DURAZNO | VÍCTOR RODRÍGUEZ
El frigorífico de capitales ingleses, perteneciente a la empresa Breeders & Packers, está muy avanzado y se estima que en cuatro meses comience con las primeras pruebas de faena.
La planta se viene construyendo desde cero en un predio de la Ruta 14, seis kilómetros al oeste de Durazno, en el límite con Flores, con una inversión de US$ 80 millones (con los campos llega a US$ 120 millones). Días atrás se realizó una recorrida por el predio para ver el avance de las obras, de la que participó el principal inversor, Terence (Terry) Johnson.
"Vemos al sector alimenticio como un sector que padece otro tipo de crisis, creo que la sequía nos tiene más preocupados, porque en el mundo van a faltar alimentos", estimó Roberto Palma, gerente general del grupo, remarcando que la crisis no contrajo la inversión.
Palma recordó que en la mayoría de los países continúa cayendo el stock ganadero, pero consideró que "Uruguay hizo muy bien los deberes, tiene un potencial enorme y el futuro es venturoso".
Según Breeders & Packers la planta de Durazno "será única a nivel mundial", debido a su "tecnología, por su flujo y por modernidad. Será la mejor planta del mundo y no sólo de Sudamérica", aseguró Palma.
El jerarca destacó además que el inversor Terence Johnson eligió Uruguay para radicarse debido a que el país "ofrece todas las condiciones" para que pueda cumplir con su sueño "del campo a las góndolas".
Se estima que el frigorífico comenzará a faenar normalmente una vez superadas las faenas de prueba, a partir del primer trimestre de 2010 y ya está capacitando el personal que trabajará en la planta.
RECURSOS. No sólo a nivel del procesamiento de los animales a sacrificar la tecnología es de última generación. El proyecto también apunta a cuidar a rajatabla el medio ambiente.
La planta cuenta con una potabilizadora de agua que devuelve el líquido al río Yi en óptimas condiciones, con la aprobación de la Dirección Nacional de Medio Ambiente (Dinama). "El río Yi está a poco más de un kilómetro, se bombea agua al reservorio y se potabiliza para el consumo en la fábrica, pasando por las lagunas de tratamiento de efluentes que ocupan un área similar a la planta (32.000 metros cuadrados)", explicó Hernán Vázquez, ingeniero que supervisa la obra.
APOYO. Por su parte, los intendentes Carmelo Vidalín (Durazno) y Armando Castaingdebat (Flores), que acompañaron la recorrida, se quedaron impactados. "Es la mayor obra realizada en esta zona del país y ocasionará que la desocupación en nuestra región continúe bajando como hasta el momento", sostuvo el director de Desarrollo de la Intendencia Municipal de Durazno, Claudio Piñeiro a El País.
El frigorífico ocupará 350 operarios, pero la planta, a medida que avance, dará trabajo a 700 personas, mayoría oriundos de ambos departamentos. Matará entre 1.200 y 1.500 cabezas diarias.