Montevideo: nublado  l  Temp:11ºC  l  Ampliar pronóstico
Inicio   l    Último Momento   l   Edición Impresa   l   Ediciones anteriores   l   Mi registro   l   Contacto
Poner EL PAIS como página de inicioPoner EL PAIS como favorito
Domingo 21.06.2009, 06:24 hs l Montevideo, Uruguay
Vota por esta noticia:
Desinteresa/No aporta Común/Importa poco  Interesante  Muy Interesante  Excelente/Gran aporte
  Total de votos:
Desinteresa/NoComún/ImportaInteresanteMuyExcelente/Gran 0 votos
Comentarios: 0  | escuchar nota |  | achicar texto |  | agrandar texto |  | enviar nota |  | imprimir nota |
 

Internacional

El dilema de la integración europea

Bloque comunitario. La crisis significa un desafío para la Unión Europea y los especialistas creen que no salva la prueba Los líderes tienen serias discrepancias sobre cómo enfrentar el desplome

BERLÍN | THE NEW YORK TIMES

La Unión Europea es un experimento extraordinario de soberanía compartida, que creó una zona de paz de Gran Bretaña hasta los Balcanes. Sin embargo, la crisis ha dejado en claro que Europa sigue siendo menos que la suma de sus partes.

La unión de 27 países es el bloque económico más formidable, que incorporó a 491 millones de personas en un mercado integrado que produce casi un tercio más que Estados Unidos. La crisis ha planteado a la UE su mayor desafío y hasta muchos de los más convencidos europeístas creen que la alianza no está salvando la prueba.

Los líderes europeos, enfocados en la política doméstica, tienen agudas discrepancias sobre cómo combatir el desplome. Se han peleado sobre el grado en que deben estimular la economía. Discuten acerca de si el Banco Central Europeo debe preocuparse más sobre la recesión profunda o la inflación futura. Se han apresurado a salvar los empleos en sus respectivos países a expensas de los de otros países miembros.

Las recientes elecciones parlamentarias dejaron en claro el punto. Sólo votó el 43% de los ciudadanos europeos, lo que constituye un récord de baja concurrencia a las urnas, pese a la crisis financiera y al voto obligatorio en algunas naciones. Los partidos de extrema derecha, opuestos a la Unión Europea, registraron avances, al igual que los Verdes. Los que votaron, lo hicieron en gran medida en función de temas nacionales.

Europa importa en tiempos de liderazgo estadounidense limitado por guerras en el exterior que causan divisiones y un modelo económico de libertad de mercado y leves regulaciones que está bajo gran desafío. El "modelo europeo" de significativa participación del Estado en la economía, estrecha supervisión de las finanzas, la industria y el empleo, y sistemas generosos de salud y de seguridad social dirigidos por el Estado, es elogiado en algunos ámbitos como la alternativa viable al capitalismo de estilo anglosajón.

Si bien la crisis de las hipotecas comenzó en EE.UU., Europa está sufriendo más. El Fondo Monetario Internacional (FMI) estima que los bancos europeos tienen más activos malos que los estadounidenses, y se han desprendido menos de esa carga. Los déficit presupuestales crecen y el desempleo, especialmente entre los jóvenes, se encuentra en el punto más alto en diez años.

"Estamos en un momento de crisis muy severa", dijo Joschka Fischer, dirigente del Partido Verde y ex ministro de Exteriores de Alemania. "Tenemos una traumática falta de liderazgo. Estamos atrapados en medio de la inundación".

La tensión central en la UE siempre ha estado entre las prioridades nacionales y los intereses colectivos. Ceder derechos y poderes nacionales -en relación con la moneda, el comercio y las tasas aduaneras- nunca fue sencillo, ni siquiera en los tiempos buenos. En tiempos adversos, como en la actual caída económica, la política nacional desplaza al interés común. Los líderes actúan para proteger a sus propias industrias, trabajadores y votantes a expensas de los demás. Los trabajadores todavía sienten indignación por los sacrificios que hacen por la integración.

