El joven de 15 años, poseedor de 10 intervenciones policiales estaba fugado del INAU. Para sobrevivir se dedicaba a asaltar casas de crédito. Pero en varias de ellas había quedado registrado en las cámaras de seguridad.
Los investigadores de Delitos Complejos habían revisado estas filmaciones y le pisaban los talones, hasta que establecieron que se estaba quedando en una casa del barrio Lavalleja.
Allí lo detuvieron y le incautaron un revólver calibre 38 que pertenecía a un guardia de seguridad desarmado en uno de los asaltos. Ante las evidencias aceptó la autoría y dijo que el dinero lo había gastado todo. Asaltó tres casas de crédito de la Unión y una en Cordón.
El juez de Adolescentes lo reintegró a INAU por cuatro rapiñas en reiteración real.