|
||||||||
JORGE ABBONDANZA
El delirio de la superioridad racial no fue inaugurado por los nazis y tampoco murió con Hitler. En Estados Unidos, por ejemplo, las leyes de Derechos Civiles que permitieron la definitiva integración de los negros en la sociedad, fueron aprobadas en 1964, es decir 99 años después de la abolición de la esclavitud. Pero el problema racial es peor en Brasil, donde se habla poco de ese tema a pesar de que existen muchas formas de discriminación. La cantidad de negros brasileños (92.700.000) es casi igual a la de los blancos (93.100.000), aunque el mestizaje supone grados intermedios de color, pero lo sorprendente es la desigualdad que persiste entre las razas dentro de un país donde mucha gente asegura que existe igualdad y está convencida de ello.
Brasil no sólo fue el último país del continente americano que abolió la esclavitud, sino que tiene la más numerosa población negra fuera de África. Durante 350 años de tráfico de esclavos, recibió a 4.500.000 africanos transportados desde la otra orilla del Atlántico en condiciones escalofriantes. Hoy, en pleno siglo XXI, esos negros ganan en promedio la mitad de lo que ganan los blancos en similares puestos de trabajo, aunque resulta peor la situación laboral de las negras, porque ellas ganan un 70% menos que los varones blancos, 35% menos que los hombres negros y 18% menos que las mujeres blancas. Los escasos negros que consiguen llegar a un cargo de dirección, equivalen actualmente al 3,5% del total de ejecutivos brasileños y son apenas el 17% de los gerentes en las quinientas empresas mayores del país. Como dato adicional puede señalarse que entre los 513 senadores y diputados del Poder Legislativo brasileño, hay 43 negros y 3 negras.
Pero el racismo no es una exclusividad americana y ni siquiera africana. En la India, donde el rígido sistema de castas ha partido a la sociedad en franjas durante 3.000 años, los "intocables" (que son los impuros o descastados, es decir la clase inferior) constituyen una masa de 160.000.000 de personas. A pesar de haber adquirido la plenitud de los derechos en la Constitución aprobada por la India hace 59 años, se los sigue marginando en los trabajos más precarios (limpieza de retretes, recolección de basura) que las otras castas no quieren desempeñar. Lo irónico es que ese texto constitucional de 1950 había abolido toda discriminación, pero la realidad es que a los intocables se les continúa impidiendo el acceso a los templos hinduistas y a las fuentes de agua compartidas con las otras castas.
En todo caso, lo alentador es que las razas históricamente segregadas van conquistando espacios, aunque ese avance resulte de una sorprendente lentitud. En Estados Unidos, luego de dos gobiernos sucesivos en que figuraron negros como ministros de Relaciones Exteriores (Powell, Rice), otro negro (Obama) gana las elecciones presidenciales, con lo cual este período 2008-2009 establece en materia de racismo un antes y un después. Claro que si bien eso ocurre en un primer plano del escenario mundial, prosigue frente a las costas meridionales de Europa el tráfico de inmigrantes africanos ilegales, que se mantiene como uno de los espectáculos más desgarradores de hoy. Los que mueren en el mar y los que resultan deportados a sus países de origen, son ejemplos vivos de que el racismo no se ha borrado de esta civilización simuladora y perversa.
| « volver |
En el marco de la conmemoración del natalicio de José Artigas, el presidente Tabaré Vázquez se dispone a anunciar mañana la ...
Hacia las cinco de la tarde de ayer comenzó a correr la noticia: Fernando Peña acababa de morir. El polémico actor había sido ...
María Milka Schultze, de 24 años, una de las protagonistas de la película documental Aparte, de Mario Handler, está desaparecida ...
Cientos de personas, entre ellos conocidos periodistas y artistas, se despiden desde anoche del actor uruguayo, que falleció en ...
Ayer por la tarde fue procesado con prisión por un delito de abuso de funciones Irineu Riet Correa, quien fuera dos veces ...