|
||||||||
Juan Martín Posadas
Las elecciones que se avecinan presentan algunas certezas y algunas incertidumbres. Hay aspectos ya consolidados y otros que todavía no lo están y sólo admiten conjeturas (o apuestas). Por ejemplo, en los hechos es prácticamente una certeza que el candidato del Partido Colorado será Pedro Bordaberry. Parece igualmente seguro que habrá segunda vuelta electoral. En todo caso, es absolutamente seguro que ella se habrá de dirimir entre el Partido Nacional y el Frente Amplio. Si es seguro que habrá segunda vuelta electoral, también pasa a ser una certeza que nadie tendrá mayorías propias en el Parlamento y que, por consiguiente, gane quien gane, no podrá gobernar solo. En cambio puede considerarse como aún prematuro afirmar con la misma contundencia quién será el candidato del Partido Nacional o quién lo será del Frente Amplio.
Siendo el panorama general así -certezas mezcladas con incertidumbres- hay que hacer lugar a ciertas conclusiones que determinarán cursos de acción. Una conclusión obvia sería que es imprudente manejar lo probable como si fuera seguro. Y la otra conclusión, tanto o más importante que la anterior, es que si hay elementos o factores ciertos y seguros, ellos han de ser tomados muy en cuenta a la hora de decidir actitudes políticas y estrategias electorales.
Hasta aquí el razonamiento tiene una lógica irrefutable. Lo dejo en este punto para retomarlo al final.
El Uruguay ha tenido una larga y sagaz historia de colaboración interpartidaria que arrancó con La Paz de Abril que puso fin a la revolución de Timoteo Aparicio. Esa política de inclusión, que marcó al país y caracterizó su vida política prácticamente hasta 1973, nunca fue entendida por los dos extremos del espectro político y fue resistida por ellos. Ese no entender tiene su expresión moderna en la radical descalificación hacia unos, tildados de explotadores, burgueses, oligarcas, etc., y la equivalente descalificación de los otros por antidemocráticos, totalitarios, violentistas, etc. Quienes abrazan estas posturas, abiertamente o en su fuero íntimo, -y los hay en ambos extremos- si fueran consecuentes, no deberían participar en una elección: deberían armarse y empezar una guerra de exterminio o limpieza (no étnica sino político-ideológica). Quienes en cambio aceptan la contienda electoral lo hacen sobre la base de que todos los partidos políticos habilitados por la Corte Electoral tienen la misma naturaleza legal y la misma legitimación para presentarse.
"Is dictis", vuelvo al razonamiento inicial en el punto donde lo dejé: no es políticamente prudente plantear esta campaña electoral adoptando conductas que comprometan lo que todos aspiran: ganar una elección para gobernar. No sabemos quién va a ganar pero tenemos la certeza que será o bien el Partido Nacional o bien el Frente Amplio y que, quienquiera que sea, no tendrá mayorías propias. Dicho de otro modo: el que gane difícilmente podrá hacer mucha cosa si enfrenta la oposición cerrada del que llegó segundo por un pelo (y parece seguro que así será).
Es de elemental tino político conducir la campaña electoral de modo de tornar menos imposible el gobierno si llegamos a ganar. Y el mismo razonamiento vale si perdemos (o para el que pierda) porque es el modo de preservar el sistema republicano, el que habilita que todos los uruguayos puedan seguir dirimiendo lo que quieren ser mediante el voto y la representación de todos aquellos a quienes se les ocurra elegir para que los representen.
| « volver |
Horas antes de que todo empezara, mucha gente estaba agolpada en las puertas 12, 13 y 14 que eran las que conducían a los ...
Una jueza de Paysandú envió a prisión a los padres de un menor infractor por "omisión de los deberes inherentes a la patria ...
El precandidato nacionalista Luis Alberto Lacalle sufrió un accidente al bajar de una escalera esta mañana. A las 17:00 horas ...
A pocas horas de que la ministra de Salud relativizara los casos de gripe A en la región, pues eran "importados", la realidad le ...
Mientras un local de pagos fue asaltado por segunda vez en 10 días, cinco menores marcharon a la cárcel por atracos a estos ...