|
||||||||
CLAUDIO FANTINI
La imagen de los dos cuerpos acribillados es lo primero que viene a la mente de quien escucha invocar al matrimonio Ceausescu. Elisa Carrió, la más dura crítica que tiene el gobierno, comparó en el 2005 a Néstor Kirchner con aquel dictador rumano y sonó casi como una exhortación al linchamiento.
Volvió a hacerlo esta semana, cuando un clima de histeria y violencia gana espacio en la sumatoria de conflictos que tensionan la Argentina. Y si en esta ocasión sus palabras no tuvieron la repercusión del 2005, es precisamente porque los decibeles de la confrontación política han convertido a la mayoría de los discursos en proyectiles.
¿Quiso la líder de la Coalición Cívica evocar el fusilamiento de Nicolae Ceausescu y de su esposa, señalando que eso puede pasarle al matrimonio presidencial argentino si no depone su belicosidad confrontativa?. Obviamente, no. Pero no puede una dirigente de la envergadura de Carrió descuidar semejante detalle. Sobre todo en un país donde la visión de Carl Schmitt, el pensador de la disyuntiva "amigo-enemigo", ha desplazado totalmente del escenario político a la concepción dialoguista de complementariedad que el filósofo Martin Buber planteó en su "Ich und du" (yo y tu).
No obstante, prescindiendo de aquel trágico desenlace ocurrido en la navidad de 1989, puede establecerse, salvando diferencias, un paralelo entre los esposos que gobernaron Rumania y el matrimonio gubernamental argentino.
Ceausescu fue un líder ultrapersonalista cuya esposa, Yelena Georgevna Bonner, fue la segunda persona más poderosa de aquel régimen comunista. El sistema de la planificación económica centralizada con régimen político de partido único, comenzaba a caerse de a pedazos en Europa Oriental.
Timisoara fue el epicentro del sismo en Rumania. Con signos de decrepitud, Ceausescu había perdido el vigor de su oratoria y el talento táctico-estratégico que décadas atrás lo habían convertido en el virtual dueño del Partido Comunista y del Estado. Aunque en realidad eran bienes gananciales que compartía con Yelena.
Sin los reflejos de antaño, el viejo jerarca ordenó reprimir la rebelión de Timisoara con la implacable Securitate (policía política del régimen) y con esas fuerzas de choque que eran los "Guardias Patrióticos". Pero fue como apagar un incendio echando nafta. Y cuando su discurso en la Plaza de Bucarest, frente a una multitud de empleados públicos empujados por el partido, se interrumpió por los gritos de disidentes infiltrados, comenzó el vacío de poder que llenaron dos comunistas que habían sido purgados: Ion Iliescu y el general Nicolae Militaru.
El falso juicio sumario y el doble fusilamiento en Targoviste ocurrieron en aquella gélida navidad del `89. A renglón seguido, los rumanos se enteraron del lujo que abarrotaba los palacios de Nicolae y Yelena, quienes a contramano de la ideología que encarnaban habían acumulado una fortuna de cuatrocientos millones de dólares repartidos en bancos y paraísos fiscales.
El matrimonio gubernamental argentino también posee una riqueza que no encaja cómodamente con el discurso que pregonan. Además, es visible la voluntad ilimitada de poder y la vocación confrontativa que los caracteriza. Ceausescu y Yelena representan en una escala inmensamente mayor, lo que esbozan Néstor y Cristina Kirchner. A eso se refirió Elisa Carrió; no a la caída y ejecución. Pero fue una desmesura porque, en la Argentina de estos días, las palabras se utilizan como proyectiles.
| « volver |
El vicepresidente de Antel decidió dar explicaciones sobre la contratación como adscriptos de dos personas, entre ellas el novio ...
Es por lo menos curioso que para celebrar y "recrear" los veinte años de "ShowMatch", su equipo de producción y Marcelo Tinelli ...
Un preso de la Cárcel Departamental de Rocha se fugó esta mañana. Se dirigió a Lascano y asesinó a una ...
El chofer de 25 años que transportó a unos 300 jóvenes luego del festival de rock en Durazno -uno de los cuales murió al ...
Más allá de las críticas de su rival, Danilo Astori, o de la oposición, José Mujica no modificará su discurso y estrategia. Le da ...