|
||||||||
Colapso. Renunció el padre Mateo. Giorgi evalúa el mismo camino. Piden la esencialidad
R. ROSSELLO, D. FRIEDMANN, X. AGUIAR
El colapso llegó al INAU después de una semana de conflictos. Renunció el padre Mateo Méndez, el sindicato se niega a recibir más infractores y el organismo solicitó decretar la esencialidad del servicio. Pero ello no supone el fin de la crisis.
A las 2 de la madrugada de ayer un agente de la Comisaría 19ª de Canelones llegó al Hogar Puertas con un adolescente detenido. El funcionario del centro de ingresos del INAU que abrió la puerta encaró al policía con una rotunda negativa: al centro no ingresaría ningún detenido más. El policía se negó a irse, su orden era entregar al chico. Tomó las esposas, se colocó uno de los anillos en la muñeca y el otro en la muñeca del chico. Y ahí permanecieron durante un buen rato, hasta que finalmente regresaron a Canelones.
Así comenzó la jornada más tensa para los centros que dependen del Instituto de Rehabilitación Juvenil (Interj), del INAU. "Acá no se aguanta más, somos cuatro por turno y ya estamos pasados del cupo. No entra un solo gurí más", dijo uno de los funcionarios del Hogar Puertas.
En las primeras horas de la mañana uno de los asesores del padre Mateo Méndez se comunicó al despacho del senador y precandidato nacionalista Jorge Larrañaga para decirles que habían resuelto suspender la visita que tenía planeada para ayer a la Colonia Berro. El asesor del director del Interj invocó la situación de extrema tensión que se vive en el complejo del INAU para postergar la visita a una fecha a definir.
Por entonces nadie imaginaba que unas pocas horas después el padre Mateo presentaría su renuncia al Interj. Y menos que nadie el propio directorio del INAU.
Luego de tres motines sucesivos y una fuga masiva los funcionarios del Interj resolvieron dar un ultimátum: si para mañana a las 14 horas el Hogar Puertas no vuelve a su cupo original de 12 internos, los funcionarios entregan la llave.
Y ello quedó de manifiesto a las 16.45, cuando un móvil policial ingresó con un adolescente de 17 años detenido y a las 17.10 debió retirarse con él.
¿Adónde lo llevarían? El primer destino que se manejó en esos minutos fue alguno de los centros de Colonia Berro. Pero los funcionarios de la Berro también se negaron a recibirlo.
En esta suerte de limbo administrativo se encontraban ayer siete menores infractores que los funcionarios del Interj se negaban a recibir. Se trataba de tres adolescentes detenidos por delitos cometidos durante el día, y otros cuatro, entre ellos un recapturado de los evadidos del Hogar Desafío, a disposición judicial. Fuentes del Ministerio del Interior informaron que a pedido expreso del juez de Adolescentes, Hugo Morales -que invocó el "estado de necesidad" generado por el conflicto gremial- se alojó a los adolescentes en dos comisarías de Montevideo por un plazo de 12 horas. "Si no aceptamos, nos procesan por desacato y si aceptamos, terminamos con los compañeros lesionados", resumió la disyuntiva el dirigente sindical Joselo López.
"INMANEJABLE". El impedimento del ingreso del menor determinó una negociación entre el directorio del INAU y el gremio. En esa conversación, narró Giorgi, se acordó que los nuevos ingresos fueran trasladados a la Colonia Berro, pero eso no fue posible. "Ahí tampoco el sindicato permitía el ingreso. Es el sindicato que no está pudiendo articular sus propias decisiones y cada servicio tomas sus medidas", sostuvo el jerarca. Esa fue la gota que derramó el vaso.
"Se está haciendo inmanejable la situación. Por eso pedimos la esencialidad. Hay un leve aumento de los internos, como siempre se da en los períodos posteriores a la feria judicial. Pero esto no justifica la situación que se está planteando a nivel sindical", dijo Giorgi.
La situación produjo que no se pudieran cumplir las medidas judiciales, una situación "irracional", según el presidente de INAU.
Durante toda la jornada hubo intensas negociaciones. A las 14 horas el gremio se reunió con el secretario de la Presidencia, Miguel Ángel Toma. "Nos fue bastante bien, tomaron el compromiso de que se va a tratar el tema en el Consejo de Ministros del lunes y el mismo lunes de tarde nos estarían contestando", explicó López.
Poco después los sindicalistas se reunieron con el directorio en pleno del INAU para evaluar la situación. Hasta media tarde lo más importante no había ocurrido todavía.
RENUNCIÓ MATEO. "Hemos acordado con el directorio de presentar nuestra renuncia junto con el equipo que armamos en agosto", dijo al caer la tarde el padre Mateo Méndez. Demacrado, visiblemente emocionado, y flanqueado por Giorgi, el hasta entonces director del Interj comunicó su decisión.
Méndez habló de "dificultades en concretar proyectos", pero puso especial énfasis en "algunas actitudes de adultos que también han enlentecido el trabajo". La alusión era para los funcionarios del Interj.
