|
||||||||
El ex ministro de Economía mantuvo esta semana varias reuniones con funcionarios del gobierno de Estados Unidos y agentes financieros en Washington y Nueva York. Ignacio De Posadas dice que encontró un "buen ambiente" hacia Uruguay y un reconocimiento por la "actuación pasada" del país. Sostuvo que bajo el gobierno del FA, "el mundo de las relaciones exteriores de Uruguay se vino abajo".
DANIEL HERRERA LUSSICH
EN WASHINGTON
CORRESPONSAL PERMANENTE
-¿Qué motivó su viaje a Estados Unidos?
-Obedece a tres cosas. Primero visitar a mi hija Pilar que trabaja en Nueva York; en segundo lugar retomar relación con estudios corresponsales con los cuales trabajamos; y, tercero, hacer contactos a nivel del mundo financiero internacional, organismos multilaterales y gobierno de Estados Unidos.
-¿Qué perseguía con estos encuentros ?
-Mi interés estuvo en ver cómo los estadounidenses están tomando las cosas, cómo ven a Latinoamérica, a Uruguay, cómo ven la crisis financiera y cómo se plantea el tema del comercio, fundamental para nosotros. Hay cierta incógnita sobre la actitud del gobierno, siempre se ha dicho que los demócratas han sido más proteccionistas que los republicanos, una excepción se habría marcado con Kennedy.
-¿Logró alguna conclusión?
-En general con la gente con la que hablé -visité la Reserva de Nueva York, en Washington el Tesoro, Departamento de Estado, National Security Council, el Pentágono, Secretaría de Comercio, USTrade Representative, Banco Mundial y Fondo Monetario Internacional-, coincidió en que la postura del presidente (de Estados Unidos, Barack Obama) y de los que están en el área económica se dirige hacia el libre mercado, hacia un comercio lo más fluido posible. También hay una realidad cuando se entra al Congreso de Estados Unidos, existe una reacción ante la crisis en favor de esperar. Pero se afirma a nivel del gobierno que la línea en definitiva va a inclinarse hacia la libertad comercial. Una idea concreta se tendrá con los TLC firmados con Colombia y Panamá, aunque se asegura que serán aprobados y se afirma que se demoran por la situación y también porque todos tienen la atención puesta en el tema de la salud.
-¿Alguna conclusión sobre la relación con América Latina?
-Se señaló que un índice claro surgió de la presencia de Barack Obama en la última Cumbre (del G8) y en la actitud de la Casa Blanca con respecto a Honduras, tema que se estima que Obama y (la secretaria de Estado, Hillary) Clinton han dado una buena señal de sensatez, no siguiendo el camino que venía impulsando el secretario de la OEA, José Insulza, un camino sin salida y poco respetuoso hacia Honduras. Otro aspecto en el que se ha puesto énfasis ha sido en el de la designación de Thomas Shannon como embajador en Brasil, una señal claramente positiva. También lo creo.
-¿Se da trascendencia al rol de Brasil?
-Miran con especial atención hacia dónde dirige Brasil su política. Fue siempre el socio dilecto de EE.UU. desde la guerra hasta la administración Carter. Y Brasil luego de algunos pasos que dejaban dudas, da la impresión que está volviendo a la carta americana. Y es gravitante no solo para Latinoamérica, tiene enorme peso mundial.
-¿La actitud de Brasilia influye sobre Uruguay?
-Uruguay debe reconstruir su política exterior, que en este momento no tiene. Fue un error gravísimo suponer que las afinidades ideológicas constituyen la política exterior. Y con ese complejo creacionista que ha tenido la izquierda, que empieza con la llegada de ellos, el mundo de las relaciones exteriores de Uruguay se vino abajo. Y no es viable reconstruir esas relaciones para Uruguay sin saber hacia dónde va Brasil y también recomponer las relaciones con Estados Unidos. Ambas cosas están muy emparentadas y se equilibran.
-¿Escuchó alguna opinión sobre Uruguay en las entrevistas?