En la planta de producción de neumáticos Goodyear Dunlop, en Amiens, en el norte de Francia, Thierry Fagot, de 36 años, pierde el empleo que ha tenido durante 13 años. Ve a la competencia dentro de la alianza como parte del problema.

"Siento como si hubiera sido engañado. Quiero decir, que creamos Europa para protegernos y durante mucho tiempo funcionó", comentó, antes de explicar que Europa proveyó un mercado para los neumáticos de la planta y estableció normas que dieron seguridad. "Ahora, con la competencia de las naciones del Este, siento que Europa creó esta situación en la que estamos perdiendo nuestros empleos ante otro país de la UE. ¿Cómo puede decirse que esto es por el bien superior?", preguntó el desempleado. La UE no está por colapsar entre antagonismos de ese tipo. Pero, algunos de los partidarios más devotos de la integración están reduciendo sus ambiciones. Pocos siguen hablando de una Europa que es un contrapeso político y militar significativo de EE.UU.

Fischer, el dirigente político del Partido Verde, es un europeo convencido que lamenta la indiferencia a los ideales del destino europeo de la generación posterior a 1989, y el retroceso, bajo la presión de la crisis, a los objetivos y retórica nacionalistas. "Las crisis siempre son momentos de la verdad porque de manera inexorable exponen tanto las fortalezas como las debilidades de todos los protagonistas involucrados", dijo Fischer, crítico de la visión del gobierno alemán.

Sostuvo que el Banco Central Europeo, que establece la tasa de referencia de créditos para las 16 naciones que usan el euro como moneda, ha actuado bien. Sin embargo, la Comisión Europea "jugó un papel nulo en la actual crisis, y ésta es una crisis transnacional, por lo que el papel de la comisión debió ser justamente el opuesto".

TENSIÓN. Los líderes europeos se concentran en la aprobación del postergado Tratado de Lisboa, que crea los cargos de Presidente y Ministro de Relaciones Exteriores europeos y simplifica la toma de decisiones. Pero, el tratado dice muy poco de los temas económicos.

La tensión ha quedado en evidencia por la manera cómo los países han actuado para rescatar sus propios bancos y plantas nacionales de empresas automotrices globales, cuando hubiera sido más lógico aplicar una política europea amplia. Pero, también son notorios por la incapacidad para acordar una política sobre Afganistán o una política energética común destinada a reducir la dependencia europea del gas natural procedente de Rusia.

Alemania y Francia, juntos, son el motor tradicional de la UE, aunque la relación bilateral es fría, pues el presidente francés, Nicolas Sarkozy y la canciller alemana, Angela Merkel, anteponen el interés nacional, ya sea si el tema son los beneficios sociales o salvar empleos en la industria automotriz.

Las divisiones también son evidentes entre el Norte y el Sur de Europa, con los países que son más responsables fiscalmente como Alemania que sólo prometen, con renuencia, ayudar a las economías en apuros como las de España y Grecia. La solidaridad, que es el gran principio de la UE, está decayendo también en la frontera Este-Oeste, ya que los países que usan el euro se muestran renuentes a perjudicar la estabilidad de la moneda, si rescatan a miembros de fuera de la llamada eurozona, como Bulgaria y Rumania. Pocos quieren considerar lo que le ocurre a Ucrania, que no es miembro, donde muchos bancos europeos, especialmente alemanes y austríacos, han invertido mucho.

Antes de las elecciones parlamentarias, Sarkozy y Merkel difundieron una carta conjunta en la que indicaron que quieren una Europa fuerte que proteja y no una Europa burocrática que automáticamente aplica normas que apuntan a los detalles menores.

