|
||||||||
Encuentro. Obama reclamó retirar asentamientos y dos Estados; Netanyahu dialoga
DANIEL HERRERA LUSSICH
En WASHINGTON
Se dio el primer paso ayer para abrir un nuevo período de negociaciones en otro intento de paz para Medio Oriente tras una larga reunión en el Salón Oval de la Casa Blanca entre los jefes de Estado de EE.UU. e Israel .
Benjamin Netanyahu fue contundente apenas finalizó el largo encuentro de la mañana, con Barack Obama, en el Salón Oval: "Iniciaré negociaciones con los palestinos de inmediato, estamos dispuestos a hacer nuestra parte para alcanzar el camino de paz. Se puede contemplar un arreglo en el que israelíes y palestinos vivan unos al lado de otros como vecinos. Y quiero dejar en claro que no queremos gobernar a los palestinos. Eso sí, reclamamos que nos reconozcan la existencia como estado de Israel. Y agrego que aplicaremos el derecho de autodefensa frente a Irán".
A su vez, el presidente de los Estados Unidos, también mostró firmeza en sus breves palabras: "Irán debe retirar toda amenaza nuclear, debemos esperar sus elecciones presidenciales en junio y, si no renuncia al programa nuclear antes de fin de año, no se descartan sanciones, no continuaremos diálogos inútiles. Israel debe poner fin a los asentamientos en territorios palestinos ocupados. Lo dije y lo repito, es de interés, no sólo de los palestinos, sino también de Israel, de EE.UU. y de la comunidad internacional, llegar a una solución de dos estados, en los que israelíes y palestinos puedan vivir en paz y seguridad".
Las pocas frases de los dos mandatarios pronunciadas an-te la prensa, minutos después de la reunión promovida por el presidente Obama con el primer ministro Netanyahu, dejaban en evidencia que "había surgido el humo blanco en la esperada reunión de los jefes de Estado para abrir las puertas a una nueva etapa de conversaciones a fin de llevar la paz a toda la agitada región".
Se vio a los protagonistas dándose la mano con calor, sonrisas, sin gestos demasiado serios y una flexibilidad en la voz, que evidenciaba que los contactos previos (visita de la Secretaria de Estado, Hillary Clinton a Jerusalén y del presidente de Israel, el premio Nobel Shimon Peres a Washington) habían permitido superar las serias divergencias de los últimos tiempos y en especial las que se esperaban por el cambio de gobierno en Israel.
Los temas que los dos jefes de gobierno llevaron al primer plano fueron los previstos, tanto en el cónclave a primera hora en el Salón Oval como a "posteriori" en el almuerzo de trabajo en el llamado Salón Familia de la Casa Blanca. Obama marcó como prioridad la existencia en paz de dos estados: el israelí y el palestino y habló de su posición contraria a los asentamientos en los territorios de Gaza y Cisjordania, entre otros innumerables puntos que irán tomando forma de agenda de trabajo en el correr de los próximos quince días.
Netanyahu no aseguró un sí categórico a la convivencia de dos estados, se mostró más abierto, pero en general condicionó, aunque sin la vehemencia que se esperaba, a considerar con anterioridad el espinoso tema de Irán. El primer ministro señaló que el gobierno de Teherán representa la mayor amenaza para Israel por sus inocultables ambiciones nucleares ("una realidad agravada cada vez que habla el presidente Mahmud Ahmadinejad con sus constantes diatribas, la negativa del Holocausto y las alusiones a la aniquilación de Israel", enfatizó).
Barack Obama exhibió en forma reiterada su simpatía y amistad hacia el pueblo de Israel (sin llegar al grado de sus antecesores en la Casa Blanca), pero supeditó la buena marcha de las gestiones para llevar la paz a Oriente Medio a la necesidad de abrir el diálogo con Irán y Siria. El mandatario americano designó a un enviado especial para analizar el problema con las partes, el senador retirado George Mitchell, el que se dice fue pieza clave en la definición del acuerdo de paz en Irlanda del Norte. Benjamín Netanyahu no se mostró dispuesto a sentarse en una mesa de conversaciones con Irán, Siria, Hamás o Hezbolá, enemigos declarados de su país que se niegan, en forma terminante, a reconocer el Estado de Israel.
Finalmente, y como surgió de las declaraciones de los dos líderes políticos, se acordó tratar los dos puntos claves para ambos en forma simultánea: abrir las puertas para negociar dos estados -Israel y Palestina- y también neutralizar, vía EE.UU., todo intento nuclear de Irán. La próxima semana Barack Obama en sus gestiones de paz se reunirá en Washington primero con Hosni Mubarak, presidente de Egipto y luego con el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas.
"Las declaraciones de Obama favorables a una solución a dos estados son alentadoras, pero aquello de Netanyahu que ignoró tal perspectiva, negando los derechos legítimos de los palestinos, son decepcionantes", comentó el portavoz del presidente palestino Mahmud Abbas, Nabil Abou Roudeina. La Autoridad Nacional Palestina (ANP) también consideró que el proyecto de expansión de un nuevo asentamiento judío en el Valle del Jordán es "un desafío" al presidente Obama y a sus esfuerzos por la paz. El jefe del consejo regional de asentamientos, David Elhayani, dijo que se hará una licitación y los trabajos comenzarán en unos meses.
| « volver |
![]() |
Mario Benedetti, uno de los escritores latinoamericanos de mayor repercusión en el mundo, cuyas obras fueron traducidas a ...
Desde las 9:00 de la mañana Mario Benedetti viene siendo velado en el Salón de los Pasos Perdidos del Palacio Legislativo. Además ...
"La muerte de Mario (Benedetti) personalmente me llega como una mezcla de tristeza y liberación", declaró el lunes a la AFP el ...
La madrugada del 29 de junio verá nacer la fórmula blanca. Con resultado parejo, la fórmula será "cruzada" y no con dos nombres ...
"Estoy seguro que en este momento en el mundo hispanoparlante hay una verdadera conmoción". Así describía el poeta Washington ...