|
||||||||
Estreno. "Nueva en la ciudad" trae a la actriz de vuelta a los cines
MATÍAS CASTRO
Renée Zellweger vuelve al cine con la película "Nueva en la ciudad". Esta comedia romántica, que se estrena mañana en Montevideo, tiene casualmente algunos vínculos con su modo de vida cuando está lejos de las cámaras, de los que ha hablado sin acudir a las poses de estrella de cine.
"Familiaridad. Me gusta la familiaridad en los pueblos chicos", dijo en una reciente entrevista, refiriéndose a lo que apreciaba en urbanizaciones como la que se utiliza en su película. Parece curioso que lo diga una de las actrices con mayor caché en la industria del cine. "Me gusta el poder mantener una interacción real con la gente de una comunidad. Me gusta que conozcas al banquero, por ejemplo". Zellweger vive en Roland Park, un área suburbana de la costa Este de Estados Unidos, que se ha mantenido así a lo largo de un siglo.
El modo de vida allí tiene mucho que ver con lo que se muestra en la película, por eso, al promocionar el film, contaba cómo el cartero le deja correspondencia en su puerta, habla con ella e incluso está enterado de lo que hace. "Me encanta eso, porque te sientes apoyada y porque tienes un lugar especial. A veces lo extraño cuando estoy en ruta", dice. El director, por su parte, Jonas Elmer, es también un nuevo en la ciudad. De origen danés, esta es su primera película en Estados Unidos tras catorce años de trabajo en cine y TV de su país.
Nueva en la ciudad trata sobre Lucy Hill, su personaje, una ambiciosa y ascendente ejecutiva que vive en Miami. Zapatos, autos y carreras corporativas son sus principales preocupaciones en la vida cotidiana. La historia comienza cuando le ofrecen un trabajo temporal en un pequeño pueblo que está en medio de la nada, donde deberá reestructurar una fábrica. La oportunidad, a pesar del lugar, promete abrirle varias puertas para continuar ascendiendo en su carrera, pero termina dando un resultado bastante distinto. El amor, como corresponde a casi cualquier comedia romántica, aparece sin aviso en ese pueblo olvidado y con él llega un cambio en la forma de ver las cosas. El galán de turno es Harry Connick Jr. un actor que encarnaba a Leo en la serie de cable Will & Grace y que en cine solo ha hecho papeles en películas de bajo perfil.
El actor se ha mostrado tan directo y sencillo como aparenta ser Zellweger. Ha contado que, si bien fue el guión del film lo que lo enganchó, el hecho de que fuese la protagonista le pareció fundamental. "Fue la idea de cómo sería trabajar con ella lo que me impulso de verdad a hacer el film. Desafortunadamente, ninguna de las cosas que había imaginado que iba a ocurrir, sucedieron al final", sostuvo con cierto humor.
soltera. El tema del pueblo chico no es la única conexión entre la vida privada de la actriz y la ficción. Otra comparación que se ha realizado en varias oportunidades es la que tiene que ver con su vida afectiva. En pantalla, Renée siempre termina encontrando pareja, pero en la vida real, no ha tenido la misma suerte, tras relaciones breves con figuras como el músico Jack White, Jim Carrey y con el artista del country Kenny Chesney. Y ahora, con el estreno del film y para echar más de leña al fuego, algunos medios estadounidenses han recordado que continúa viviendo en soledad.
Ni siquiera el supuesto romance que se le atribuyó con George Clooney, un año y medio atrás, cuando filmaron la comedia Jugando sucio, ha aquietado los mil rumores sobre su vida. Ya tiene cierta cancha para responder sobre estos asuntos. Cuando presentó el nuevo film y ofreció una entrevista al sitio web Movies Online, el tema salió a la luz, y contestó con soltura. "Crecí entre hombres del interior, así que en mi vida creo que he conocido más camioneros que hombres citadinos. ¡Pero no deberían preguntarme sobre citas de pareja! ¿Qué se yo sobre ese tema?", dijo.
