|
||||||||
Ruben Loza Aguerrebere
La literatura se sigue ocupando de lo que importa, como espejo del tiempo que vivimos, desplazándose diestramente de lo fantasioso al realismo. De esa manera se elabora la nueva novela de Enrique Estrázulas, "Espérame, Manon" (Planeta), que fuera uno de los diez finalistas del Premio Planeta Casamérica 2008. Se trata de una obra singular, en la que el propio autor se plantea desafíos estilísticos (tiene vitalidad y técnica para ello) en torno al erotismo como forma de la angustia humana, que aquí se convierte en tema central.
Pero antes de seguir, unas palabras sobre el autor. Baste recordar que Estrázulas nació en Montevideo en 1942 y, tempranamente, se inició en las letras. No podemos saltear sus textos poéticos de 1965, que andando el tiempo, recogiera en "Confesión de los perros". Entre sus libros más difundidos debemos citar los relatos de "Los viejísimos cielos", "Las claraboyas", y las novelas "Pe-pe Corvina", "Lucifer ha llorado" y "El ladrón de música".
Estrázulas desarrolló una extensa carrera en el periodismo montevideano y bonaerense, habiendo colaborado en diversas revistas literarias. Figura en numerosas antologías. Asimismo, fue Agregado Cultural en Roma, París y Buenos Aires, y embajador del Uruguay en Cuba. Hay constancia, en sus ficciones, de su paso por las capitales mencionadas, pues apela a ellas para transfigurarlas en retablo de diversas invenciones.
Lo esencial en este escritor es que nada se le impone. La verdad de su arte está ante sus ojos: son momentos inequívocos de su mirar, de su forma y contextura de estilo. Todo ello revela la personal producción de quien sabe advertir cuál es su tema, y puede expresarlo de manera que sea grato al oído. Porque toda novela bien escrita lleva más tiempo de lectura que la que no lo está.
"Espérame, Manon" es una de las narraciones más osadas e imaginativas de Enrique Estrázulas. Si a primera vista parece demasiado alejada de sus preocupaciones literarias habituales, una segunda mirada permite advertir que no es así. Su tema, una historia de amor, o una cadena de ellas, tiene en esta oportunidad la poética del erotismo. Es una novela erótica; y quien la narra es una mujer. Tal, el desafío que se impone el autor. Pero el asunto de un novelista es crear un mundo que sea verdadero sólo para el propósito que se propuso, y es por ello que Estrázulas se expresa sin temores, gozosamente, en estas páginas. Maneja con pericia los detalles minúsculos, con incontables metáforas, y guía al lector de sus historias de amor hacia un final no previsible.
Las fantasías abiertas de este libro son los elementos sustanciales, y logra trasmitirlos con una suerte de pudor espiritual que da cabida a un vasto y variado universo de personajes. Estos pasan desde el encanto al extremo opuesto. Es que el arte es lo que uno hace de la vida, no es la vida misma. Esto guía los pasos del intenso novelista.
NOVEDADES EDITORIALES. Acaba de editarse a nuestra lengua una muy exitosa novela italiana. Su autora es Milena Agus, y se titula "La mujer en la luna" (Edhasa/Océano). Para ahondar en los repliegues del alma, apela a una prosa refinada que recupera el ayer (sus tramos se remontan a 1943, con Italia en guerra; también a los años 50) y, sobre todo, para iluminar las emociones y sueños de sus criaturas. Es un espejo del alma femenina.
| « volver |
La aspiración del gobierno de transformar a la boxeadora Chris Namus en un paradigma de la juventud uruguaya y asociarla al ...
Un joven de 18 años viajó de Montevideo a Rivera para visitar a su madre. El encuentro culminó así: la mató a golpes con una ...
Más de medio millón de personas sin agua. Una jornada de 40 horas sin descanso para los obreros de OSE. La crisis paralizó ...
Damiana Hortensia Morán Amarilla, es la tercera mujer que dice tener un hijo del presidente paraguayo Fernando Lugo y explicó ...
El directorio de OSE realizó una conferencia de prensa por los problemas acontecidos en la cuarta línea de bombeo. Una rotura en ...