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Ciudad escenográfica. Además del bajo costo y las distancias cortas, la capital ofrece como ventaja lugares que son parecidos a otras partes del mundo La Intendencia elabora una guía de locaciones
ANA PAIS Y XIMENA AGUIAR
El Hospital Italiano tiene un aire florentino, el barrio jardín sobre Parra del Riego es similar a zonas de París, lo que se conserva del Parque Capurro parece San Sebastián. Pero no lo son. De ahí uno de los atractivos cinematográficos de Montevideo.
Además de controlar las obras en edificios de interés histórico, la Unidad del Patrimonio de la Intendencia asesora a la Unidad de Locaciones Montevideanas e incluso a productoras privadas sobre rincones de la capital que se parecen a distintas partes del mundo, para recrear los escenarios que necesita la ficción audiovisual.
-Necesitamos ambientes italianos- le pidió una productora al director de la Unidad del Patrimonio, Francisco Bonilla.
-¿Renacentista, manierista, barroco, romántico, sobre la costa...?- preguntó él.
Después de pensarlo, la productora especificó:
-Un ambiente que se parezca a la película El cartero de Neruda (de Michael Radford).
-¿Como la casa solitaria en un alto en la que estaba el poeta o como el pueblito?- le repreguntó él.
Finalmente, la productora se decidió por el pueblo y Bonilla le recomendó rodar en Santiago Vázquez, Sarandí Grande o Solís de Mataojo.
"Las producciones audiovisuales que se hacen, ya sean publicitarias o de cine, en general recurren siempre a los mismos escenarios. Hay una cantidad de ambientes externos e internos que parecería que no supieran que existen", consideró Bonilla. "De ahí surgió la idea de hacer una especie de guía informativa de locaciones, para que se conociera aquí y en el extranjero", contó. Con el apoyo de la Intendencia, pero sin un horario específico para realizarla, van armando la guía en los tiempos libres.
Este tipo de guías "es muy común en otros países. Es la manera de vender el país, de promocionarlo como plaza fuerte para que vengan a filmar", señaló Carlos Pereira, de la Unidad de Locaciones.
Se estima que por año ingresaron a Uruguay entre US$ 20 millones y US$ 25 millones por la actividad de producciones audiovisuales internacionales, generando empleo directo para unas 3.000 personas.
Para ganar en la competencia por ese mercado internacional, Montevideo defiende sus ventajas. "Tiene una excelente logística, si bien a veces es complicado el tema de los vuelos. Tenés todo cerca: playa, ciudad, campo... Todos los paisajes en un máximo de 600 kilómetros. Eso es excelente, se cubren muy rápidamente las distancias y es clave a la hora de achicar los tiempos de filmación. Además hay muy buenos profesionales, con muchísima experiencia. En el tema de costos podemos estar a la par de otros países del Sur. Pero sabés que aquí se puede filmar tranquilo, no es como en San Pablo que tienen que estar cuidados por la Policía", dijo Pereira.
A la diversidad de paisajes se suma otro plus: la variedad arquitectónica. Las sucesivas oleadas de inmigrantes y las modas estilísticas colaboraron en crear una ciudad con muchas referencias europeas.
"Por un lado, existió hasta los años 30 una intención muy expresa de los inmigrantes de vivir en un ambiente que se pareciera adonde habían vivido, además de que era la formación de oficio que traían. Por otra parte, los primeros arquitectos que hubo acá se formaron en Europa de manera casi exclusiva, sobre todo en Italia y Francia", dijo Bonilla, sobre el legado o incluso la imitación de los principales estilos europeos en la construcción de Montevideo.
Luego empezó una etapa de influencia de la arquitectura racionalista moderna, más despojada, que llegaba al país gracias a revistas especializadas, añadió el arquitecto.
