Montevideo: despejado  l  Temp:14ºC  l  Ampliar pronóstico
Inicio   l    Último Momento   l   Edición Impresa   l   Ediciones anteriores   l   Mi registro   l   Contacto
Poner EL PAIS como página de inicioPoner EL PAIS como favorito
Domingo 17.05.2009, 01:20 hs l Montevideo, Uruguay
Vota por esta noticia:
Desinteresa/No aporta Común/Importa poco  Interesante  Muy Interesante  Excelente/Gran aporte
  Total de votos:
Desinteresa/NoComún/ImportaInteresanteMuyExcelente/Gran 3 votos
Comentarios: 0  | escuchar nota |  | achicar texto |  | agrandar texto |  | enviar nota |  | imprimir nota |
 

Internacional

Economía se estabiliza pero con "respirador artificial"

Crisis económica. Se ven signos positivos en los mercados globales Las bolsas se recuperan antes que las economías Estos indicios no deben interpretarse como el comienzo de la recuperación | Crisis económica. El desempleo llegará a dos dígitos en la mayor parte del mundo y la deflación podría afianzarse La recuperación depende de reemplazar demanda estatal por gasto privado | Brasil saldrá mejor; Argentina entre los de peor desempeño

LONDRES | THE ECONOMIST

Los rayos son difusos, pero los puntos luminosos son inconfundibles. Los precios de las acciones tienen agudo ascenso. Dos tercios de los 42 mercados bursátiles, cuya evolución sigue The Economist, ascendieron en seis semanas más del 20%.

Indicadores económicos de diferentes partes del mundo se han aclarado. La economía de China está recobrando ritmo. El desplome global de la industria manufacturera parece aliviarse. Los mercados inmobiliarios en Estados Unidos y Gran Bretaña muestras signos vitales. La confianza está creciendo. Todo eso es bienvenido, especialmente porque el desplome económico ha sido agravado por el pánico y la desesperación. Cuando el sistema financiero estuvo al borde del colapso, en septiembre de 2008, los inversores evitaron todo menos los activos seguros, los consumidores frenaron el gasto y muchas empresas cerraron. Esa caída a la profundidad podría ser seguido de un ciclo virtuoso, en el que los engranajes de las finanzas funcionen de nuevo, los consumidores con más entusiasmo abran las billeteras y empresas ambiciosas pasen de guardar dinero a buscar ganancias.

Sin embargo, por más bienvenido que sea, el optimismo encierra dos trampas, una obvia y la otra más sutil. La trampa obvia es que la confianza parece fuera de lugar, y que los rayos de esperanza sean interpretados de manera errónea como el comienzo de una recuperación fuerte, cuando lo que realmente muestran es que la tasa de caída se enlentece. La trampa más sutil, especialmente para los políticos, es que la confianza y las mejores noticias crean una complacencia ruinosa. Una cosa es el optimismo, pero la sensación de que la economía mundial retorna a la normalidad podría perjudicar la recuperación y bloquear las políticas para proteger contra nuevas caídas a la profundidad.

Las Bolsas de Valores habitualmente se recuperan antes de que las economías mejoren, debido a que los inversores espían a la promesa de ganancias más abultadas. Las estadísticas económicas también resultan difíciles de interpretar. En los últimos seis meses hubo varios desplomes, cada uno con una trayectoria diferente. La caída de la industria es en parte el resultado de un enorme ajuste de los stocks globales. Una vez que las empresas reduzcan sus stocks comenzarán a producir nuevamente y la recesión de la industria manufacturera habrá pasado su peor momento.

Aunque ese momento estuviera al alcance de la mano, otras dos caídas probablemente envenenen a la economía por más tiempo. La más importante es la crisis bancaria y la purga de la deuda en varias economías, especialmente las de Estados Unidos y Gran Bretaña. La segunda caída es en el mundo emergente, donde muchas economías han sido golpeadas por la rápida caída de los flujos de capital privados a través de las fronteras. Las economías emergentes, que importaron capital por un total equivalente al 5% de su Producto Interno Bruto (PIB) en 2007, ahora enfrentan un mundo, en el que la cautela de los inversores los hace mantener el dinero en sus propios países. De acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), los bancos, las empresas y los gobiernos en el mundo emergente tienen US$ 1.8 billón en créditos que deben prorrogar en este año.

