|
||||||||
El cantante de Peyote Asesino edita con Bajofondo
Hay que asumir, primero, que Santullo ya no es mental, el tipo que cantaba y se desgañitaba a los gritos como si estuviera a punto de pedir pase para una banda de metal. En Santullo, que lo descubre como solista bajo el paraguas del colectivo de su compañero Juan Campodónico y de Gustavo Santaolalla, el cantante recibe tratamiento sofisticado a sus letras de raíz tanguera.
Santullo no es hijo de la agresividad propia de sus años peyoteros, sino de la desidia. "El hombre es de sueños un muñeco", es apenas una de las frases que suelta entre bases electrónicas y arreglos bajofondeanos sombríos. Por ahí aparecerá Fernando Cabrera en No juego más. Él es -de nuevo- referencia clara de una forma de contar inevitablemente local, sin importar la máquina que suene de fondo. El recuerdo a Los Estómagos en Solo e Intacto, una canción en la que el cantante frasea con su hija pequeña al estilo Eminem en My dad`s gone crazy completan el nuevo identikit hecho a base de algunos hip hops y reanimantes (Al viento) que vuelven a explicar las intenciones del colectivo de hacer música local sin dejar de mirar al frente.
| « volver |
Una adolescente mató a su novio ayer en El Pinar, con un cuchillo. El hecho ocurrió tras una discusión de la pareja. En tanto, un ...
La jueza especializada en crimen organizado, Graciela Gatti, indaga una millonaria exportación de libros a Venezuela, luego que ...
Un niño grabó con su computador XO cómo un maestro dejaba que una niña golpeara a otra dentro de un aula en una escuela. Primaria ...
En la pasada jornada, las cuatro gigantescas estructuras empezaron a ser visibles desde la costa montevideana. Son las grúas de ...
Se llama "Escuadrón en Defensa del Ciudadano". Son vecinos sanduceros cansados de ser víctimas de delincuentes. Aseguran que no ...