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Fray Bentos | Daniel Rojas
El productor de Río Negro que donó 500 mil kilos de alimento de trigo a los desesperados productores de Florida no duda en señalar que el Ministerio de Ganadería tuvo una reacción tardía a la situación y debió comenzar la ayuda hace 90 días. Cree que la voluntad privada puede complementar lo que el Estado haga y se congratula que este episodio haya desencadenado la solidaridad general.
- ¿Cómo nació el gesto de la donación de forraje a Florida?
- La nota publicada por El País describía muy bien la situación. Los problemas de la gente con depresión que iban ser asistidos por Salud Pública. Eso me conmovió mucho y consulté con mi familia para hacer una donación y estuvieron de acuerdo.
- ¿Cuál fue el monto de la donación?
- Donamos 500 mil kilos de trigo. Tuve que llamar al exportador porque ya estaba vendido, para decirle que los había donado y le pregunté si lo podía reponer y me dijo que sí. Es trigo de primerísima calidad. Era algo para hacer ya, hoy y ya, había que hacerlo. El martes cuando fuimos ya estaba el trigo, lo estaban embolsando y ya la gente se lo estaba llevando de a seis bolsas, o diez, y con otro espíritu. Los granos tienen un valor de mercado de 120 mil dólares.
- ¿Qué vio en Florida?
- Vimos cosas que pensamos no ver nunca en Uruguay. Tamberos cortando sauces para darles de comer a los animales. El primer tambero que recorrimos venía con un sauce tirado por un tractor. Le iban a sacar las hojas, para darle a los terneros chicos y las ramas finas para las vacas.
Me dijo: "Solamente me queda sauce para 20 días". Ahí se terminaba todo. Eso reconfirmó lo que estaba haciendo y afortunadamente la acción continuó por otros.
De eso se ha encargado especialmente el periodista Martín Olaverry. Hoy (por ayer) fue una catarata de donaciones, gente que llamó desde Barcelona. Se ve que el uruguayo tiene espíritu solidario, mucho corazón y muchas veces lo que falta es el arranque. Después la gente se acopla cuando se trata de ayudar a otro que está en dificultades.
Nuestra donación no fue tan importante, el monto en sí, sino por el hecho de haber despertado eso en la gente.
- ¿Qué paso con otros productores?
- En el establecimiento del productor, que no estaba porque justo se había ido a la Sociedad a apuntarse para poder recibir trigo, vi a la señora que lloraba; sale el suegro de ella, un hombre de setenta y pico de años. Cuando le dijeron quien era yo y lo que hicimos, el hombre se pone a llorar.
Vimos esqueletos de árboles de sauces que ya se habían comido, dejaron solamente las ramas gruesas. Todo eso hace decir que la gente trató de subsistir junto a su ganado durante mucho tiempo y con muchísimo sacrificio.
Entonces lo que se pretende con este tipo de cosas es que no se pierdan productores, porque, como dice Mujica, "no hay tanta gente que quiera ir al campo".
- ¿Ese productor comenzó a llorar cuando usted le ofreció cuidarle las vacas?
- En principio, ese productor había vendido la mitad de las vacas, había vendido las vaquillonas que seguían en edad a las vacas, y tenía 16 terneras que les estaba dando de comer en un cuadro pequeño y me dijo que las iba a vender porque necesitaba plata.
Le pregunté si no me las prestaba hasta octubre y en el último viaje de trigo las traía a Young, las ponía en un campo nuestro y se las devolvía en octubre. Él hombre empezó a llorar y me dijo: "Ésta es la forma de que yo pueda seguir con el tambo después".
Con el señor Filipini que nos acompañó, le pedimos que nos juntara sesenta terneras de varios productores, y lo está haciendo. A partir de la lluvia de ayer, le dijimos que sesenta no, ciento veinte sí. Entonces las vamos a traer para acá, les vamos a hacer toda la parte sanitaria y las devolveremos con unos cuantos kilos más.
- Sería bueno que esta experiencia se repita en otros puntos del país.
- Uno hace una cosa y otro hace otra cosa. Las sociedades se complementan de esta forma; no sólo con lo que el Estado hace, sino con la voluntad de la actividad privada y no solamente de la gente que tiene posibilidades de dar, que eso es solamente un 20%; el 80% es la voluntad de dar.
- ¿Qué siente al contribuir en cambiar tantas caras de angustia?
- Se siente muy bien. Para mí es una de las cosas buenas que uno hace en la vida, que serán 2, 3, 4 o 5, pero realmente uno se siente bien. Viendo tanta gente trabajadora y perjudicada por un problema climático, y por una reacción tardía del Ministerio de Ganadería, ya que esto tendría que haber ocurrido noventa días antes, y con algunas cosas como el ministro Agazzi, que dijo que se jugaba una platita de que el fin de semana llovía y que no era necesario, que vamos a ver…
Esta gente ya hace meses que está mal, entonces que el gobierno no haya visto esto es una cosa que extraña mucho y entonces creí que era una forma de empezar con esto, que ni yo imaginaba que era tan atroz. Esta ayuda es comida para diez mil vacas durante veinte días, y con las nuevas donaciones que hay de fardos va a ser una ayuda hasta que lo del Ministerio empiece a llegar, porque creo que lo que ha llegado son solamente sesenta toneladas.
Afortunadamente está lloviendo, en Florida. Creo que iban 30 milímetros, pero esto no produce pasto. Que un animal pueda comer algún pasto verde demora entre 30 y 40 días como mínimo.
- ¿Con su experiencia de productor y empresario exitoso, que le sugiere al gobierno?
- Las medidas debieron tomarse a fines de octubre. No se debió especular con las lluvias. Si el ministro de Ganadería hubiese dado la vuelta que yo di por Florida, no podría decir lo que dijo.
Fuera de traer raciones, hoy el campo pasa por un momento muy malo y habría que pensar en algo similar a lo que hizo Jorge Batlle cuando sufrimos lo de la aftosa.
¿Qué hizo? Eliminó impuestos. Esa podría ser una de las medidas para contemplar a los más necesitados del sector agropecuario. Supongo que hay que hacer alguna cosa de esas, porque además, el coletazo grande de la crisis financiera internacional no ha venido y estimo que recién vamos a poder normalizar la situación, en el primer o segundo trimestre del 2011. Tenga la total seguridad de lo que le estoy diciendo.
Nombre:
Alberto Gramont
Edad:
68 años
Otros datos:
Productor agropecuario de Young; pionero en cría de ganado por feedlot
Sus tierras alcanzan las 14.000 hectáreas, pero si algo ha destacado a Gramont es que fue introductor del sistema de alimentación de ganado en corral (feedlot), y el desarrollo de agricultura granelera. Nació en Mercedes pero a los 21 años quedó a cargo del campo familiar. No tiene actividad gremial y política y ha salido de su habitual bajo perfil sólo algunas ocasiones, como cuando donó una policlínica de US$ 200 mil para la ciudad de Young que fue inaugurada por el presidente Vázquez.
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