ESTÍMULOS. Esta crisis empujó a la economía del mundo a una declinación que, en función de varias mediciones, ha sido más aguda que el comienzo de la Depresión a fines de los años `20. El último informe de Perspectiva Económica Mundial, del FMI, espera que la producción global se contraiga 1,3% en el corriente año, marcando su primera caída en 60 años. Pero, el colapso ha sido contrarrestado por la respuesta de políticas más ambiciosa de la historia. Los Bancos Centrales han bombeado billones de dólares en liquidez y los gobiernos han luchado para fortalecer a los bancos, destinando billones de dólares al proceso. El FMI tiene fondos frescos. Cada uno de los países ricos impulsó la demanda mediante el estímulo fiscal. Los déficits fiscales del mundo rico serán, en promedio, casi del 9% del PIB.

Las acciones realizadas ante esta crisis son de una escala nunca vista y nadie sabe cuándo tendrán efecto, menos cuánta diferencia harán. Cualquiera sea el impacto, sería un error confundir los indicios de una economía sostenida por medios artificiales con una recuperación duradera. Una verdadera recuperación depende de que la demanda estatal sea reemplazada por fuentes sostenibles de gasto privado. Ahí las noticias son casi todas lóbregas.

Estados Unidos es el país al que todos apuestan su esperanza. A medida que el ajuste de stocks termina y el estímulo comienza a llegar, el desplome estadounidense seguramente se enlentecerá. Protegida por el gobierno, la economía podría comenzar a crecer nuevamente, aunque resulta difícil ver los ingredientes para una recuperación que sea lo suficientemente robusta para impedir que siga aumentando el desempleo. La debilidad en el exterior, perjudicará las exportaciones. Los bancos estadounidenses están sostenidos por capital público, pero sus balances están poblados de activos tóxicos. El gasto de los consumidores y las inversiones de las empresas serán arrastrados más abajo por la necesidad de pagar la deuda y restablecer el ahorro. Será un proceso largo. Desempleo más alto y crecientes quiebras podrían causar fácilmente un nuevo golpe descendente.

En Gran Bretaña, teniendo en cuenta el tamaño de su sector financiero, auge inmobiliario y deuda de los consumidores, el ajuste de los balances será más grande. La libra debilitada impulsará las exportaciones, pero la fragilidad de las finanzas públicas sugiere que el país tiene mucho menos margen para usar el gasto público para amortiguar al sector privado que en el caso de EE.UU.

En teoría, la perspectiva debería ser más clara para Alemania y Japón. Los dos sufrieron el desplome de la producción más rápido que otros países ricos, debido al colapso del comercio y la industria, pero ninguno tiene las enormes sumas prestadas al sector privado que acechan al mundo anglosajón. Una vez que los stocks se ajusten, la recuperación debería llegar rápido. Pero, en los hechos, parece difícil que ocurra, especialmente en Alemania. La caída de la producción impulsó el desempleo a dos dígitos, lo que hace difícil ver a los consumidores volviendo a un gasto desenfrenado. El gobierno tampoco mostró mucho interés en impulsar la demanda. El estímulo fiscal alemán es mucho menos de lo que debió ser y los bancos siguen en problemas.

Los alemanes no se comportaron de manera irresponsable, pero sí lo hicieron sus bancos, junto con otros de Europa. Cifras del FMI sugieren que los bancos europeos enfrentan pérdidas por US$ 1.1 billón, que casi no han reconocido.

Japón actuó con más audacia. Su último programa de recortes impositivos y gasto estatal, proveerá el mayor impulso fiscal, en relación con su PIB, que cualquier otro país rico en el corriente año. Su economía seguramente mejorará, por lo menos de manera temporaria. Pero su deuda pública bruta se acerca al 200% del PIB, por lo que Japón tiene escaso margen para más estímulos fiscales. Debido a la debilidad de los mercados externos, deberá generar demanda privada en su propio territorio. Pero, las dos últimas décadas han mostrado pocos indicios de que Japón pueda hacer ese viraje.

PELIGRO. Si se suma todo lo mencionado, los argumentos para el optimismo se esfuman. Lo peor pasó, solo en el más estrecho sentido: el ritmo de la declinación global llegó a su tope. Gracias a masivas -e insostenibles- transfusiones monetarias y fiscales, la producción eventualmente se estabilizará. Pero, por muchas vías, al mundo le esperan días lóbregos. Pese a la escala del desplome, no hay una recuperación por vía convencional a la vista.

