Mi registro   l   Contacto
Poner EL PAIS como página de inicioPoner EL PAIS como favorito
Viernes 04.09.2009, 00:35 hs l Montevideo, Uruguay
Vota por esta noticia:
Desinteresa/No aporta Común/Importa poco  Interesante  Muy Interesante  Excelente/Gran aporte
  Total de votos:
Desinteresa/NoComún/ImportaInteresanteMuyExcelente/Gran 24 votos
 | escuchar nota |  | achicar texto |  | agrandar texto |  | enviar nota |  | imprimir nota |
 

Editorial


[HOY IMPORTA]

En la picota

La renuncia del presidente de Antel, Edgardo Carvalho y la de la vicepresidenta, Gladys Uranga, no pueden ser de ninguna manera el final del increíble episodio registrado en el Ente de las comunicaciones, uno de los organismos públicos más fuertes y poderosos del país.

Lo que hubo allí no fue sólo el engaño más o menos ingenioso por parte de una persona para lograr ser designada, nada menos, que como adscripto a la vicepresidencia del organismo, simplemente porque era recomendado por el prosecretario de la Presidencia, presidente de la Junta Anticorrupción y presidente del Comité de Emergencia, Jorge Vázquez, que además es hermano del Presidente de la República.

El episodio desnuda una práctica despiadada del clientelismo político y es un soberbio desmentido a la vocinglera publicidad oficial de transparencia en las designaciones y la vía del concurso como único camino para acceder a la función pública. Al impostor -hoy procesado- le bastó simplemente una teórica llamada telefónica del polifacético prosecretario para ingresar a la plantilla del Ente y pasar dos veces por Caja para cobrar sus haberes como funcionario del mismo. Tan elemental fue la estratagema armada que sólo podría sostenerse -y esa es la firme impresión- si el procesado se aprovechó de una práctica más o menos habitual en las designaciones, ajena obviamente a los concursos.

Esa impresión se acentúa cuando se observa que a principios de año, el entonces vicepresidente de Antel, Gonzalo Perera había designado en carácter de adscriptos a su secretaría a dos guardaespaldas, con el argumento de que había recibido amenazas. Meses más tarde, Perera debió presentar renuncia a su cargo y actualmente enfrenta un procesamiento por "simulación de delito". En aquel entonces, nadie se preocupó por averiguar la veracidad o no de esas amenazas, no existió denuncia policial ni judicial por las mismas, pero nadie tampoco cuestionó las designaciones o, por lo menos, sus motivos.

El barullo de Antel se suma a las investigaciones en el Hospital Maciel, cobro de peaje en Aduanas, el reparto de preservativos del MSP y las exportaciones de libros a Venezuela.

El País Digital

 ¿Encontraste algún error?« volver  
Vota por esta noticia:
Desinteresa/No aporta Común/Importa poco  Interesante  Muy Interesante  Excelente/Gran aporte
  Total de votos:
Desinteresa/NoComún/ImportaInteresanteMuyExcelente/Gran 24 votos
 | escuchar nota |  | achicar texto |  | agrandar texto |  | enviar nota |  | imprimir nota |
Compartir:

No salgas a la calle
sin saber de qué se habla...

ASISTENCIA AL USUARIO 903 1986
CLASIFICADOS 400 2141 - 131 | SHOPPING EL PAIS 903 1986
REDACCION IMPRESA 902 0115 | REDACCION DIGITAL 902 0115 int 440 | PUBLICIDAD IMPRESA 902 3061 | PUBLICIDAD DIGITAL 9020115 int. 184/186
Zelmar Michelini 1287, piso 5, CP.11100, Montevideo, Uruguay | Copyright © EL PAIS S.A. 1918-2012