Montevideo: nublado  l  Temp:14ºC  l  Ampliar pronóstico
Inicio   l    Ultimo Momento   l   Edición Matutina   l   Ediciones anteriores   l   Mi registro   l   Contacto
Martes 12.05.2009, 04:48 hs l Montevideo, Uruguay
Vota por esta noticia:
Desinteresa/No aporta Común/Importa poco  Interesante  Muy Interesante  Excelente/Gran aporte
  Total de votos:
Desinteresa/NoComún/ImportaInteresanteMuyExcelente/Gran 0 votos
Comentarios: 0  | escuchar nota |  | achicar texto |  | agrandar texto |  | enviar nota |  | imprimir nota |
 

Espectáculos


Las columnas

Un maragato patenta a José Artigas

MIGUEL CARBAJAL

En los primeros meses de 1959 (la tragedia empezó en realidad en abril), el país resultó tapado por las aguas en su casi totalidad.

Fue una calamidad amainada por la memoria débil de las generaciones posteriores. Pero la gente de Paso de los Toros no podrá olvidar cuando el río Negro se convirtió en una trampa y la represa de Rincón del Bonete en una amenaza. El pueblo entero se evacuó y lo que asomaba era la cúspide de las construcciones mayores, como la Iglesia, por ejemplo. El resto era una laguna que se extendió por kilómetros.

Lo sumergido no llegó a convertirse en un germen de un palafito terminal (cuando la madera se trasmuta en piedra), porque antes de un mes el lugar se vació como una bañadera cuando le sacan el tapón. Aunque los perjuicios de la inundación global duraron años.

El único palafito que salió de esa odisea fue la larga trayectoria literaria de Mario Benedetti, aunque me temo que nunca llegará a la duración calcárea.

Para entonces, revisados los palafitos literarios, los que titilaban eran los palafitos plásticos. Algunos estudiosos gustan pensar que existe una especie de genética en un país donde hay más y mejores pintores que jugadores de fútbol.

Pero lo que se organizó después de la Guerra Grande, cuando el Uruguay entraba a brincos en la institucionalidad, fue una curiosa estructura administrativa que facilitó un sistema de becas para ir a estudiar a Europa y priorizó el aprendizaje.

En los umbrales del Novecientos, el Estado y varias instituciones privadas se asociaron. Uno de los primeros becados a estudiar pintura en Europa fue un pariente mío, un tío abuelo llamado Eduardo Dionisio Carbajal, hoy por hoy una módica reliquia de San José.

El maragato fue un pintor serio y con ambiciones bien atendidas. A su regreso al país terminó por ser el retratista oficial de los gobernantes de las últimas décadas del XIX. Varias de sus obras se localizan en los salones del Museo Histórico Nacional.

Esa costumbre de documentar la primacía oficial fue mucho después retomada por el presidente Sanguinetti que puso a trabajar a Leites y a Tonelli para llenar los numerosos huecos existentes. En tiempo que se usaban los modelos auténticos el que operaba era Eduardo. Pero no llegó a la posteridad por su facilidad para captar sobre todo los rasgos faciales.

Lo que lo colocó en algo parecido a un parnaso fue la versión retocada y con glamour del retrato que el naturalista francés Bonpland hizo de José Artigas durante una excursión por el Paraguay.

Sin fotos, aunque ya había sido inventada, y a falta de otros retratos, la visión de Bonpland de Artigas un poco antes de su muerte es considerado el único documento auténtico del prócer.

Sobre esa vejez, y ese rostro de nariz aquilina trabajó luego Carbajal, dotándolo de un poncho colorido y un árbol detrás, que no es un ibirapitá, y con un aire de sosiego que muy bien pudo haber acompañado al patriarca hasta el final de sus días.

El País Digital

 ¿Encontraste algún error? Comentar esta noticia« volver  
Vota por esta noticia:
Desinteresa/No aporta Común/Importa poco  Interesante  Muy Interesante  Excelente/Gran aporte
  Total de votos:
Desinteresa/NoComún/ImportaInteresanteMuyExcelente/Gran 0 votos
Comentarios: 0  | escuchar nota |  | achicar texto |  | agrandar texto |  | enviar nota |  | imprimir nota |
Compartir:

No salgas a la calle
sin saber de qué se habla...

ASISTENCIA AL USUARIO 903 1986
CLASIFICADOS 400 2141 - 131 | SHOPPING EL PAIS 903 1986
REDACCION IMPRESA 902 0115 | REDACCION DIGITAL 902 0115 int 440 | PUBLICIDAD IMPRESA 902 3061 | PUBLICIDAD DIGITAL 9020115 int. 184/186
Zelmar Michelini 1287, piso 5, CP.11100, Montevideo, Uruguay | Copyright © EL PAIS S.A. 1918-2012