CATÁLOGO DE VISTAS. Una de las primeras tareas para hacer la guía fue entrevistarse con directores y productores audiovisuales. "Con ellos confirmamos la presunción de que muchos vienen a filmar a Uruguay por que hay ambientes que se parecen a Miami, París, Roma, etc. A lo mejor, el mayor atractivo reside en eso, pero también hay lugares propios que se podrían explotar", aseguró Bonilla.
El arquitecto dijo que para su sorpresa la idea de la guía no fue muy bien recibida: "Las productoras veían que esto iba a democratizar una información que ellos ocultan en un cajoncito. Beatriz Flores Silva, por ejemplo, nos dijo que sería contraproducente salvo que fuera de un manejo muy restringido, porque la experiencia le indicaba que si los propietarios de las casas que incluíamos se enteraban, les iban a cobrar más caras las locaciones. Es cierto, pero nos pareció un tema menor porque ampliaríamos diez veces el volumen de lugares".
Sin embargo, en la productora Metrópolis consideraron positiva la iniciativa. "Te puede simplificar el trabajo y ahorrar dinero. A veces trabajás con locaciones muy específicas que si no salís a buscarlas no las vas a encontrar impresas en una guía, pero si uno tiene memoria visual, viendo unas te podés acordar de otras", consideró el productor Eduardo Abal.
Habitualmente se recurre a archivos de fotos y locaciones en las que se ha trabajado en proyectos anteriores, y se sale a recorrer Montevideo o el interior en busca de lo que falte. "Si tenés un proyecto para afuera y tenés que simular Cuba como se hizo con la película (Vicio en Miami) hay que salir a buscar lugares semejantes, ángulos y perspectivas", señaló Abal.
La guía puede ser útil más para la filmación de comerciales que para ficciones, consideró Juan José López, encargado de buscar escenarios para diversas producciones. "Los lugares lindos para la ficción generalmente no son los clásicos de un libro de locaciones", señaló.
Por ejemplo, para la película Norberto apenas tarde, que está dirigiendo Daniel Hendler, el lugar más difícil de conseguir fue un apartamento de características específicas, con el añadido de que tenía que poder recibir a mucha gente los días de rodaje y que se utilizaría por un tiempo corto en relación a los alquileres, contó.
Para López, salir a recorrer la ciudad va a seguir siendo necesario: "Siempre rinde, en lo posible con el director de arte y quienes trabajan en la estética de la película; para ir viendo lo que se imaginan, es muy importante". Sin embargo, la guía puede ser importante "para mostrar en el extranjero los lugares disponibles", dijo.
Escenarios desde $ 417. En las filmaciones, los escenarios no tienen que ser idénticos al lugar en cuestión. Con evocarlo es suficiente. Por eso, la calle Luis Piera detrás del Edificio Mercosur (ex Parque Hotel) puede pasar por París, mientras que Gonzalo Ramírez a esa altura tiene construcciones similares a las de Barcelona, sostuvo Bonilla.
"Cuando entro al Hospital Italiano, la forma de hacer los patios, de configurar los espacios con las doble columnatas con arco, con arcadas de medio punto, me parece muy florentino", dijo Bonilla, quien también encontraba en esa obra del italiano Luis Andreoni referencias a la Basílica de Vicenza.
Sobre los parques, Bonilla señaló que tienen una fuerte impronta italiana y francesa. En particular, "la concepción de las avenidas, con canteros centrales y alhajada con flores, es algo muy francés, de la época de Napoleón III", explicó.
Para hacer las avenidas todavía más parecidas a los modelos europeos, se importaba o copiaba el equipamiento urbano de Francia. Por ejemplo, contó Bonilla, las estatuas con un león ubicadas en Bulevar Artigas y Canelones y en Avenida Italia y Bolivia, tienen su correlativo en París.
