|
||||||||
Escándalo causó sorpresa en el sindicato de Antel | Escándalo en Antel. La jueza Gatti procesó ayer con prisión al hombre que se hizo pasar por el prosecretario de la Presidencia Su vínculo era un ex asesor del ex vicepresidente del ente | Ambos entraron como becarios y por concurso
D. Ferreira / P. Melendrez
La investigación judicial por el ingreso de un funcionario trucho en Antel, ahora apunta a establecer si existe algún vínculo entre el hombre -que fue procesado ayer junto con su esposa- y el ex vicepresidente del ente, Gonzalo Perera.
La jueza especializada en crimen organizado Graciela Gatti procesó ayer con prisión a Elbio Javier Román Suárez, y sin prisión a su esposa G.J.B.G, por haber orquestado una supuesta recomendación del prosecretario de la Presidencia, Jorge Vázquez, para que ingresara a trabajar en Antel.
En el pasado mes de julio, Román Suárez se hizo pasar por Jorge Vázquez y así se contactó con Fredy Terradas -asesor del entonces vicepresidente del ente Gonzalo Perera que estaba siendo investigado por simular una agresión en El Pinar- a quien dijo que por recomendación de prosecretario iba a coordinar la seguridad del jerarca y, a su vez, investigar el hecho.
Así, Terradas, quien además de asesor es amigo de Perera, "sin exigirle documentos ni nada que lo identificara ni acreditara la derivación efectuada por el supuesto Jorge Vázquez" lo recibió y le permitió ingresar al despacho del vicepresidente de Antel, señala la resolución judicial.
Incluso, Terradas fue con Román Suárez al juzgado de Ciudad de la Costa donde Perera fue indagado por simular un delito. También fueron a la casa de Perera y se llevaron dos computadoras portátiles de Antel que tenía en su domicilio.
Según la resolución de la jueza Gatti, que imputó a Román Suárez los delitos de "estafa" y "falsificación de documento público" y a su esposa coautora de "estafa", todavía "no ha quedado aclarada" la relación de este hombre con Perera. En principio, los procesados dijeron que conocían al ex jerarca, pero tras un careo modificaron su versión de los hechos.
En tal sentido, el auto de procesamiento de la magistrada señala que "no puede aceptarse sin más" que Román Suárez "no haya actuado con la participación de otras personas además de su esposa o que sólo buscara obtener un empleo público. El riesgo parece ser desproporcionado para ese fin". Por ello, la jueza encomendó al Instituto Técnico Forense la realización de una pericia psiquiátrica a Román Suárez.
Al respecto, fuentes del caso dijeron a El País que ahora la investigación se centrará en el vínculo entre Román Suárez y Perera, con el objetivo de establecer si el ex vicepresidente de Antel tuvo alguna participación en los hechos.
Para eso, tanto las computadoras como los teléfonos celulares de ambos están siendo sometidos a pericias técnicas para establecer si intercambiaron información, dijeron las fuentes.
Indujo EN error. La jueza concluyó que Román Suárez "engañó" e "indujo en error" a las jerarquías de Antel, entre ellas, Edgardo Carvalho y Gladys Uranga, quienes a pedido del presidente Tabaré Vázquez presentaron renuncia a sus cargos de presidente y vicepresidenta, respectivamente.
Sin embargo, la magistrada desestimó el pedido de la fiscal Mónica Ferrero respecto al delito de "usurpación de funciones", ya que cuando Román Suárez pasó de "asesor" a funcionario adscripto a Uranga por otra supuesta recomendación de Jorge Vázquez, hubo una designación oficial. Por ese motivo, como no hubo daño para la Administración Pública, la jueza resolvió que el caso continúe siendo tramitado por el Juzgado Penal de 21° Turno.
La resolución judicial relata que Román Suárez se hacía pasar por Jorge Vázquez utilizando un teléfono celular propiedad de su esposa quien, en algunas ocasiones, se hizo pasar por la secretaria del prosecretario de la Presidencia.
Según declaró Román Suárez, en principio asesoró a Carvalho sobre la situación que involucraba a Perera. Luego, mediante otra llamada, haciéndose pasar por Jorge Vázquez recomendó a Terradas que habilitara el ingreso del hombre como adscripto del Directorio.
El funcionario informó del planteo a Carvalho, quien acordó que el ingreso se hiciera a través de Uranga, quien tenía cupo para nuevos cargos. Previamente, Carvalho llegó a hablar telefónicamente con el propio Román Suárez, creyendo que lo hacía con Jorge Vázquez, para coordinar las características de las tareas.
