|
||||||||
Bailarina uruguaya triunfa en Atlanta
Carlos Reyes
Hace cinco días, el Atlanta Ballet estrenó un "Don Quijote" que tiene para los uruguayos un significado especial. Es que el rol protagónico femenino está a cargo de la bailarina montevideana Nadia Mara, quien cinco años atrás, a los 18, marchó a Estados Unidos en busca de mejorar su técnica y ocupar un lugar en la danza de ese país.
Don Quijote es una experiencia increíble: un ballet donde la intérprete no para de bailar. Es mi sueño hecho realidad. Desde que era niña me enamore del rol de Kitri".
Así describe Mara este nuevo desafío de su carrera en Estados Unidos, que la llevó a un mundo que nunca había imaginado cuando mucho tiempo atrás, antes de ingresar a la Escuela Nacional de Danza, tomaba clases con su maestra Mariel Odera, a quien recuerda como la que "me transmitió la pasión por la danza".
Hoy su día a día es mucho más ocupado que cuando vivía en Montevideo. "Los fines de semana se me hacen cortos, porque trato de hacer todo lo que no hice en la semana. Ordeno la casa, lavo ropa y trato de descansar lo más que puedo, aunque a veces sólo tenemos un día libre. En mis salidas, prefiero reunirme con la gente que no veo en la semana. Me gusta mucho caminar o andar en bicicleta por el Piedmont Park -una de las maravillas de Atlanta- y en general hacer actividades al aire libre".
Pero el lugar de origen no se olvida fácilmente: "Claro que extraño Montevideo: últimamente trato de viajar una vez por año. Me encanta Uruguay: extraño mucho la gente, las playas, las comidas, la rambla, y las reuniones con amigos".
-¿Cómo evalúa la formación que recibió en Uruguay?
-La Escuela de Danza me formó y me ayudó a crecer como bailarina. La disciplina diaria me hizo ser muy fuerte y perseverante. Me acuerdo de trabajar muchísimo, pasar horas bailando diferentes estilos. El baile de carácter y el moderno, así como las interminables horas de `pas de deux` y puntas que hacíamos! Estoy orgullosa de egresar de la Escuela y recuerdo con cariño a las directoras Mónica Díaz, Margaret Graham y Marina Korolkova.
-¿Qué aspectos tuvo que perfeccionar luego de egresar?
-Al terminar la Escuela se me otorgó el premio Elena Smirnova, que motivó que viniera a los Estados Unidos. Ingresé en la North Carolina Dance Theatre Company, donde se hacía mucho estilo Balanchine, técnica bastante diferente a la de la escuela rusa, que se enseña en Latinoamérica. Adaptarme a ese método me llevó tiempo: tuve que dedicar más horas a compenetrarme con esa técnica. Pero de Uruguay me fui con una base muy sólida, que me ha permitido llegar hasta este punto.
-Al llegar a Estados Unidos tan joven, ¿no se sintió desbordada por la situación?
-Nunca sentí que fuera demasiado joven para esta experiencia. Sin duda hay que ser fuerte y tener bien claro lo que uno quiere para ir enfrentando los desafíos del día a día. Lo más difícil fue adaptarme a no tener a mis padres para ayudarme. Estar lejos de la familia y amigos fue lo que más me costo. El idioma lo pude superar con relativa facilidad, pero me costó adaptarme a algunos hábitos americanos, especialmente las comidas.
-¿Cómo es su entorno cotidiano?
-Vivo en una zona nueva, muy linda, en el Midtown de Atlanta, capital del estado de Georgia. Hice muchos amigos y tengo la suerte de tener muchos compañeros de ballet viviendo en la misma zona. Los estudios del Atlanta Ballet se encuentran a un par de cuadras de donde vivo: si el tiempo lo permite, siempre trato de hacer el recorrido caminando. Por suerte, tengo muchos amigos, tanto estadounidenses como latinos, con los que me reúno a menudo.
-¿Conserva también a sus amigos uruguayos?
-Sí, tengo muy buena comunicación con mis amigos de Uruguay, aunque a veces, debido a los horarios, no con la frecuencia que yo quisiera. Con mi familia nos hablamos todos los días y eso, desde la lejanía, siempre resulta un apoyo invalorable. Transcurridos ya cinco años puedo decir que tengo una vida social muy buena. Claro que es una vida muy diferente a la que tenía allá: vivo sola y tengo más responsabilidades. Bailo todo el día y el poquito tiempo que me queda libre aprovecho a descansar y a ponerme al día con la gente de mi país.
-¿Qué música baila cuando sale de noche?