"En este tiempo que llevamos de trabajo, nos ha insumido más tiempo la relación y el acomodar situaciones de adultos, que el trabajo con los adolescentes", añadió.
Pero la frase que quedó flotando en el ambiente fue la que lanzó poco después.
"Yo creo que la institución, el Interj, tiene mucho de enfermo, tiene mucho de perverso y tiene mucho de corrupción", aseveró el padre Mateo.
Sin aludir a situaciones concretas Méndez se refirió al manejo de los funcionarios del Interj. "Tal vez nos estaba faltando cerrar un ojo para dejar pasar ciertas cosas que nosotros creíamos que no deberíamos dejar pasar", completó.
Luego Giorgi intentó matizar estas afirmaciones. "La palabra corrupción dispara muchas fantasías, muchas ideas", señaló. Sin embargo, a renglón seguido habló de las licencias médicas que, aseguró, los funcionarios están pidiendo en forma masiva. "Un día se enferman todos juntos", dijo.
De ese modo, Giorgi fundamentó la decisión del directorio de pedirle al gobierno que decretara la esencialidad del servicio para el Interj. "Lo que implica es que no se puede aplicar medidas gremiales de suspensión, ni de falta de servicios. Cada uno tiene que cumplir su trabajo. Refuerza el principio de autoridad, lo que está haciendo ingobernable todo esto", dijo a El País al ser consultado sobre este punto.
El propio presidente del INAU evalúa su renuncia. Confió que hoy enviará una carta al presidente Tabaré Vázquez en la que expresará que pone el cargo a su disposición, cuestión que ya había planteado antes a la ministra de Desarrollo Social, Marina Arismendi.
En tanto, la dimisión del padre Mateo y su equipo de 11 asesores "deja un hueco muy grande" en la institución, reconoció Giorgi.
"Qué lástima que hay mediocridad que no permite hacer las cosas de corazón y hacer que los adolescentes estén mejor", se lamentó el padre Mateo.
"La calidad de sacerdote del padre Mateo no lo convierte en hacedor de milagros. Por lo tanto, no esperemos milagros para mañana sino que sepamos que se trata de una tarea muy compleja que nadie supo resolver hasta el momento". Esas fueron las palabras que dijo la ministra de Desarrollo Social, Marina Arismendi, el 15 de agosto, cuando asumió Mateo Méndez.
El sacerdote salesiano no consiguió el "milagro", pero sí intentó cambios de fondo en la gestión de los menores privados de libertad. Cambios que según dijeron ayer fuentes del INAU incluyeron "apretar las tuercas" a los funcionarios, y con eso, ponérselos "en contra".
Uno de los menores internados en la Colonia Berro lo resumía así en noviembre: "Desde que llegó éste acá se acabaron los golpes". Otro afirmaba: "Ahora, antes que nada primero te hablan. Tratan de ver cuál es el problema. No es que te vayan a pegar porque sí cuando hay problemas".
El propio Mateo definía su impronta en un concepto: "humanizar la relación", que implicaba "perderle miedo a los vínculos" y contribuir a que los jóvenes se "dignifiquen".
Así, en el primer motín que enfrentó en el Hogar Ser con seis adolescentes en el techo, dos rehenes y el GEO listo para ingresar, optó por dialogar. Y logró desarticularlo.
Ayer, Mateo dejó su cargo "tranquilo". "Buscamos y fuimos sinceros con los adolescentes, con los trabajadores y con el directorio". Y también dejó un consejo: "El adulto se está perdiendo la oportunidad de dejarse enseñar por alguien que, aún siendo infractor, tiene algo para decirme. En el Interj hay que aprender a escuchar".
Es Carnaval. Y no hay crisis que cambie las cosas. Anoche, mientras el INAU atravesaba por su mayor conflicto, varios integrantes de la primera línea política presenciaban el espectáculo. Así, por ejemplo, en el Teatro de Verano, el ministro de Trabajo, Eduardo Bonomi disfrutaba de la puesta en escena de Queso Magro. En tanto, en el Velódromo Municipal, los senadores del MPP José Mujica y Lucía Topolansky, así como el senador comunista Eduardo Lorier seguían a La Cofradía.
| « volver |
![]() |
En las primeras horas de hoy un delicado operativo de desembarco se realizó en Maldonado, luego de que el miércoles por la noche ...
El colapso llegó al INAU después de una semana de conflictos. Renunció el padre Mateo Méndez, el sindicato se niega a recibir más ...
"Habiendo jurado la bandera como todo soldado de carrera, naturalmente volvería a cumplir las órdenes impartidas. Todo el que ...
Una explosión se registró esta tarde en la planta de Botnia, en la ciudad de Fray Bentos, producida por la rotura en una línea de ...
Gracias a Dios Pluna mantiene el invicto en materia de accidentes. Toquemos madera sin patas para que siga así. El lunes ...