ANSA, AFP, AP Y EL TIEMPO / GDA
La gira de Uribe logró apaciguar un poco los ánimos en la región, al conseguir que varios países respetaran su decisión soberana de suscribir un acuerdo con EE.UU., pero aún resta la Cumbre de Unasur, en la que le espera un difícil escenario.
El presidente Álvaro Uribe culminó el jueves una gira por siete países de Sudamérica, en un intento de aclarar dudas de sus colegas sobre los planes de Bogotá de permitir a Estados Unidos el uso de siete bases militares colombianas, pero aún está por verse si consiguió o no conjurar las tensiones entre los vecinos. Tras críticas a la negociación con Washington expresadas por los presidentes, como el brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, y de Chile, Michelle Bachelet, que han sido tradicionalmente cercanos a Bogotá, Uribe emprendió el martes un periplo que lo llevó en menos de 72 horas a Perú, Bolivia, Chile, Paraguay, Argentina, Uruguay y Brasil para entrevistarse con sus pares de esos países.
Chile, Paraguay y Uruguay, con algunos matices como el del presidente Tabaré Vázquez que hizo saber su postura contraria a la instalación de bases extranjeras, indicaron que respetaban la decisión soberana de Colombia, mientras que Argentina y Bolivia criticaron la decisión de este país y Perú fue el único que se mostró como un aliado incondicional. Brasil, el país cuya opinión más importa a Estados Unidos, sostuvo que respeta la decisión colombiana siempre y cuando el acuerdo se limite al territorio de este país, aunque quiere garantías de Colombia y de los Estados Unidos de que el acuerdo de cooperación militar "se restrinja a territorio colombiano" y "con propósito de combatir el narcotráfico" (ver nota aparte).
Ayer fue el presidente estadounidense, Barack Obama, el que dio explicaciones sobre el polémico acuerdo y aseguró que su país no tiene intenciones de instalar una base militar en Colombia, como han asegurado los presidentes Hugo Chávez y Rafael Correa. En una reunión con la prensa en español previa a la Cumbre de Norteamérica que se celebra este fin de semana en Guadalajara, México, Obama sostuvo que hay quienes están utilizando este tema apelando a la retórica antiyanqui y negó que Estados Unidos tenga pensado enviar un número importante de tropas a Colombia.
Ecuador -país con el que Colombia no tiene relaciones diplomáticas desde marzo del 2008 por el ataque a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en territorio ecuatoriano- y Venezuela, sostienen que la presencia estadounidense en este país es un riesgo porque rompe el equilibrio de fuerzas en la región y, además, aseguran que Washington puede emprender acciones en su contra, lo que EE.UU. ha negado reiteradamente.
El mandatario venezolano llegó incluso a afirmar que la presencia militar norteamericana en Colombia podía desembocar en una guerra. "El imperio yanqui tiene dentro de sus planes planear una guerra entre Venezuela y Colombia y eso hay que decírselo a Colombia porque es lo último que nos puede ocurrir: una guerra entre hermanos", dijo Chávez. Pese a estos dichos, el venezolano se reunió con el ex presidente colombiano Ernesto Samper y le planteó algunas ideas para superar la crisis diplomática. Incluso manifestó la posibilidad de que la ex canciller colombiana, María Emma Mejía, sirva de mediadora en el diferendo de su gobierno con el de Uribe.
A su discurso crítico se ha sumado también el presidente boliviano, Evo Morales, que fue el único de los siete mandatarios que se reunieron con Uribe que manifestó abiertamente su oposición al acuerdo entre Bogotá y Washington. Ayer Morales reiteró su postura y calificó como "traidores a su patria" a los gobernantes que permiten bases militares extranjeras en su país y demandó una nueva doctrina militar latinoamericana. El presidente atribuyó a la doctrina militar norteamericana "de lucha contra el terrorismo" las versiones colombianas sobre entrega de armas de Venezuela a las FARC y de apoyo financiero del grupo armado al mandatario de Ecuador, Rafael Correa.
La respuesta definitiva de Sudamérica al polémico acuerdo entre Bogotá y Washington se conocerá el lunes en la Cumbre de Unasur en Quito, a la que no asistirá Uribe porque Correa ha roto sus relaciones con Colombia. Esta reunión es tan importante que fuentes del gobierno colombiano afirmaron que Uribe emprendió la gira regional para evitar que en la misma su país sea puesto en el "banquillo de acusados".
Nuevo ministro de Defensa de Uribe fue embajador en EE.UU.
