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Martes 09.06.2009, 22:18 hs l Montevideo, Uruguay
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Ciudades


FLORIDA

"Se está incendiando la escuela"

Fuego. En 30 minutos un centro rural de Florida fue consumido por las llamas Un liceo, una finca precaria y un bebé fueron víctimas de otros siniestros

FLORIDA | ALEXIS TRUCIDO

Las ruinas asoman tras una espesa niebla y cinco grados de temperatura. Todo es gris. Hasta los ánimos. De la escuela Nº 46, Paso del Rey, de la localidad de Chilcas y Chingolas, quedan sólo restos chamuscados.

Es un lunes atípico para el centro ubicado a 130 kilómetros al noreste de la ciudad de Florida. Shirley Anabella Píriz, de 10 años, es la única alumna que asistió. Pero no hay clases, ni asientos sanos donde sentarse. Ni escuela,

El escudo, el cartel, tres garrafas, el libro diario y unos pocos bancos rotos es todo lo que queda, para asombro de una delegación de la Intendencia de Florida que llegó al lugar para evaluar daños y colaborar. "Me quedé llorando. Mis amigos lloraban conmigo", cuenta la pequeña a El País, al recordar el incendio que, más que la escuela, consumió el centro de la vida del poblado que apenas pasa los 50 habitantes.

El viernes al mediodía todo era normal. La maestra directora, Miriam Abreu, mandó a la pequeña a lavarse las manos junto a sus ocho compañeros. La estufa que calefaccionaba todo el lugar estaba encendida, como de costumbre.

Miriam cuenta: "Cuando los niños salen, me llama la auxiliar de servicio (Francisca) y me dice: `Se nos está incendiando la escuela`. Lo menos que pensaba era eso. Me desesperé, los niños me rodeaban. Me decían que llamara a los bomberos. No tenía medios, estaba sin recursos y lo único que atinaba era a apagar el fuego".

Un tirante junto a la parte superior de la estufa a leña se había recalentado y tomado fuego. El cielorraso de espumaplast y paja avivó las llamas que se extendieron para consumir todo a su paso. Las chapas de zinc de encima contenían el calor abrasador que hizo estallar algunos vidrios.

"Salí y lo único que hice fue llamar a los vecinos de al lado. Ella (la directora) quedó petrificada. No creía. El vecino y dos muchachos vinieron, pero no alcanzaron a poder apagar nada. Era mucho humo", dice Francisca.

Cuando los primeros tirantes quedaron reducidos a carbón, las chapas se aflojaron. "Volaron, entró aire y parecía un infierno. Algo horrible", continúa la auxiliar.

En casi 30 minutos los cerca de 300 metros cuadrados fueron consumidos.

SOLIDARIDAD. Chilcas y Chingolas está conmocionado: la escuela que ha dado vida al pueblo se esfumó. Cuando vinieron los bomberos -una dotación de Sarandí del Yí a 40 kilómetros- ya era tarde.

La escuela tenía varias computadores, televisión, equipo de audio, cocina, licuadora y batidora. "Eso se había ido equipando con donaciones. Nosotros tratamos de salvarlos, pero en donde Dios puso la mano fue en acordarnos de las garrafas", cuenta Miriam. Los envases de gas de 13 kilos estaban llenos. "Habríamos volado todos", dice la maestra.

Hace algunos años el centro llegó a albergar a casi 40 niños. Luego pasó a 13 y actualmente concurren nueve.

"Ahora necesitamos todo. No he salido del shock y no se le deseo a nadie, pero precisamos todo", señala Miriam. Shirley, como alumna entusiasta que es, enumera las necesidades: "Libros, escritorios, bancos, una nueva escuela. Un baño para la maestra, una cocina para la cocinera, tachos, cucharas, platos, tenedores y cuchillos. Y una computadora para trabajar porque mis compañeros están mal".

Para Óscar Gómez, consejero de Primaria, "a pesar de la desgracia, la buena noticia es que los niños comenzaron hoy (por ayer) las clases en una capilla que fue cedida al Consejo mientras buscamos soluciones. Perdieron sólo un día".

Los próximos pasos a dar, explica Gómez, son incluir a la escuela en el próximo presupuesto para volver a edificarla o instalar un salón prefabricado. Respecto al material fungible como libros y mobiliario, dice que lo repondrá la Inspección Departamental con el que tienen a disposición en depósito.

La capilla San Pedro Apóstol, así como la policlínica Países Bajos, son administradas por Iris Olivera, de 68 años. Lo hace en forma honoraria desde hace varios años. La policlínica, por ejemplo, fue donada por un grupo de holandeses y tiene casi todas sus habitaciones vacías, al igual que el botiquín. Un lavatorio, una balanza para bebés y una cocina a leña componen las instalaciones.

Ahora el esfuerzo de Iris deberá redoblarse. "Quiero el pueblo. Mis ochos hijos se educaron en esta escuelita y aprendí a quererla mucho", dice. Y agrega: "Lo sentí mucho y lo seguiré sintiendo. Quiero ser un pilar en algo que se pueda solucionar. Tengo mis años y quiero que no bajen los brazos. En Uruguay somos todos hermanos y todos nos queremos".

Mientras tanto, en el otro extremo del continente, Juan Pintos, un floridense radicado en Canadá, se enteró del incendio a través de El País Digital. En las últimas horas, junto al escritor floridense Marciano Durán, realizaron allí un asado para recaudar fondos y ayudar a las escuelas rurales del Uruguay. Pintos inició este lunes los contactos para extender el donativo a Florida, que en principio rondaría en unos US$ 6.000.