-Todo tipo de música: a la hora de salir a bailar sólo importa divertirse. Aquí trato de ir a lugares donde pasan música latina, porque es la que llevo en mi sangre.
-¿Escucha música uruguaya?
-Sí, desde Zitarrosa hasta Bajofondo. Suelo escuchar nuestra música en el i-pod a la mañana, cuando desayuno. Además, tengo amigos uruguayos y novio uruguayo. Estar con ellos es casi como estar en Uruguay pero viviendo en Estados Unidos. Tenemos una tradición de asados, ¡y ni qué hablar del mate con los bizcochitos, y empanadas de carne! En Atlanta se consigue de todo. Tratamos de no perder nuestras costumbres. Es lindo juntarse algún domingo a la tarde a tomar unos mates y charlar.
-¿Qué roles destacaría de su carrera?
-Giselle, en el ballet homónimo de Adam, Mina en Drácula y Hada de Azúcar en Cascanueces. Giselle es un ballet muy técnico, que implica muchas horas de estudio, tanto dentro como fuera del salón. Lograr hacerla bien lleva mucho perfeccionamiento, analizando cada movimiento, cada paso, cada gesto. Drácula fue una experiencia increíble también. Es uno de esos roles donde la actuación es tan importante como el baile. Además, se ha transformado en uno de los favoritos del público de Atlanta. En ambos casos hemos tenido muy buena respuesta del público.
-¿Qué tipos de danza ha interpretado?
-Interpreto muchos tipos: ballet clásico, ballet en versión Balanchine, danza contemporánea. En 2008 el Atlanta Ballet puso en escena una impresionante producción creada por Laurie Stallins (una coreógrafa muy conocida aquí), donde fui seleccionada para bailar esta pieza contemporánea, en la que incluso tuve que volar colgada de un arnés, atravesando el teatro por los aires, sobrevolando al público. Me encanta la variedad, bailar todo, pero siempre teniendo el ballet clásico como referencia.
-¿Qué es lo más importante que le ofrece Estados Unidos a nivel profesional?
-Acá, como en Europa, un bailarín puede llegar a bailar más de 60 veces por temporada. Pisar esa cantidad de veces un escenario, casi siempre lleno y con música en vivo, creo que es el sueño de cualquier artista. Con el Atlanta Ballet hacemos 28 funciones de Cascanueces por año, y otras tantas repartidas normalmente en cinco o seis obras distintas, que van del clásico al contemporáneo. Así, tenemos la oportunidad de trabajar con cuatro o cinco coreógrafos de reconocida trayectoria por temporada. Además, aquí puedo vivir sola y mantenerme con mi trabajo, en un país que valora y respeta mucho al artista.
-Planes de futuro...
-Por ahora son bailar todo lo que más pueda y seguir superándome. Mi sueño es hacer lo que estoy haciendo ahora, bailar, vivir y disfrutar de lo que hago. Me encantaría volver a bailar en Uruguay en algún momento para que todas aquellas personas que siempre me apoyaron puedan verme, y para poder devolverle a mi país lo que ha invertido en mi educación.
Nombre: Nadia Mara
Profesión: bailarina
Otros datos: Egresó de la Escuela Nacional de Danza y se radicó en Atlanta, donde viene trabajando en destacados montajes.
Se levanta a las 8 de la mañana y se prepara un buen desayuno para afrontar el día, porque a las 9.30 hs empieza la clase. "Llego un rato antes para hacer calentamiento: ensayo seis horas al día, con una hora de descanso. Luego, a casa, a cocinar y coser zapatillas. Cada bailarín usa un par de zapatillas de punta por día de ensayo y un par nuevo por función. Esto hace que cada uno utilice alrededor de 30 pares por mes. El consumo de zapatillas es uno de los mayores gastos de la compañía. Mi marca favorita es Freed, que se fabrica a mano en Inglaterra: están realizadas por un artesano que las hace exclusivamente para mi pie".
| « volver |
| Foto: El País. |
En la sede de la B`nai B`rith, José Mujica evitó profundizar sobre la posición del FA a favor de un Estado palestino y anunció ...
A dos de los mayores centros asistenciales públicos del país les está por venir un síncope. En el Hospital de Clínicas se redujo ...
Los nuevos boletos dividen las aguas entre chicos y grandes. Cutcsa dice que las pérdidas no le afectan, en tanto las demás ...
El ex presidente argentino Néstor Kirchner convocó ayer a cesar el corte de puentes con Uruguay y dijo que "siempre" se lo ...
Ni las políticas para la prevención del cáncer de mama ni la tenaz lucha contra el tabaquismo parecen dar los resultados ...