|
||||||||
Es una guerra de baja intensidad", comentó un funcionario de cancillería en referencia a las diversas medidas que Argentina viene adoptando en perjuicio de Uruguay. Es verdad: la actitud inamistosa del gobierno argentino se manifiesta en todos los frentes posibles, como si no fuéramos socios en el Mercosur, como si no nos uniera un origen común y como si no compartiéramos similares tradiciones.
Tanta hostilidad no es imputable al pueblo argentino. Ni siquiera al conjunto de su sistema político. Es obra exclusiva del matrimonio gobernante en el país vecino, radicalizado en estos días en una campaña electoral en donde procura mantener su mayoría parlamentaria. Lo que antes se hacía con cierto disimulo y con modos diplomáticos, se hace ahora sin más vueltas. Desde las licencias de importación que se exigen para comprar en Uruguay (con el consiguiente perjuicio para industrias como la textil, por ejemplo), hasta las trabas para las operaciones financieras entre los dos países platenses, todas las medidas rezuman inquina. Eso, sin contar con el sempiterno y cada día más ridículo bloqueo de los piqueteros en Gualeguaychú que hasta la potente hinchada de Boca Juniors debió respetar en estos días en su traslado a Montevideo a presenciar un partido de fútbol.
La animosidad -que al principio fue cariño empalagoso de Néstor Kirchner por Tabaré Vázquez- empezó con el asunto de las papeleras, mal manejado por ambos países. Esa reyerta nos costó, nadie debería olvidarlo, la postergación indefinida del proyecto Ence, tras una reunión de las máximas autoridades de la papelera española con el presidente argentino en la Casa Rosada. Después siguió manifestándose en una retahíla de fricciones, incluido el episodio en donde Uruguay se negó a apoyar a Néstor Kirchner para que ocupara un cargo en un organismo regional.
El perjudicado y su esposa no han cesado desde entonces en hostilizar a nuestro país con el apoyo entusiasta de su embajador en Montevideo. Como será la cosa que no la puede arreglar, pese a sus repetidos viajes a Buenos Aires, el mejor y más apreciado "lobbysta" que Uruguay tiene ante los Kirchner: José Mujica.
| « volver |
Al senador blanco Julio Lara le comunicaron que tenía una llamada del presidente de la Suprema Corte de Justicia, Jorge Larrieux, ...
El ex arquero paraguayo y uno de los principales referentes del fútbol de ese país José Luis Chilavert, denunció ante la Policía ...
En el mástil del pabellón patrio de la principal plaza fernandina se colocó una bandera del Partido Comunista. El senador Enrique ...
El eventual ingreso de la gripe A al país, sumado a la aparición de enfermedades respiratorias a causa del frío, pone en guardia ...
Una actuación judicial adicional, relativa al escandaloso caso de los casinos municipales montevideanos, demuestra que las ...