El costo de filmar en los parques, playas y paseos públicos depende de la hora y el día. Por eso, si alguien quisiera filmar de noche en el parque Miguelete, le costaría 1 UR (Unidad Reajustable, que actualmente vale $ 417). Un área de 500 metros cuadrados del Parque Rodó cuesta 4 UR ($ 1.670) por 12 horas. El mismo espacio en la playa Pocitos entre noviembre y marzo se puede conseguir por 5 UR ($ 2.080) por hora. Rodar en calles y veredas del área central de Montevideo cuesta 3 UR ($ 1.250) por hora, o 4 UR si se afecta una bocacalle. La productora se debe encargar de costos por cortes de tránsito, limpieza y cualquier daño que se produzca en el lugar.
También los lugares emblemáticos tienen su cotización. Filmar en el Estadio Centenario cuesta 6 UR ($ 2.500) por hora y en el Solís, 8 UR ($ 3.340). En estos casos, la "asociación de marca" incrementa el presupuesto un 25%.
La Unidad de Locaciones facilita las gestiones con mayor eficiencia que otras dependencias municipales. Una resolución señala que las necesidades del sector publicitario "obedecen a una dinámica distinta a la tramitación interna municipal", por lo que se decidió delegar en el director de Cultura la facultad de conceder las solicitudes.
El 30% de lo recaudado por este concepto en el municipio se destina para el programa Montevideo Socio Audiovisual, que busca apoyar las producciones nacionales.
1,7 Cantidad de rodajes por día que se hacen en Montevideo, calculando 3 días por cada comercial, 2 por corto y 20 por largometraje.
La producción de la película Vicio en Miami no pagó por día de filmación en Atlántida como se suele proceder en los rodajes en Montevideo, sino que se acordó otro tipo de contrapartida con la comuna. "Se hizo un convenio en el que la productora se comprometió a brindar computadoras notebook, proyectores y pantallas que fueron para la parte de Arquitectura y Urbanismo de la comuna, la Junta Local y la dirección de Turismo. En ese momento no teníamos ese equipamiento", contó Susana Prats, directora municipal de Turismo.
Además, se autorizó que las imágenes pudieran ser utilizadas en promociones turísticas del departamento. "En algunos folletos se incluyó parte de esas fotos y en otros pusimos la información, sobre todo en algún banner, sobre por qué fue elegida la playa Mansa de Atlántida por Michael Mann. Nos sirvió, así como el Viaje hacia el Mar nos sirvió para la zona de los médanos de Parque del Plata", contó Prats. Ese material fue exhibido en las diversas ferias de turismo en las que participó el departamento o el Ministerio de Turismo, agregó.
Por otro lado, señaló, el rodaje tuvo un fuerte impacto en comercios gastronómicos, barracas, hoteles e inmobiliarias locales. "Se generó una movida en la zona y vino gente de otros lugares a ver, que consumió y se alojó fuera de temporada".
Incluso, los materiales que componían la casa prefabricada que se usó para la filmación, principalmente la madera, fueron destinados a reparar viviendas precarias de Canelones.
Durante el año 2008, la oficina de locaciones de la Intendencia de Montevideo recibió 131 solicitudes para filmar comerciales en espacios públicos de la ciudad, 15 para filmar cortos de estudiantes de diversas escuelas de cine y 9 para filmar escenas de largometrajes de ficción o documental.
De los 131 comerciales, 44 fueron para el mercado uruguayo (33,6%). El resto fueron destinados a diversos países, encabezados por Argentina (18 comerciales) México (15), Brasil, Ecuador y Puerto Rico (7 cada uno), España (6), Estados Unidos, Chile y Alemania (3 cada uno) y otros. De los largometrajes, hubo 8 uruguayos (Mal día para pescar, El cuarto de Leo, Hiroshima, Familia, Flacas vacas, El destello, La Despedida y Gigante) y uno de origen alemán (El cabo del amor 2).
En promedio, cada comercial implicó 3 días de rodaje, cada cortometraje 2 días y cada uno de los largometraje 20, lo que implicó 1,7 rodajes por día en la ciudad.
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