|
||||||||
El consumo en Punta se volcó hacia agasajos "premium"
PUNTA DEL ESTE | M. GALLARDO
Los brasileños se fueron hace una semana. Los uruguayos regresaron el domingo a sus lugares habituales de residencia. El tránsito en Maldonado recobró la tranquilidad de los días previos a fin de año.
Esta parece haber sido una temporada más corta. Sin embargo, los operadores respiran tranquilos: fue mejor que lo esperado. Vinieron más argentinos de lo que se preveía, y tampoco faltaron a la cita los brasileños, aunque predominaron los turistas gaúchos (de Rio Grande do Sul) sobre los paulistas, más gastadores. Los mexicanos y europeos que alegraron otras temporadas con su loco consumo, tampoco aparecieron.
Los mozos de restaurantes y confiterías de Punta del Este aseguran que atendieron más gente, pero el consumo fue inferior a otros años. En las confiterías, que lucieron atestadas, abundaron los cortados y las medialunas, y las propinas no fueron las esperadas. En los restaurantes se vendieron platos principales o entradas, una cosa o la otra.
Empero, hay un dato para nada menor. Fuentes de las grandes superficies aseguran que la facturación por la venta de productos Premium superó a las de otros años. Mientras la canasta familiar se mantiene un poco por encima de la de Montevideo y un 10% arriba de los precios en los supermercados porteños, los productos importados necesarios para un agasajo VIP tenían precios muy por encima de lo cobrado pocas semanas antes de comenzar la temporada, pese a lo cual implicaron un 30% más de facturación que el año anterior.
No pocos sostienen que Punta del Este en esta temporada volvió a sus fuentes, con las fiesta privadas en las que el lujo íntimo y casi hogareño se reserva para un puñado de invitados selectos.
Estas fiestas abundan hacia el Este del arroyo Maldonado e inclusive cruzando al territorio rochense, donde se encuentran varias chacras propiedad de multimillonarios. Las recepciones se suceden día tras día, y en una misma jornada se pueden llegar a realizar dos o tres agasajos con los mismos invitados.
Este fin de semana fue uno de los más intensos del verano en fiestas privadas y encuentros de amigos. El sábado al mediodía, la presencia del ex presidente español José María Aznar motivó una populosa fiesta en una chacra de la Laguna Garzón (ver nota).
La noche anterior, el conductor radial más escuchado de Argentina, Óscar González Oro, realizó una fiesta en su chacra de La Barra, donde la mayoría de los invitados eran partidarios del gobierno del matrimonio Kirchner. Allí estaban el empresario periodístico Daniel Hadad, el banquero Jorge Brito, Jorge "Corcho" Rodríguez, Ernesto Gutiérrez de Aeropuertos 2000 y el empresario Gerardo Werthein.
El sábado por la tarde, Adriana Díaz Pavicich, viuda del periodista Bernardo Neustadt, lo recordó con un encuentro de amigos en "Tiempo mío", la casa que tenía el homenajeado enfrente a la playa Montoya. Allí acudieron los argentinos Mariano Grondona, Miguel Ángel Broda y el ex embajador Abel Posse.
La marca alemana Mercedes Benz también agasajó a un selecto grupo de invitados en su local sobre la calle Gorlero, con vista al Puerto. Entre los presentes se comentaba, entre otros temas, que la camioneta empleada por Luciano Benetton durante su visita a Punta del Este cuesta en Argentina unos US$ 180.000.
El sábado al mediodía, el ex presidente del gobierno español, José María Aznar, culminó su entrevista con El País y se marchó rumbo a la Laguna Garzón. "¿Va a cruzar en la balsa?" El español sonrió. Una camioneta Suzuki Vitara lo llevó hasta el aeropuerto de El Jagüel. Allí lo esperaba el helicóptero del empresario Cristiano Ratazzi.
A bordo de la aeronave, el líder del Partido Popular se dirigió al campo del empresario argentino Francisco Soldati, escondido de las miradas ajenas en las costas de Laguna del Garzón.
Del ágape participó la flor y nata del empresariado y la farándula argentina. Entre los presentes se encontraban el periodista Mariano Grondona, el banquero y accionista de la petrolera YPF, Sebastián Eskenazi, muy cercano al matrimonio Kirchner, el automovilista Manuel Antelo, el petrolero Alejandro Bulgheroni y el italiano Cristiano Ratazzi.
Además, participaron Valeria Mazza y su esposo Alejandro Gravier, muy amigo del yerno de Aznar, el principal operador de la Fórmula 1 en España.
Hubo tres uruguayos invitados: Fernando Parrado, el embajador en Argentina Francisco Bustillo y el diputado Jaime Trobo. El dueño de casa devino en naturista al ofrecer a los invitados unos exquisitos pejerreyes pescados en la laguna. Los recursos de la naturaleza y la privacidad fueron los lujos -simples y cada vez más requeridos- que animaron la fiesta.
| « volver |
![]() |
Desde su página personal en Facebook, la ministra del Interior Daisy Tourné ha decidido mostrar parte de su vida privada a los ...
"Tu vida no vale nada", "te vamos a matar", "te vamos a clavar un puñal". Estos son algunos de los dichos que Camilo Speranza, un ...
A las tres de la mañana, el empleado de un famoso bar céntrico se dirigía con un compañero hacia la terminal de ómnibus de la ...
Joanne León Bermúdez, una de las mujeres más buscadas de Colombia, fue enviada a prisión por la Justicia, que comenzará además ...
La sorpresiva decisión del Banco Central (BCU) de aumentar la tasa de referencia en pesos hasta un 10% anual, repercutió ayer en ...