A pedido de la Justicia contra el crimen organizado, la Dirección General Impositiva (DGI) investiga la existencia de un posible caso de lavado de activos en las millonarias ventas de libros que la empresa Apliser SA realizó a Venezuela por montos altamente superiores a los costos de producción de los textos.
El titular de la DGI, Nelson Hernández, dijo a El País que la jueza Graciela Gatti, quien investiga el caso junto con el fiscal Ricardo Perciballe, pidió al organismo recaudador que investigue las operaciones. "Estamos trabajando con el tema de que haya lavado de dinero ante un requerimiento de la Justicia", explicó Hernández.
Apliser SA -que fue creada en 2008- exportó a Venezuela entre diciembre del año pasado y febrero de 2009, 50 mil kilos del "set cartográfico" integrado por libro Técnicas de Ordenamiento Territorial, un cuaderno en blanco, un folleto y un mapa. La venta se realizó por unos US$ 32 millones cuando el costo de producción fue estimado US$ 500 mil, lo que llamó la atención de la Cámara de Industria, que dio cuenta de la operación al Ministerio de Economía y Finanzas
Por otro lado, Hernández señaló que "desde el punto de vista fiscal, todavía no hay nada para investigar" en relación al caso de Apliser SA, porque "la empresa tiene que pagar impuestos una vez cerrado el ejercicio, y dispone de cuatro meses para hacerlo una vez terminado el último ejercicio".
PAGO POR IRAE. La utilidad generada por la empresa por sus ventas, debería estar gravada por el Impuesto a la Renta de las Actividades Económicas (IRAE), aunque eso podrá establecerse recién cuando Apliser SA finalice su actual ejercicio y presente la información a la DGI. La actividad exportadora llevada adelante por Apliser SA debe tributar IRAE, porque el impuesto considera esa ganancia como "de fuente uruguaya".
Tributaristas privados consultados por El País, estimaron que del total de la ganancia (US$ 32 millones) deben descontarse los costos de producción (US$ 500 mil) que se deberían agregar a otros gastos de fletes y seguros por lo cual, finalmente, la ganancia neta rondaría los US$ 29 millones.
Por este monto de ganancia la empresa debería pagar a la DGI un monto cercano a los US$ 9 millones producto de sus operaciones de venta de libros de texto a Venezuela.
Maniobra por el cambio en Venezuela
Según varias fuentes consultadas, la operación Apliser SA podría estar vinculada con una maniobra con el tipo de cambio en Venezuela, para usar el dólar preferencial que rige en ese país (a 2,14 bolívares por dólar) en el mercado negro (donde se cotiza a 6,35 bolívares). Incluso, el embajador de ese país en Uruguay, Franklin González, dijo el viernes pasado que en Venezuela se hacen "operaciones fantasma" mediante supuestas compras o ventas y utilizar el dólar preferencial para "hacer jugosos negocios".