El crecimiento, cuando llegue, será demasiado débil para frenar el crecimiento del desempleo y de la capacidad ociosa. La mayor parte del mundo rico verá tasas de desempleo de dos dígitos. La deflación podría afianzarse a medida que el estancamiento económico abate los precios y los salarios. La deuda pública se disparará debido a la debilidad del crecimiento económico, el prolongado gasto de estímulo y los crecientes costos de limpiar el desastre financiero. Los países miembros de la OCDE comenzaron la crisis con la deuda nacional bruta, en promedio, equivalente al 75% del PIB; en 2010 llegará al 100%. Un análisis sugiere que habrá persistente debilidad que podría llevar los ratios de deuda de las economías más grandes al 140% en 2014. La continuación del desempleo, debilidad en la inversión y más altas cargas de la deuda pública minarán el potencial subyacente de las economías.

Bienvenidos a una era de expectativas disminuidas y peligros que continúan. Es un mundo en el que los encargados de trazar las políticas deben virar entre la inminente amenaza de la deflación y contrarrestar los temores (razonables) de los inversores de que las crecientes deudas públicas y la flexibilidad monetaria masiva podrían eventualmente derivar en alta inflación. Es un mundo para el cual no hay derrotero fijado, y en el que los gobiernos piden prestado a escala nunca vista desde la II Guerra Mundial.

Los gobiernos deberían pensar con audacia en reducir los ratios de deuda a mediano plazo, sin estrangular la incipiente demanda privada. Deberían pensar, por ejemplo, en elevar la edad para jubilarse, controlar los costos de los sistemas de salud y ampliar la base impositiva. El peor desplome desde la Depresión está lejos de su final.

Las cifras

1,8 Son los billones de dólares en créditos que deben prorrogar este año los gobiernos, los bancos y las empresas de los países emergentes, según el FMI.

1,5% Es la contracción estimada del Producto Interno Bruto en Latinoamérica en 2009, por el FMI, que pronostica un crecimiento de 1,6% para 2010.

A pesar de dificultades, Uruguay crecería 2%

Uruguay no ha escapado a las consecuencias de la crisis internacional, pero el gobierno descartó que se produzca una caída de la actividad en el corriente año y estimó que la economía crecerá 2%. La nueva proyección de crecimiento fue anunciada por el ministro de Economía, Álvaro García, el 20 de abril, y ajusta la anterior que era de 3%. El equipo económico considera que en el segundo semestre habrá una expansión del PIB.

El gobierno incrementó la proyección de déficit global del sector público de 1% a 2%, debido al impacto de la sequía, a lo que se agrega el costo de generación de energía, al utilizar el parque térmico e importar de la región.

La mediana de los 28 analistas consultados por el Banco Central para la Encuesta de Expectativas Económicas estima que la economía crecerá 0% (con algún trimestre de caída) este año y que el déficit se situará en 2,2% del PIB.

Uruguay ha tenido, en el primer trimestre, una caída de la industria manufacturera -sin contar la refinería de La Teja- del 5,4%, lo que se reflejó en una disminución de las exportaciones en ese período de 15,5%, en comparación con lo vendido en el mismo período de 2008.

El menor nivel de actividad impactó en el desempleo, que en el primer trimestre aumentó casi un punto porcentual en relación con el trimestre anterior, para situarse en 7,5% de la Población Económicamente Activa.

Latinoamérica recibe golpes más leves

LONDRES | THE ECONOMIST

Hasta un tiempo reciente, Latinoamérica vio la crisis financiera y la recesión global como hechos que ocurrían en otras partes. Sin embargo, en los últimos seis meses, las economías de la región tuvieron rápido desplome junto con el resto del mundo, y muestran caídas de dos dígitos en la producción industrial. Trabajadores han sido despedidos en plantas automotrices mexicanas, en plantas de ensamblado de aviones en Brasil y en la construcción en Perú. Para los latinoamericanos, esas calamidades son tristemente conocidas: el ingreso per cápita en la región cayó en cinco ocasiones diferentes desde 1980. Lo diferente esta vez es que a los latinoamericanos no les va peor que al resto del mundo. Hay motivos para pensar que la recesión en la región será relativamente más corta y leve. Pero, hay malas noticias. Los países latinoamericanos han sido golpeados por cuatro fuerzas recesivas diferentes. Cuando la crisis financiera en el mundo desarrollado se transformó en un colapso de la industria, el comercio se desmoronó: el total de exportaciones de las cinco mayores economías de la región cayó un tercio entre agosto y diciembre, porque se vendieron menos bienes y cayó el precio de los commodities.