Así, y luego de ser designado en el cargo el 22 de julio, Román Suárez recibió vales de taxi y un adelanto de $ 6.000. El martes 8, cuando fue detenido por la Policía tras la denuncia presentada por Jorge Vázquez y Carvalho, el hombre había cobrado su sueldo de agosto por un total de $ 17.582.
El episodio que permitió descubrir la maniobra tuvo lugar cuando en agosto el impostor pidió una computadora portátil para llevarla a su casa y así adelantar trabajo. Pero tuvo un escollo imprevisto: se le solicitó que hiciera la gestión a través de Jorge Vázquez, por lo que decidió falsificar un hoja membretada oficial y también la firma del jerarca, lo cual fue admitido por Román Suárez y corroborado por pericias caligráfica, señaló la jueza.
convencido. Gladys Uranga, quien a pedido del presidente Tabaré Vázquez presentó ayer su renuncia al cargo de vicepresidenta de Antel, dio su versión sobre lo sucedido.
"Cuando se da el problema de (Gonzalo) Perera, yo estaba como directora. No era siquiera vicepresidenta y parecería ser que este señor Román empezó por ese tema a trabajar en la vicepresidencia", dijo anoche Uranga en diálogo con El País.
"Entonces, Carvalho en determinado momento -por eso es que asume toda la responsabilidad- habla con el supuesto hermano de Tabaré (Vázquez) y acuerdan que es bueno que esta persona quede dentro de la empresa, que trabaje dentro de la empresa por los problemas que había vinculados a Gonzalo", agregó.
En ese marco, relató que como ella era la única directora que tenía la posibilidad de asignar nuevos adscriptos, se acordó que Román Suárez fuera asignado a pedido suyo por "un tema de compañerismo". Y así se votó en el Directorio.
Uranga señaló que se había establecido la condición de que el nuevo funcionario debía trabajar entre las 9:30 y las 19 horas. Según dijo, muchas veces, incluso excedía ese horario.
Según la ex vicepresidenta de Antel, Carvalho "dice que eso (el ingreso de Román Suárez) lo conversó varias veces con el supuesto Jorge Vázquez".
La ex jerarca dijo que "jamás" habló con el "hermano de Tabaré (Vázquez)" pero recalcó que Carvalho "estaba convencido de que era (Jorge) Vázquez quien se lo pedía".
Uranga fue la encargada de coordinar los aspectos administrativos para el ingreso, y le pidió al impostor procesado los documentos para presentar en el Banco de Previsión Social (BPS) y los certificados de buena conducta "que se le piden a cualquier trabajador y estaban todos en regla", aclaró.
Uranga indicó que Román Suárez realizó tareas administrativas. "Se le dio a revisar determinados contratos, a ver si estaban bien hechas las rendiciones, a ver si estaban las facturas, todo ese tipo de cosas y él lo hacía".
Pero en lo que revisó "no vio nada" porque ella misma le preguntaba los avances y los resultados de sus labores, según dijo la ex jerarca.
Desde el Sindicato Único de las Telecomunicaciones (Sutel) se expresó sorpresa por el ingreso en Antel del ex policía que se hizo pasar por el Prosecretario de la Presidencia, Jorge Vázquez.
"La verdad que nos causó sorpresa", explicó el secretario de Sutel, Augusto Larrosa.
En esta jornada, la dirección de Sutel se reunirá para evaluar lo sucedido y brindar una conferencia de prensa en la que fijará posición sobre los últimos acontecimientos en Antel.
"Para nosotros los responsables de lo que pasó son los directores de Antel y pusieron sus cargos a disposición y renunciaron al directorio", dijo Larrosa quien estimó que este episodio se produjo por un "error en la gestión de los directores de Antel que no tomaron los recaudos necesarios".
Larrosa remarcó que el cargo de adscripto no es considerado como funcionario público, y dijo que además duran en el puesto hasta que cesa el director o cuando éste lo decide así. Incluso ni siquiera reciben indemnización al finalizar su relación laboral.
El ex presidente de Antel, Edgardo Carvalho había señalado el miércoles que desde 1985 hasta la fecha se han desempeñado en el ente aproximadamente unos 400 adscriptos.
El secretario de Sutel expresó que si bien alguien se hizo pasar por Jorge Vázquez para acceder a un cargo y el propio prosecretario descartó recomendar ingresos en cargos públicos, "no es una buena medida que por recomendaciones se contraten adscriptos también".
Consultado sobre si Sutel conoce otros casos de ingresos a Antel por sugerencia de funcionarios del gobierno, Larrosa enfatizó que si estuvieran al tanto de una situación así la habrían denunciado.
De todas formas remarcó que en este gobierno el ingreso a la función pública ha sido por concurso y oposición de méritos.