Bogotá | El nuevo ministro de Defensa de Colombia, Gabriel Silva, asumió el cargo ayer en el marco de una inquietud regional por el acuerdo militar que permitirá a Estados Unidos utilizar hasta siete bases colombianas para la "lucha antidrogas y contra el terrorismo" de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
Silva fue juramentado por el presidente Álvaro Uribe en una ceremonia privada a la que asistieron el alto mando militar y policial, el vicepresidente Francisco Santos y tres ministros, en un acto se cumplió en el aeropuerto militar de Catam, al oeste de Bogotá.
Silva, que se desempeñaba como presidente de la Federación Nacional de Cafeteros (Federacafé), fue designado el pasado 27 de julio en reemplazo de Juan Manuel Santos, quien renunció para aspirar a la presidencia en 2010, siempre que Uribe no se postule a un tercer período consecutivo, según ha dicho.
El nuevo ministro fue embajador en Estados Unidos durante el gobierno de César Gaviria (1990-94) y afirmó ayer que trabajará por la "consolidación de la seguridad democrática", como se denomina la política de mano dura del gobierno contra las guerrillas izquierdistas. AFP
Lula pide garantías pero da respaldo
Brasilia | La reunión del presidente colombiano Álvaro Uribe con su homólogo brasileño Luiz Inácio Lula da Silva fue la última de su gira, y también, quizá, la más importante. Brasil es un gran aliado de los dos países que encabezan las críticas a las siete bases militares que Estados Unidos pretende colocar sobre el país andino: Venezuela y Ecuador. Pero además, es el amigo más cercano que Washington tiene en la región. Y no desde ahora, con el arribo del conciliador Barack Obama, sino desde la era de George W. Bush.
Podría decirse que Uribe salió victorioso del encuentro en Brasilia: Lula da Silva sostuvo que la instalación de bases norteamericanas es una decisión del gobierno de Bogotá. Sin embargo, el Presidente instó al líder colombiano a que las operaciones que hagan las tropas estadounidenses se restrinjan a su territorio.
El encuentro entre los mandatarios duró dos horas. Al terminar el canciller brasileño, Celso Amorim, señaló: "Nuestras preocupaciones fueron expresadas y el presidente Uribe dio esclarecimientos sobre los objetivos de ese acuerdo con Estados Unidos". Y agregó: "Nosotros reiteramos que un acuerdo con Estados Unidos que sea delimitado al territorio colombiano es un tema de la soberanía colombiana".
Amorim, sin embargo, advirtió que Brasil espera que se den "garantías" sobre el accionar de las unidades estadounidenses en Colombia. Y agregó: "Veremos si la transparencia colombiana satisface nuestras dudas".
En tanto, el ministro brasileño de Defensa, Nelson Jobim, manifestó: "La instalación de las bases no cambia nada la rutina de las Fuerzas Armadas brasileñas. Es un tema que no me preocupa". La nación/GDA y ANSA
Lo que dijeron los presidentes sobre el acuerdo entre Bogotá y Washington
Alan García - presidente de Perú
Perú fue el único país en manifestarse abiertamente a favor del acuerdo de Colombia y EE.UU. "Es parte del derecho soberano de Colombia y no representa una amenaza para la región".
Evo Morales - presidente de Bolivia
"El imperio tiene sus objetivos y permitir bases norteamericanas en Latinoamérica sería una agresión, no solamente al Gobierno, sino a la democracia en Latinoamérica", aseguró Morales.
Michelle Bachelet - presidenta de Chile
"¿Cómo nos vamos a involucrar y afirmar que nos parece bien o mal que haya acuerdos militares de un país con otro? Nosotros lo respetamos", dijo el canciller chileno Mariano Fernández.
Cristina Fernández - presidenta de Argentina
Cristina Kirchner le manifestó a Uribe la "inconveniencia" de permitir bases de EE.UU. en Colombia ya que la aprobación del acuerdo se convertiría en "una bomba de tiempo" en la región.
Fernando Lugo - presidente de Paraguay
"Hemos expresado (a Uribe) la necesidad de que ese tipo de iniciativas tengan la garantía de no poner en riesgo la seguridad de países vecinos", afirmó el canciller de Paraguay Héctor Lacognata.
Tabaré Vázquez - presidente de Uruguay
Vázquez manifestó la "plena observancia del principio de no intervención en los asuntos internos de los Estados", pero aclaró su postura "contraria a la existencia de bases militares extranjeras".
Lula Da Silva - presidente de Brasil
Sorpresivamente, Brasil no criticó a Uribe por las bases aunque Lula hizo una "sugerencia de transparencia mayor y garantías" respecto de los desplazamientos militares de Estados Unidos.