La presidenta argentina Cristina Fernández lanzó hoy una convocatoria a un diálogo con todos los sectores del país y a debatir una reforma política, tras perder hace 11 días la mayoría en el Congreso en las elecciones legislativas a mitad de su mandato.
"Debemos convocar al más amplio diálogo a todos los sectores. Es necesario tener la amplitud de convocar y escuchar a todos y ver la viabilidad de las propuestas que los distintos sectores acerquen al Gobierno", dijo la jefa de Estado en la ciudad de Tucumán (norte).
Kirchner dijo que convocará "a una misma mesa a los sectores de las finanzas, la industria, los servicios, la energía, al campo y, por supuesto, a los trabajadores", al encabezar los actos de evocación del Día de la Independencia, declarada en Tucumán en 1816.
"Hay que debatir una profunda reforma política. Los partidos políticos son el sustento de la democracia. El caso de Honduras así lo demuestra", dijo Kirchner en referencia al golpe de Estado que derrocó al presidente Manuel Zelaya en ese país centroamericano.
La jefa de Estado anunció que pondrá a consideración del Congreso un proyecto de reforma política que implique "elecciones primarias abiertas para decidir candidatos presidenciales".
Ningún candidato oficialista ni de la oposición fue elegido en elecciones primarias para las recientes legislativas, en las que Kirchner perdió el control del Senado y Diputados, aunque su sector se mantuvo como la primera minoría.
Kirchner y su marido, el ex mandatario Néstor Kirchner, con quien cogobierna de hecho, sufrieron una dura derrota en los principales distritos del país en los comicios del 28 de junio, a pesar de mantenerse como el partido más votado.
El revés electoral persuadió esta semana a la mandataria de cambiar medio gabinete ministerial, pero la oposición lo calificó de simple cosmética y enroque de piezas que no amplía la base de sustentación política del gobierno.
La popularidad de los Kirchner se derrumbó el año pasado por el desgaste en un conflicto con las patronales agrarias, aunque el panorama se agravó este año con la crisis económica mundial.
AFP