La idea del film es que, al llegar al pueblo, la protagonista se encuentra con una fría recepción de los locales, y además en pleno invierno, con caminos y agua congelada. Con su carácter logra hacerse un lugar en medio de esa comunidad, que vive exclusivamente alrededor de una fábrica. La empresa para la que ella trabaja resuelve cerrar la fábrica, con lo que dejará sin trabajo a toda la comunidad, y, ante este panorama, ella se ve obligada a reconsiderar sus objetivos. Y como corresponde a esta clase de comedias, resuelve ayudar al pueblo utilizando las herramientas que la comunidad misma puede darle. Ella asegura que disfruta volver a su casa, en un pueblo igualmente chico y alejado, tras largas ausencias por su trabajo en el cine. Pero en lugar de ser un pueblo humilde y congelado, es un suburbio caro y soleado.
Renée Zellweger y Harry Connick Jr. ya habían colaborado muy poco antes de coprotagonizar el film Nueva en la ciudad. El año pasado ella produjo la película Living proof, sobre la historia real de un médico dedicado a la lucha contra el cáncer de mamas, y eligió a Connick, que es más pianista de jazz que actor, como protagonista. Ella se deshace en elogios en distintas entrevistas a la hora de hablar de su colega, además de señalar que él se sintió particularmente cercano a su personaje de doctor, ya que ha estado vinculado a distintas actividades de caridad relativas al tema. Y tras esa experiencia generaron una buena relación que se extendió hasta la película que mañana se estrena en cines. Y a pesar de las coincidencias del film, entre la buena relación de los dos actores y la vinculación de sus vidas privadas con el tema del pueblo chico en la ficción que protagonizan, se trató más bien de un proyecto profesional.
Hubo otro aspecto particular detrás del asunto, y fue la historia del guionista Ken Rance, con experiencia en producción televisiva, que estuvo dieciséis años tratando de convencer a un estudio para que filmara su guión. Previamente solo había escrito un largometraje y un episodio de una serie de televisión, aunque en la historia de Nueva en la ciudad ve una mayor conexión con la realidad actual. "Es un asunto global, no sólo de Estados Unidos. Trabajadores y empresarios tendrán que hacer concesiones y trabajar juntos, y por eso creo que este film no podría haber sido más socioeconómicamente relevante ante lo que está pasando ahora mismo".
Cuando en 1994 actuó en esta película, todo un éxito en su momento, crítica, público y productores comenzaron a fijarse en ella. Su papel no era el protagónico, pero era lo suficientemente fuerte como para darle una oportunidad para lucirse. No saltó al estrellato enseguida, pero avanzó firme.
Tras hacer la comedia "Irene, yo y mi otro yo", donde hacía un papel secundario, Zellweger consiguió su personaje más fuerte hasta el momento: Bridget Jones. Para encarnarla, en 2001, engordó notoriamente y habló con acento inglés. Y la prueba le dio muy buen resultado.
Al año siguiente de "El diario de Bridget Jones", cambió de género y se consagró como actriz seria. En este musical de Rob Marshall, encarnó a una mujer real que asesinó a su novio porque le prometió falsamente que la convertiría en estrella. Y la nominaron al Oscar por esto.
| « volver |
![]() |
El 25 de mayo de 2006, Juan Carlos Lescano Mesa (50) murió al caer 8 metros cuando trabajaba en la construcción de una mansión en ...
Una mujer de 28 años dejó a sus hijos en una cañada, atados de manos y pies para que murieran. Un vecino encontró a los niños y ...
El presidente del Banco Central del Uruguay (BCU) y ex subsecretario del Ministerio de Economía de Danilo Astori, Mario Bergara, ...
El candidato presidencial del Frente Amplio, José Mujica, estrenará un terno gris pizarra de tela italiana y hecho a medida en ...
En Florida la sensación térmica llegó a estar a -7ºC. Además cinco pasos quedaron cortadas por las lluvias. Desde Meteorología se ...