-Palpé muy buen ambiente con respecto a Uruguay, un reconocimiento de la actuación pasada del país, de su historia. Y creo que hay que darle a los estadounidenses un poco más de tiempo, están jugados a la reforma de la salud.
-¿Ven una salida rápida a la crisis actual?
-Si bien ellos piensan, especialmente a nivel del Tesoro, que la salida no va a ser inmediata, nadie interpreta que pueda surgir un serio tropiezo, no se piensa en nuevos paquetes de estímulos financieros. Estuve en la Reserva Federal con Terence Cheking, un hombre inteligente, muy lúcido, que dio una gran mano cuando la crisis de 2001 y 2002. Lo conocía de antes. Y en el Tesoro me reuní con Nancy Lee, una señora que me impactó mucho, creo que también estaba cuando la crisis. Es muy capaz, muy conocedora de todos los problemas del mundo en general. Esta gente está convencida que se producirá un doble equilibrio, primero en la interna de la economía americana. No se podrá volver el país a inclinarse sobre el consumo, estaba viviendo sobre sus posibilidades, lo financiaban los países emergentes, pero ven que eso se termina y por lo tanto tiene que haber un reequilibrio del consumo hacia el ahorro para que se produzca inversión con fondos propios. Y también apuntan a repensar el comercio en bienes. El otro rebalanceamiento se dirige hacia el cambio que se producirá sobre el efecto que tenía la economía americana en la economía mundial. No va a ser igual, ese lugar lo van a ir ocupando los países emergentes, China, India y Brasil. Se escucha cierta falta de confiabilidad sobre las cifras de la economía china, admiten que pueden ser medio digitadas, pero es una realidad que China está comprando fuerte en el exterior.
-¿Cuál ha sido su papel en la interna del Partido Nacional?
-Traté de dar una mano a Luis Alberto Lacalle, al comienzo cuando parecía que era una campaña perdida. Pero Lacalle hizo las cosas muy inteligentemente con muy buen resultado. Ahora estoy a la espera para ayudar si es necesario, si me precisa, pero no quiero volver a la política activa. Le voy a poner el hombro en la medida que lo necesite, vamos a ver cómo se desarrolla la próxima actividad política.
-¿Acá llegan versiones que presagian una campaña electoral dura y agresiva?
-Creo que va a ser muy sucia. Si se hace una lectura de las internas, la baja votación fue por la mala votación del Frente Amplio. Y no es atribuible a Danilo Astori, que repechó a último momento; creo que la mala votación ocurre por José Mujica. Su manera de hacer política es divertida y atractiva y lo puso en los medios, que le dan destaque, pero pegó contra el techo y ahí quedó. Me da la impresión que ellos mismos han hecho una buena lectura del resultado de las internas y han llevado a cabo dos o tres cambios. Primero, Mujica lanzó a Astori contra Lacalle para ver si Lacalle entraba en ese terreno. El segundo viraje surge de que durante toda la campaña no se mencionó para nada a Tabaré Vázquez y no se mencionó tampoco la gestión de gobierno. Recién la noche de la elección (interna del 28 de junio) se fue a ver a Vázquez y ahora están utilizando la acción del gobierno. Mujica creyó que ganaba con sus dichos y sus cosas, pero después del resultado interno, se dio cuenta que no. La tercer cosa apunta a salir a jugar sucio, no él directamente, pero enviará a otro cercano. De todo esto que hemos hablado le haré un informe pormenorizado a Lacalle.
| « volver |
![]() |
El "violador de Suárez", mote que obtuvo por someter sexualmente a más de media docena de mujeres, cayó ayer en Ciudad de la ...
El pasado martes 14 de julio, Whitney Houston selló el final de una complicada espiral de autodestrucción. Con un rostro ...
"Somos Mercosur pero esto así no camina". De esa forma, resumió desde Asunción el ministro de Economía, Álvaro García, los duros ...
Finalmente, los investigadores de Canelones estaban en lo cierto: el joven de 18 años buscado por el homicidio de Andrés Bayon, ...
Un policía que chocó con su moto contra un árbol caído, un motociclista de 44 años al que el viento hizo caer en la rambla de ...