|
||||||||
Nueva era en EE.UU. El futuro gobierno pretende dejar de lado el unilateralismo y proclama una "diplomacia inteligente" Enfrentará dos guerras y las tensiones crecientes en Medio Oriente
LEONEL GARCÍA
Pragmatismo y no ideología. Buscar aliados y no adversarios. El ambiguo concepto de "diplomacia inteligente" como eje. Bienvenidos a la política exterior de Barack Obama. O al menos, la que pretende.
En la recta final de la campaña electoral que lo terminó depositando en la Casa Blanca, Obama jugó duro: "En estos ocho años (de gobierno de George W. Bush) Estados Unidos perdió autoridad moral". Hacer borrón y cuenta nueva es su premisa.
¿Podrá? Obama hereda dos guerras. En Irak, la situación está tendiendo a estabilizarse. Tanto es así, que el republicano Robert Gates, uno de los ideólogos de la actual estrategia en ese país árabe, seguirá como secretario de Defensa. Uno de sus caballos de campaña fue traer de nuevo a los más de 140 mil soldados de EE.UU. en 16 meses, o sea, para mayo de 2010. Sin embargo, entre la victoria electoral del 4 de noviembre y hoy, los gobiernos de EE.UU. e Irak acordaron la permanencia de las tropas norteamericanas hasta fines de 2011. Obama sigue pensando que su plazo es el correcto, pero sostiene que escuchará con atención a los comandantes en el terreno. Esta última semana, el futuro vicepresidente, Joe Biden, fue a Bagdad a tranquilizar a las autoridades locales: el retiro será "responsable" y cuando las "condiciones de seguridad" lo permitan. El tiempo dirá.
En cambio, en Afganistán la situación tocó piso en 2008. Según The Washington Post, el futuro presidente tiene intención de enviar a la tierra donde el aún prófugo Osama Bin Laden ideó los ataques del 11-S a 30 mil efectivos más. Actualmente, allá hay 32 mil soldados estadounidenses. Pero ni ellos ni la OTAN han podido frenar la renaciente influencia de los extremistas, tanto en ese país como en el vecino Pakistán.
Y cuando se habla de "autoridad moral" perdida, el ejemplo más claro es el limbo legal de la base de Guantánamo. La semana comenzó con el anuncio de dos asesores de Obama, que el presidente ordenaría cerrar esa cárcel en suelo cubano como una de sus primeras medidas de gobierno. Unos 800 sospechosos de terrorismo pasaron por sus galerías. Hoy hay casi 270. Solo sobre 80 hay indicios de una real actividad terrorista, entre ellos uno de los "cerebros" del 11-S, Khalid Sheik Mohammed. En el resto se incluyen tanto elementos de una potencialidad criminal tan terrible como no probada, como desgraciados completamente inofensivos para EE.UU. (Un cable de AP menciona a 17 disidentes de la provincia china de Uighur). El mundo aplaudiría su cierre, pero no está claro qué hacer. ¿Crear tribunales especiales? ¿Derivarlos a otras cárceles? ¿Repatriarlos a sus países? ¿Liberarlos? Distintos análisis coinciden en promediar que llevar la idea a la práctica tomaría, al menos, un año.
De cualquier forma, funcionarios federales aseguraron el viernes que el futuro presidente pondría fin a las técnicas "duras" de interrogatorios -léase, torturas- a sospechosos de terrorismo, prácticas ya reconocidas durante estos últimos años.
reconciliación. Hay otros cambios prometidos. Durante la era Bush, EE.UU. y la comunidad internacional transitaron caminos opuestos. Fueron años del "conmigo o contra mí". Obama ha prometido el fin del unilateralismo. Como ejemplo, destacó The New York Times, está previsto que la futura secretaria ante las Naciones Unidas, Susan Rice, participe de las reuniones de gabinete.
"Será una diplomacia reconciliada con el mundo, que buscará más socios y menos adversarios", señaló el martes Hillary Clinton, la futura secretaria de Estado.
Fue ahí cuando la ex primera dama se explayó sobre el concepto de "diplomacia inteligente". A grandes rasgos, es hacer equilibrio entre la búsqueda del diálogo como la solución a conflictos, y el empleo de la fuerza militar.