Gómez todavía no tiene noticias de esa donación, pero estima que a US$ 550 el metro cuadrado de construcción como mínimo, ese dinero sólo alcanzaría si se pudiera contar con mano de obra voluntaria o del Plan de Equidad del Ministerio de Desarrollo Social.

La Intendencia, por su parte, definió ayer que la Dirección General de Desarrollo Social estará a disposición de las acciones de Primaria y que "el intendente Juan Giachetto hará las gestiones que se necesiten para reconstruir la escuela", indicaron fuentes oficiales.

Unas 50 personas y ningún medio de transporte

Chilcas y Chingolas son dos rancheríos que están a un kilómetro de distancia, ubicados en la 6ª sección judicial del departamento de Florida, a la vera del camino que une Mansavillagra con Montecoral, al Noreste del departamento.

El nombre se debe a la característica planta del lugar y a dos hermanas, Elisea y Ramona Pinela, apodadas "las chingolas".

En el censo de 1963 tenía 200 habitantes, pero hoy son 53. En unas pocas casas hay nueve familias: cinco en Chingolas y cuatro en Chilcas. El año pasado hubo apenas dos nacimientos.

El poblado tiene caminos de balasto, agua potable y energía eléctrica, pero no alumbrado público. Pese a la mejora de los caminos, no hay medios de transporte que pasen por allí. Los jubilados por ejemplo, deben alquilar un taxi a $ 520 para ir a cobrar a Capilla del Sauce, el lugar más cercano, a 20 kilómetros.

Un médico va unas cinco veces al año.

El teléfono de Antel no funciona y la comunicación es sólo vía celular.

No hay trabajo estable por lo que todos en el poblado viven de una jubilación, changas, esquilas o yerras. Quienes terminan la escuela no pueden ir al liceo o aprender un oficio porque no tienen medios ni transporte para ello.

Nadie planta en el lugar pese a la disponibilidad de la tierra. Los jueves concurre un verdulero y los lunes y viernes un panadero.

Las cifras

9 Es la cantidad de alumnos que tiene la escuela rural N° 46 de Chilcas y Chingolas, aunque supo albergar a casi 40 niños.

6.000 Cantidad de dólares aproximada que juntaron desde Canadá dos uruguayos con un asado de beneficencia para las escuelas rurales.

30 Son los minutos que duró el incendio en la escuela el viernes pasado y que dejó como saldo pérdidas totales prácticamente.

Investigan fuego en liceo olimareño

TREINTA Y TRES | MARCO RIVERO

El cielorraso de la sala de informática del liceo Braulio Lago, de la ciudad de Vergara, tomó fuego el domingo por la noche. Bomberos y policías trabajaron tres horas contra el fuego, para dominarlo antes de que causara más daños.

El techo del liceo es de paja sobre una estructura de madera, con una cobertura superior de zinc y cielorraso de esterilla y espuma plast en la sala de informática.

La investigación de Bomberos y la seccional 9ª de Policía está "muy adelantada" según fuentes policiales.

"Posiblemente haya sido intencional, aunque no hay nada confirmado, se está investigando", dijo la directora del liceo, Isabel Carrasco.

Por su parte, el jefe regional de Bomberos, comisario Raúl Finozzi, señaló que el cometido de la investigación que realizan es determinar el origen y las causas del incendio, pero también tienen la obligación de dar a conocer a la justicia cuando aparezcan elementos que hagan sospechar alguna acción deliberada, como podría ser este caso.

PEDRADAS ESA NOCHE. Hay algunos elementos bajo sospecha, entre ellos que en el ala opuesta del centro liceal algunos vidrios fueron destrozados esa misma noche, posiblemente a pedradas.

Carrasco indicó que hubo problemas de seguridad anteriormente en el centro, que carece de cerco perimetral y se encuentra en una zona aislada de la ciudad.

La directora corroboró la pérdida de 16 computadoras, dos impresoras, muebles y diversos elementos alcanzados por las llamas.

El incendio afectó a tres salones, y en toda la estructura hubo importantes daños en la instalación eléctrica. La dirección, en consulta con las autoridades de Secundaria, determinó la suspensión de las clases por el resto de la presente semana, por lo menos, a la vez que solicitó apoyo para recuperar las pérdidas.

Murió bebé que se quemó en su coche

Un incendio ocasionado por una estufa destruyó por completo ayer una vivienda precaria en Tres Ombúes.

El siniestro, afortunadamente, no ocasionó lesionados ya que en el momento de registrarse no había personas en la casa. Esto ocurrió en la vivienda ubicada en Paso de las Flores 743, cuando un acolchado cayó sobre una estufa encendida y dio comienzo al fuego que rápidamente se propagó a toda la casa.

Otro siniestro ocurrido en días pasados, pero en este caso con un trágico resultado, es ahora objeto de actuaciones por parte de la Justicia.

El hecho ocurrió el 13 de mayo pasado en una vivienda ubicada en Copérnico y Carlomagno. Allí, según posteriores declaraciones de la madre de la víctima, el fuego alcanzó a un bebé de cinco meses de edad y le ocasionó quemaduras gravísimas en el rostro.

El pequeño Denis Martínez Toscanini fue hallado en su cochecito por la madre, cuando el fuego ya lo había alcanzado. Con la premura del caso el bebé fue trasladado primero a la policlínica Malinas y posteriormente fue derivado al Hospital Pereira Rossell, donde permanecía internado hasta el momento. El domingo pasado se constató su fallecimiento a causa de las lesiones. El juez penal de 13er. Turno actúa en el tema.

El País Digital

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