|
||||||||
Uno de los tantos temas en donde el gobierno se ha manejado con marcada imprecisión y falta de transparencia, es en lo referente al secreto bancario, con relación al cual el compromiso contraído por el país con la OCDE no parece bien interpretado por las declaraciones de los gobernantes. Sobre el particular han hablado primero Mujica, luego el Presidente, y últimamente los Ministros de Economía y Finanzas y el Canciller, y sea por desconexiones entre ellos, por el mal uso de los términos y los conceptos, o sencillamente porque no saben, no están diciendo lo mismo.
El primero en referirse al asunto fue el candidato oficial del Frente a la Presidencia de la República, José Mujica, y anunció su partida de defunción. Luego amplió la versión y dijo textualmente "con secreto bancario o sin él, los depósitos extranjeros en nuestro país tienen los días contados; se van a ir a la m… cuando yo pronuncie mi primer discurso como presidente electo". Sobre el viaje escatológico de los depósitos a que se refirió el candidato de lenguaje intestinal, quienes lo rodean dijeron ("La Diaria" de 1° de abril) que irían acompañados de las multinacionales y probablemente hasta con un par de embajadas. Es como piensa el fascismo izquierdista radical.
El otro, menos fanático, condenó este propósito que en realidad obedece a la sumisión de Mujica a los intereses del matrimonio Kirchner, a cambio de favores para ayudar a su propósito electoral. Es que en materia tributaria mientras nuestro país se maneja con el concepto de fuente uruguaya por lo cual el contribuyente paga impuestos por actividades y bienes que se realizan o radican dentro de fronteras, Argentina sigue el sistema de "fuente global", y de acuerdo a su legislación debe tributarse por el dinero o bienes que se tengan el cualquier parte del mundo. Entonces Mujica -favor con favor se paga- levantó la bandera del fin del secreto bancario.
Curiosamente, casi enseguida, Uruguay fue incluido en la lista negra de la OCDE. O no tan curiosamente porque lo pidió Argentina calificando al país de "paraíso fiscal", y sigue en eso. Mujica consideró esta circunstancia una victoria pírrica, alegando tener información exclusiva de lo que iba a pasar. De inmediato, Uruguay para salir de la lista debió suscribir un compromiso ante la OCDE de acuerdo con el cual cuando tenga acuerdos tributarios con otros países y se tenga información que dineros depositados en nuestros bancos son consecuencias de evasiones fiscales en esos países, deberá acceder a dar esa información a los gobiernos de los Estados requirentes, sin necesidad de autorización judicial, siempre que no contradiga la legislación local.
Esto estaría indicando que lo que está en juego no es el secreto bancario, sino el secreto tributario, más restringido que aquél, en cuanto abarca "fondos, cuentas o valores que se tengan en cuenta corriente, depósito o cualquier otro concepto…" e "informaciones confidenciales que reciban de sus clientes" y no solo fondos provenientes de evasiones tributarias.
El Ministro de Economía, ante una Comisión Parlamentaria, explicó que el país no tiene previsto firmar ningún acuerdo de esta naturaleza con ningún país y menos con Argentina, con lo cual antes de comprometer nada hay que negociar otras cosas que afectan el funcionamiento del Mercosur. Uruguay tiene un solo tratado de esas características firmado con Alemania. Así las cosas, la situación no sería tan grave, pero el Canciller declaró que de acuerdo al Derecho Público Internacional, se va en camino de hacer desaparecer el secreto bancario -que con mayores o menores restricciones existe en todo el mundo como expresión del secreto profesional que protege el derecho a la intimidad de las personas- por lo cual tendremos que adaptarnos a ese rumbo.
La izquierda siempre miró mal al secreto bancario. Mujica descubrió que porque es secreto, es malo. Son los colgajos espirituales del odio al capital. Tampoco le gusta la banca privada. El funcionario bancario no estará precisamente de parabienes, y los bancos -que no captan dinero del público porque sean seductores los intereses que pagan, sino por razones de seguridad- están atentos al contenido de las propuestas y promesas condicionadas por el servicio al gobierno argentino y una ideología fuera de época.
Lo cierto es que la lista negra por ahora, no preocupa. Es lo único rescatable de toda esta confusión.
| « volver |
Como la gota que desbordó el vaso. Así fue interpretado en filas militares la decisión del gobierno de habilitar el ingreso de ...
El origen de la gripe porcina y una eventual mutación del virus A H1N1 generó alarma ayer entre los especialistas de salud, que ...
En Gualeguaychú se vive una tensa espera, desde que La Doce, la "barrabrava" de Boca Juniors -el equipo más popular de ...
En primera instancia, la OCDE había exigido a Uruguay que modificara antes de fin de año su ley de secreto bancario de acuerdo a ...
Hace casi 40 años, Roberto Anguera salió sorteado para instalar uno de los primeros puestos de venta callejera sobre 18 de Julio. ...