FLORIDA | ALEXIS TRUCIDO
Un hombre de 50 años fue procesado por varios delitos de atentado violento al pudor, luego de mantener relaciones sexuales con cinco menores de entre 7 y 13 años, en el barrio La Calera de la ciudad de Florida.
El sujeto "pagaba unos 50 pesos a las niñas" -de acuerdo con lo que confiaron los padres de dos de las víctimas a El País- y las obligaba a hacerle sexo oral. Esto ocurría desde hacía varios meses, de acuerdo a los primeros datos que surgen de la investigación.
El hombre es muy conocido en la zona como activista político. También estaba al frente de un grupo de cooperativistas que construyen viviendas en el barrio Prado Español, para erradicarse un caserío derruido que se encuentra en el cruce de las calles Lavalleja y Treinta y Tres, donde ocurrieron los hechos.
El sujeto se había ganado la confianza de varias familias que permitían que sus hijos fueran a la casa del que ahora llaman "el depredador".
Gladys es la abuela de una menor de 7 años. Las otras niñas tienen 9, 11 y 13 años.
"No lo podía creer. No sabíamos ni en qué momento ocurría. Ella pasaba jugando con todos los chiquilines acá afuera. Y todos confiábamos en él", relató la mujer.
Su hija se niega a responder. "Está durmiendo, está muy mal. No puede tolerar esto. Es muy fuerte para ella. No sabíamos que existía este depredador al lado de nuestra casa", aclara la abuela.
DOBLE VIDA. Daniel y Gisell aportan otro testimonio. "Yo iba a cazar con él, venía a casa a tomar mate. Habíamos depositado la confianza en él para las viviendas y hasta lo íbamos a votar. ¿Te imaginás eso?", comenta el padre de las víctimas.
Tanto Daniel como Gisell, comenzaron a ser informados de que las niñas llegaban a los centros de estudios con meriendas de alto valor. "No me da vergüenza. Yo soy un monteador y no puedo costearle mucho. Nos habían dicho que ellos llevaban cosas que no podíamos pagar y ahí nos empezó a llamar la atención", relató.
El depravado era guardia de seguridad de una empresa de la zona. Los horarios de sus acciones con las menores eran cuando éstas regresaban o iban al liceo o a la escuela.
"Las amenazaba con un cuchillo. Les decía que si hablaban, las iba a matar", declararon los padres a El País.
La cifra
$ 50 Les pagaba a las niñas para que le hicieran sexo oral. También las amenazaba con un cuchillo para que no le dijeran a sus padres.