Diálogo con Irán para que abandone su presunto plan de desarrollo de armamento nuclear; con Corea del Norte, por el mismo tema; con Rusia, para revertir la sensación de guerra fría de los últimos años. No todo va a cambiar. El martes, Clinton enfatizó que es "inaceptable" que el régimen de Teherán obtenga el arma atómica y que, llegado el caso, "ninguna opción está fuera de la mesa" para impedirlo. Claro y lógico, en un país con 1,4 millones de soldados, y el mayor presupuesto en defensa del mundo: más de US$ 700.000 millones previstos para este año, según el Pentágono.
La propia conformación del equipo de política exterior es una buena muestra de esta tendencia. Clinton en su momento apoyó la guerra de Irak, la misma que Obama rechazó. Ambos protagonizaron una primaria demócrata de alta tensión, en la que ella lo calificó de "ingenuo" en temas de política internacional. Sin embargo, el vencedor puso a la derrotada como cabeza de la diplomacia. Gates es republicano y ha defendido la operación militar en Irak; sigue al frente de Defensa. El general retirado James Jones, otrora jefe máximo de la OTAN, será su asesor de seguridad nacional. Son tres personalidades fuertes, que pueden chocar. Y aquí hay un ejemplo a escala de la "diplomacia inteligente", el diálogo y la firmeza: Obama está dispuesto a escuchar y aceptar propuestas de todos, pero ha dejado claro que la última palabra -la definitiva- será responsabilidad exclusivamente suya.
La última semana, tanto Obama como Clinton prometieron una "relación vigorosa" con América Latina. Pero más allá de esas buenas intenciones, no hay un solo analista especializado que no sostenga que poco puede esperar la región de este nuevo gobierno, más allá de un vínculo correcto. Según publicó recientemente The Economist, el 60% de los estadounidenses le pide a Obama que se enfoque en los temas internos; solo el 21% le exige que mire para afuera. Y con dos guerras, es difícil que lo primero que mire sea el Sur.
El futuro gobierno tiene pensado duplicar la presencia de soldados estadounidenses en ese país, donde la situación se agravó el año pasado y la influencia de los talibanes y Al Qaeda se extiende al vecino Pakistán.
Irak
Washington y Bagdad acordaron mantener las tropas de EE.UU. hasta fines de 2011. Obama había prometido hacerlas regresar en 16 meses. Se evaluará según se desarrollen los acontecimientos en el terreno.
Medio Oriente
Israel seguirá siendo un aliado, al cual EE.UU. le reconoce su derecho a defenderse. Sin embargo, Obama asegura no sentirse ajeno "al dolor de los palestinos". Se mantiene la idea de fomentar "dos pueblos, dos Estados".
Irán
Washington considera inaceptable tanto sus pretensiones nucleares, como su apoyo a las milicias de Hamas, palestina, y Hezbollah, chiita libanesa. Aún así, sostiene que priorizará el "diálogo".
Rusia
Deberá bajar las tensiones por el levantamiento de un escudo antimisiles en la Europa del Este. En la era Obama se esperan relaciones armoniosas con la Unión Europea, que también ha colisionado con frecuencia con Moscú.
China
Intentará la mejor relación posible con la que es considerada la futura segunda gran potencia mundial. Su cercanía política con Corea del Norte, que mantiene pretensiones nucleares, será un foco de tensión.
América Latina
Continuará apoyando la lucha contra el narcotráfico en México y Colombia. Baraja flexibilizar viajes de familiares y envíos de remesas a Cuba. No se descarta diálogo con la Venezuela de Hugo Chávez. Nada de TLC.
| « volver |
![]() |
![]() |
Tras el partido clásico de anoche, sobre las 22:30, varios hinchas de Nacional y Peñarol se enfrentaron en 8 de Octubre y José ...
El lunes el Banco Central aumentó su Tasa de Política Monetaria a 10%. Un día más tarde el dólar bajó lo que había ganado en dos ...
Un joven brasileño de 27 años falleció mientras viajaba a bordo de un crucero de lujo y es la cuarta victima fatal del verano ...
Ayer el piquete de los ambientalistas de Gualeguaychú en Colón se desflecaba bajo un calor agobiante. Una veintena de militantes ...
El matador del taxista de Barros Blancos marchó ayer a la cárcel por homicidio y dos delitos de rapiña. Corrió la misma suerte el ...