Larrosa comentó que la relación con el directorio de Antel ha tenido "altos y bajos", aunque había mejorado últimamente. Sutel espera retomar las negociaciones con las nuevas autoridades sobre el proceso de reestructura de Antel.
Varios de los policías más experientes del Departamento de Investigaciones consultados por El País, recordaron que Elbio Javier Román Suárez, de 29 años de edad, tuvo un pasaje como funcionario de Radio Patrulla.
Luego revistió en Hurtos y Rapiñas, dependencia que funciona en la órbita del cuerpo del Departamento de Investigaciones de la Jefatura de Policía de Montevideo. En esa oficina, desempeñó tareas en investigaciones, por lo que prestó funciones como policía de particular, aunque no logró destacarse, afirmaron los oficiales consultados, muchos de los cuales expresaron su sorpresa al enterarse que el impostor que había logrado un cargo en Antel, era un ex policía.
Las versiones sobre su alejamiento de la Policía se contradicen. Algunos dijeron que renunció al cuerpo tras obtener un mejor empleo en el exterior, mientras que otros señalaron que fue dado de baja por las graves deficiencias que presentó su accionar durante un operativo.
Según las datos primarios dados a conocer el miércoles, Román Suárez, luego de alejarse de la Policía, residió durante un tiempo en Argentina. En Uruguay, uno de sus últimos empleos fue en una empresa de seguridad. En esa tarea estuvo asignado en Rospide Sociedad de Bolsa SA.
6.000 Fue la suma del adelanto que recibió Román Suárez en el mes de julio por sus labores como adscripto en Antel.
17.582 Fue el monto en pesos que cobró el pasado martes 1° de septiembre por concepto de sus haberes del mes de agosto.
Con la voz entrecortada, la ex vicepresidenta de Antel, Gladys Uranga, defendió la contratación de sus hijos en el ente, argumentando la legitimidad de las mismas.
Uranga -una funcionaria de carrera con 30 años en Antel- aclaró que su hijo ingresó al ente en 2006 (cuando cursaba ingeniería en telecomunicaciones), tras presentarse a un concurso para estudiantes de ingeniería.
Con el tiempo, y ya recibido, se presentó a otro llamado para cargos de ingeniero y en uno de ellos, quedó segundo (como primera alternativa a quien ganó la convocatoria). Como los concursos siguientes tenían el "mismo perfil" tomaron en cuenta su segundo lugar para asignarle el puesto "porque durante un año los que quedaron, que pasaron los mínimos de acuerdo al perfil, quedan en la lista de elegibles. Al chiquilín le miraron todo el curriculum, había hecho el psicotécnico, todas las cosas y después le dijeron para ir a ese lugar", dijo Uranga.
La ex vice de Antel remarcó que se trataba de llamados "públicos abiertos".
Uranga señaló que como esto se dio poco después de su nombramiento como directora del ente (junio de 2008) decidió no intervenir en la resolución. "Yo jamás intervengo cuando hay relaciones personales", afirmó. Uranga indicó que el expediente quedó en espera hasta que Carvalho y el director de UTE, Beno Rutchansky (que sustituyó a Carvalho al frente de Antel) "resolvieron esos temas". La funcionaria -que antes de ser designada al directorio de Antel ocupaba la gerencia de Recursos Materiales- enfatizó que no tuvo "nada que ver con la designación".
Su hija también ingresó a Antel de un modo similar. Entró como becaria de la Universidad (elegida por la Facultad de Ingeniería) en el 2000. Luego, pudo ampararse a la ley de contratos de función pública, que abarcó a muchos trabajadores, dijo Uranga.
En tanto, su hermana hace 28 años que trabaja en Antel tras iniciarse como becaria; "entró prácticamente conmigo", resaltó. Su esposo, fallecido, también llegó a gerente de Antel.
El País solicitó información a Antel sobre estos nombramientos. El ente iba a emitir ayer un comunicado al respecto pero no lo hizo.
| « volver |
![]() |
La polémica por los preservativos del MSP repartidos con publicidad del MPP tuvo ayer otro capítulo, ahora entre la ministra de ...
El sindicato del organismo afirmó hoy en conferencia de prensa que "actores políticos" que integran la planilla gerencial ...
La investigación judicial por el ingreso de un funcionario trucho en Antel, ahora apunta a establecer si existe algún vínculo ...
A miles de kilómetros de Montevideo, en el lujoso hotel Intercontinental de Santiago, Lacalle arrancó el día con la noticia de ...
Una persecución y tiroteo entre la Policía y tres delincuentes que efectuaban un raid delictivo, terminó con uno de los ...