El flujo de capitales a la región también se secó, causando agudo incremento en los costos de los créditos para los gobiernos y las empresas. El Instituto de Finanzas Internacionales, una organización de banqueros, estima que los flujos netos de capital privado a Latinoamérica disminuirán más del 50% este año en comparación con 2008, a US$ 43.000 milllones (lejos del récord de US$ 187.000 millones en 2007). Los bancos extranjeros han reducido las líneas de crédito, especialmete para el comercio exterior. Además las remesas de latinoamericanos que trabajan en el exterior comenzaron a contraerse, a la vez que llegan menos turistas.

La mayoría de los expertos estima que el PIB de Latinoamérica y el Caribe en su totalidad se contraerá levemente este año y que habrá moderada recuperación el año próximo. Por ejemplo, el FMI pronostica una contracción de 1,5% en 2009 y un crecimiento de 1,6% en 2010. Con un crecimiento anual de la población de 1,3%, el ingreso per cápita se reducirá.

PERSPECTIVA. Todo esto significa el final abrupto de cinco años, en los que el crecimiento económico promedio fue de 5,5%, con inflación generalmente baja. Ese lustro dorado también vio progreso social: según las encuestas de hogares, la pobreza cayó del 44% en 2002 al 33% el año pasado, cuando 182 millones de personas fueron identificadas como pobres; la amplia inequidad de ingresos en la región se redujo y decenas de millones se incorporaron a una clase media-baja emergente.

La gravedad de la recesión varía según cada país. A los que tienen vínculos más estrechos con la economía de Estados Unidos -México y gran parte de Centroamérica y el Caribe- les irá peor que al promedio regional. En contraste, países como Brasil, que ha diversificado sus exportaciones tanto en productos como en mercados, o aquellos que tienen economías relativamente cerradas, recibirán menos golpes. En Brasil ya hay signos positivos. Por ejemplo, en marzo, más personas fueron tomadas en empleos que despedidas.

Países que han adoptado tipos de cambio flotantes y aplicado políticas fiscales responsables, como son los casos de Brasil, México, Chile, Perú y Colombia, entre los más grandes, muestran el valor de esas políticas.

Otros países han seguido enfoques totalmente diferentes, como Venezuela, Argentina y Ecuador, que aplicaron políticas de expansión del gasto y asedian al actor privado y a los inversores extranjeros. El FMI estima que estarán entre las economías con peor desempeño, junto con México, aunque éste se recuperará antes.

Aun en los países mejor administrados, el alcance para un estímulo fiscal es limitado. Sólo Chile, que ha ahorrado el equivalente al 12% del PIB en un fondo especial durante los años de auge, puede repetir la dosis durante varios años con sus propios recursos.

El País Digital

 ¿Encontraste algún error? Comentar esta noticia« volver  
Vota por esta noticia:
Desinteresa/No aporta Común/Importa poco  Interesante  Muy Interesante  Excelente/Gran aporte
  Total de votos:
Desinteresa/NoComún/ImportaInteresanteMuyExcelente/Gran 3 votos
Comentarios: 0  | escuchar nota |  | achicar texto |  | agrandar texto |  | enviar nota |  | imprimir nota |
Compartir:

No salgas a la calle
sin saber de qué se habla...

ASISTENCIA AL USUARIO 903 1986
CLASIFICADOS 400 2141 - 131 | SHOPPING EL PAIS 903 1986
REDACCION IMPRESA 902 0115 | REDACCION DIGITAL 902 0115 int 440 | PUBLICIDAD IMPRESA 902 3061 | PUBLICIDAD DIGITAL 9020115 int. 184/186
Zelmar Michelini 1287, piso 5, CP.11100, Montevideo, Uruguay | Copyright © EL PAIS S.A. 1918-2012