Pero, discrepan sobre el papel del gasto público y el Banco Central Europeo. Sarkozy es partidario de otorgar más estímulos y de darle al Banco Central la flexibilidad de comprar bonos y créditos del sector público para ayudar a revivir el crédito. En cambio, Merkel ha atacado los crecientes déficit y ha criticado al Banco Central por reducir demasiado las tasas de interés, arriesgando la inflación futura. Están de acuerdo con proteger los empleos en los mercados de sus respectivos países. Mientras Sarkozy ha sido criticado por proveer miles de millones de dólares para proteger a las empresas automotrices francesas, Merkel, que abordará elecciones nacionales en septiembre, ha logrado forjar un costoso acuerdo para Opel, la rama europea de General Motors, basado casi en su totalidad en salvar empleos alemanes.

En Calais, Francia, la planta Schaeffer de Sistemas de Transmisión, que es propiedad alemana, produce piezas para Opel. Un tercio de los trabajadores fue despedido el mes pasado, incluyendo al capataz Dany Valcke, de 53 años. "Europa es algo bueno, porque permite que nuestros países tengan una voz más fuerte en el mundo y trajo paz", indicó. "Pero, desde el punto de vista económico, no es buena. Muchos han perdido el empleo ante países europeos donde la mano de obra es más barata".

En Rumania, al otro lado de la unión, los trabajadores también sufren. Pero, se sienten bastante reconfortados por ser parte de un bloque más grande y rico que el viejo bloque al que pertenecieron, que fue el soviético. En general, culpan a los líderes locales de sus problemas.

Cristina Lincu, de 32 años, se trasladó a España, en 2001, para conseguir trabajo. Ahora, volvió a Rumania con su marido y su pequeño hijo. La crisis asestó duro golpe a su almacén en Madrid, pero también redujo los precios de los inmuebles en Rumania, por lo que retornaron y compraron un terreno donde construirán una casa. De alguna manera, Lincu dice que ganaron con la crisis, pero está preocupada por sus compatriotas rumanos en España. "Allí, la amplia mayoría de los trabajadores inmigrantes tenía trabajos de bajos salarios o no muy dignos, pero ahora hasta los españoles quieren esos trabajos".

perspectiva. En lo que respecta al futuro, las opiniones están divididas, pero pocos pronostican que el experimento europeo terminó. Se espera que el Tratado de Lisboa eventualmente resulte aprobado, fortaleciendo los poderes de la unión. Los actuales líderes, más allá de lo divididos que están, pueden aprender a abordar los desafíos económicos de manera colectiva. "Será difícil, tendremos retrocesos, la historia nos golpeará y habrá años dolorosos, pero estimo que la crisis crea líderes, los líderes correctos", dijo Fischer, del Partido Verde.

La cifra

43% Es el porcentaje de europeos que votó en las elecciones del parlamento comunitario. El ausentismo dejó en claro el malestar.

Cumbre logra avances en Tratado de Lisboa y vigilancia financiera

BRUSELAS | AFP Y ANSA

La reunión de los gobernantes de los 27 países de la UE concluyó el viernes en Bruselas, con acuerdos para avanzar en la aprobación del Tratado de Lisboa por parte de Irlanda, sobre el flujo de la inmigración en el Mediterráneo, el apoyo a la reelección de Barroso al frente de la Comisión Europea y una reforma sobre la vigilancia del sector financiero, uno de los temas más recurrentes desde el estallido de la crisis económica.

Al cabo de la cumbre en Bruselas, el primer ministro checo, Jan Fischer, presidente de turno de la UE, dijo que fue "un camino accidentado" hasta llegar al entendimiento sobre un nuevo sistema de vigilancia del sistema financiero, pero agregó que "visto el impacto y los efectos de esta grave crisis, el resultado puede ser considerado satisfactorio". Los mandatarios definieron la creación en 2010 de organismos paneuropeos con ciertas prerrogativas de control sobre los bancos, aseguradoras y mercados nacionales. El presidente de la Comisión, ejecutivo de la UE, José Manuel Durao Barroso, dijo que el acuerdo prevé que en la vigilancia financiera "el rol de las autoridades nacionales es reforzado", aunque esté inserto en un "cuadro europeo".

