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Iglesia Católica. Criticó destrucción de embriones humanos
El Instituto Arquidiocesano de Bioética "Juan Pablo II", que responde a la Arquidiócesis de Montevideo, alertó que el proyecto de ley de células madre, votado por unanimidad en el Senado, es "un nuevo y grave atentado a la dignidad humana".
El instituto, dirigido por el doctor Gustavo Ordoqui, tenderá contacto con senadores y diputados y difundirá esta semana un comunicado que alerta sobre los peligros del proyecto promovido por la bancada oficialista y que se intentará sancionar en Diputados en el correr de los próximos dos meses.
El comunicado, al que accedió El País, dice que la iniciativa "permite la destrucción de embriones humanos para la obtención de células madre" y viola "el derecho a la vida", en una "gravísima falta ética". La nota agrega que "el fin no justifica los medios". Los integrantes del instituto también preparan otro comunicado, relativo a la congelación de embriones.
La iniciativa regula todas las actividades relacionadas con la obtención y utilización de los tejidos, las células y sus productos de origen humano. Allí se incluye la donación, obtención, preparación, procesamiento, modificación genética, preservación, almacenamiento, transporte, ingreso y egreso del país, distribución, suministro, implantación y desecho de células y tejidos.
FUTURO. El instituto, que refleja las posiciones de la Iglesia Católica, confía en que "una atenta reflexión sobre estas consideraciones éticas impulsará a los señores legisladores a rectificar el proyecto de ley, durante su próximo tratamiento en la Cámara de Representantes, a fin de que no se introduzca en el orden jurídico nacional un nuevo y grave atentado a la dignidad humana".
La nota indica que el proyecto de ley se votó en el Senado sin que "trascendiera mayormente a la opinión pública" y agrega que el instituto tiene "serias objeciones desde el punto de vista bioético", sobre todo en lo relativo a las células madre embrionarias.
"El proyecto permite implícitamente la destrucción de embriones humanos para la obtención de células madre, por lo cual viola el primero de los derechos humanos: el derecho a la vida", indica el comunicado dirigido a legisladores y población en general.
El instituto advierte que, desde el punto de vista científico, no cabe la menor duda de que el embrión es un individuo de la especie humana, "un ser humano". "De allí se deduce que tratarlo como un simple objeto, un mero proveedor de células madre, que puede ser sacrificado para supuesto beneficio de otras personas, es una gravísima falta ética. El fin no justifica los medios, máxime cuando está en juego la vida humana", opina la Arquidiócesis de Montevideo.
Y recuerda que, pese al "ingente número de embriones humanos destruidos" en el mundo por "esta inmoral línea de investigación científica", hasta ahora no se ha logrado curar "a un solo enfermo a partir de esa práctica aberrante".
MARCO. La iniciativa se aplica a todos los tejidos y células de origen humano, incluyendo las células madre y progenitoras de sangre periférica, cordón umbilical y médula ósea; células y tejidos fetales; y células madre adultas y embrionarias.
El proyecto de ley incluye un marco ético, en su tercer artículo: la donación y recepción de células deben tener como fin la preservación o mejora de la calidad de la vida humana y se realizarán "sin fines de lucro". Y agrega que las células conservadas con fines de donación en bancos públicos y privados constituyen "un bien de la comunidad" y el "fin último" lo determinarán "las necesidades institucionales".
Se prevé que los profesionales y técnicos que violen la ley serán suspendidos en el ejercicio de su profesión, de seis meses a cinco años, sin perjuicio de las responsabilidades penales que correspondan. En tanto, se prevé un castigo de seis meses a cuatro años de prisión para todo aquel que reciba dinero para sí mismo o para un tercero por ceder células o por no oponerse a su utilización.
El proyecto de ley en cuestión fue presentado el año pasado por el Instituto Nacional de Donación y Trasplantes (INDT) y modificado en los últimos meses por los senadores oficialistas junto al Ministerio de Salud Pública (MSP), tomando como base la legislación española. La iniciativa fue votada primero en la comisión de Salud por unanimidad (cuatro votos del Frente Amplio y uno colorado) y lo propio sucedió en la Cámara de Senadores la semana pasada. La iniciativa pasó a la Cámara de Diputados, que tiene tiempo hasta el 15 de septiembre para darle la sanción definitiva.
Arquidiócesis: "Tratar un embrión como un simple objeto es una gravísima falta ética".
En su exposición, el Instituto Arquidiocesano de Bioética se basa en el numeral 32 de la Instrucción "Dignitas persone" sobre cuestiones de bioética, emitida por la Congregación para la Doctrina de la Fe el año pasado, con la aprobación expresa del Papa Benedicto XVI. Allí se explica la doctrina moral católica sobre el uso terapéutico de células madre: "La extracción de células troncales del embrión humano viviente causa inevitablemente su destrucción, resultando gravemente ilícita. La investigación, prescindiendo de los resultados de utilidad terapéutica, no se pone al servicio de la humanidad, pues implica la supresión de vidas humanas que tienen igual dignidad que los demás individuos y que los investigadores. La historia ha condenado en el pasado y condenará en el futuro esa ciencia, porque está privada de la luz de Dios y está privada de humanidad".
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