Los líderes europeos también levantaron el último escollo para que Irlanda celebre un nuevo referéndum con altas posibilidades de éxito sobre el Tratado de Lisboa, que entraría en vigor a fines de año, superando un período de incertidumbre sobre el futuro de la UE. "Creo que podríamos estar preparados para organizar un referéndum a principios de octubre", declaró el primer ministro irlandés, Brian Cowen, al término de una cumbre en que Dublín arrancó finalmente las garantías reclamadas a la UE.

Irlanda es el único país que no ha aprobado hasta el momento el Tratado de Lisboa, que requiere la ratificación de los 27 para entrar en vigor. El pueblo irlandés rechazó el texto por el temor a que pusiera en peligro su neutralidad militar, el régimen fiscal o la prohibición del aborto. Su aprobación permitiría desatascar el proceso de construcción europea y fortalecer la capacidad de toma de decisiones del bloque, mejorando su eficacia y reforzando su peso en el mundo.

La declaración de la reunión de Bruselas expresó también la necesidad de un "significativo refuerzo" de la cooperación con los países donde tiene origen y tránsito el flujo de emigrantes del Mediterráneo. Al respecto, los jefes de gobierno solicitan a la Comisión que explore "una cooperación concreta" con terceros países, involucrados en el flujo de emigrantes que Europa quiere rechazar.

La cifra

491 Son los millones de personas que conforman la Unión Europea, el mayor mercado que produce casi un tercio más que EE.UU.

Crecen el desempleo y el déficit

SITUACIÓN. La Comisión Europea estimó que el Producto Interno Bruto (PIB) de la UE caerá 4% este año.

DESEMPLEO. En los 27 países que integran la UE llegó al 8,6% en abril, según la agencia de estadísticas Eurostat, que estima en 20.8 millones el número de personas sin empleo. En los 16 países que han adoptado el euro como moneda común, el desempleo subió al 9,2% en abril. España registró el índice más alto con 18,1%, seguida de Letonia con 17,4% y Lituania con 16,8%.

PERSPECTIVA. Estiman que la tasa media de desempleo en los 27 países será de 10,9% en 2010, en tanto en la eurozona llegará al 11,5%.

DÉFICIT. Los cálculos apuntan a un déficit fiscal combinado en 2010 de Alemania, Francia, Italia y España -los países más fuertes de la eurozona- del 6,4% (fue 2% en 2008), en tanto la deuda pública subirá al 83% del PIB (fue 71% en 2008), según la BBC.

ESTÍMULO. Ante la crisis, la UE aplica un plan de 200.000 millones de euros (282.000 millones de dólares) a los que se suman los estímulos dispuestos por distintos países con la finalidad de impulsar la demanda y la producción.

El País Digital

 ¿Encontraste algún error? Comentar esta noticia« volver  
Vota por esta noticia:
Desinteresa/No aporta Común/Importa poco  Interesante  Muy Interesante  Excelente/Gran aporte
  Total de votos:
Desinteresa/NoComún/ImportaInteresanteMuyExcelente/Gran 0 votos
Comentarios: 0  | escuchar nota |  | achicar texto |  | agrandar texto |  | enviar nota |  | imprimir nota |
Compartir:

No salgas a la calle
sin saber de qué se habla...

ASISTENCIA AL USUARIO 903 1986
CLASIFICADOS 400 2141 - 131 | SHOPPING EL PAIS 903 1986
REDACCION IMPRESA 902 0115 | REDACCION DIGITAL 902 0115 int 440 | PUBLICIDAD IMPRESA 902 3061 | PUBLICIDAD DIGITAL 9020115 int. 184/186
Zelmar Michelini 1287, piso 5, CP.11100, Montevideo, Uruguay | Copyright © EL PAIS S.A. 1918-2012