Montevideo: soleado  l  Temp:20ºC  l  Ampliar pronóstico
Inicio   l    Ultimo Momento   l   Edición Matutina   l   Ediciones anteriores   l   Mi registro   l   Contacto
Miércoles 14.01.2009, 11:54 hs l Montevideo, Uruguay
Vota por esta noticia:
Desinteresa/No aporta Común/Importa poco  Interesante  Muy Interesante  Excelente/Gran aporte
  Total de votos:
Desinteresa/NoComún/ImportaInteresanteMuyExcelente/Gran 20 votos
Comentarios: 25  | escuchar nota |  | achicar texto |  | agrandar texto |  | enviar nota |  | imprimir nota |
 

Nacional


La columna de Pepe Preguntón

Mandame un SMS

Todavía es noche. El perro del vecino me desvela y el día arranca temprano. Mientras caliento el agua para el primer mate enciendo la cantora. Son las cinco y diez, pero en CX30 un tipo saca llamadas al aire. Muchos oyentes le insultan. Da pena, pero el hombre sigue adelante. Lee incluso mensajes de texto de personas que le piden al dueño de la radio que le despida. Y él responde en consecuencia. El día recién empieza.

Sale el sol. Paso la mañana caminando la playa de Piriápolis, de un lado a otro. Mientras trato de mantener el paso, como ordenó el médico, recorro el dial. Sobran programas en los que, con aire de novedad, se leen una y otra vez los mismos titulares de los mismos diarios. Se autodenominan "programas periodísticos". Pero hacen programas con el periodismo que otros hacen, y otros pagan.

A media mañana hay quienes siguen leyendo tapas de diarios. Y desmenuzándolas. Y hasta criticándolas. Otros llaman a las mismas personas que declararon a los diarios y las sacan al aire, para preguntarles lo mismo. Si mantienen sus dichos, llenaron un espacio. Si los cambian, hay un desmentido al que sacarle jugo. ¿Después? Más llamadas al aire, sazonadas con mensajes de texto por los que algunos incluso cobran. No hay filtro alguno. El oyente es rey y tiene derecho a decir el disparate que sea, de quien sea. "Hay que dejar que la gente se exprese", se justifican algunos comunicadores. La maestra de mi nieto chico, cuando le reclamo por las faltas de ortografía del nene, me dice lo mismo.

El calor es insoportable. Cuesta hacer la siesta. En la radio, la tarde se llena de programas que parecieran creados para tontos. Se informa poco, tirando a nada. Se habla de la farándula argentina, demasiado. Se habla lento. Se aburre a quienes ya estamos lo suficientemente aburridos como para bancarnos tanto tedio. Y se leen los diarios de la mañana. Y se sacan llamadas al aire. Y se leen más mensajes de texto.

Me levanto. En el estar, el ventilador está junto al televisor. En los canales uruguayos hay programas argentinos. Muchos. Todos iguales. Si a uno no le importa quién embarazó a fulana o con quién se peleó sultana, tiene que poner cable.

Por la noche el panorama no es más alentador. En la televisión, los informativos repiten las mismas noticias. Nadie profundiza. Ni explica. El que se quiere diferenciar le pone música incidental a los policiales. Y uno soporta la tortura hasta que sale el ministro Agazzi diciendo que no hay seca, sino que lo que falta es agua. Y dos días después, cuando sale diciendo exactamente lo contrario, la nota sale como si nada. ¿Es que no hay archivo para recordar a la gente una contradicción tan gruesa? ¿O es que no hay ganas de hacerlo y rinde más mandarle un móvil todos los días a la chacra de Mujica, como hace alguno, para que el hombre empiece a filosofar sobre el clima, la vida de la lombriz, los Kirchner, la mosca de la fruta y el cuadrado caliente de jamón y queso?

Los periodísticos desaparecieron de la televisión. Los ponen a medianoche, cuando nadie los ve. En el horario central, pura diversión, baile, comedias, colas y disputas argentinas al por mayor. Y que te informe tu abuela.

Apago la luz. En la radio hablan de fútbol o de religión. Los periodistas deportivos inventan tiempos verbales y financian sus programas con avisos que a veces ponen los mismos dirigentes a los que sacan al aire. Lo demás -con excepción del formidable Alejandro Dolina y su "La Venganza será Terrible"- es una sucesión interminable de umbandistas, evangélicos y manochantas que le mienten a la gente y encima le sacan la plata mientras divulgan la ignorancia.

Con este presente, ¿por cuánto tiempo más podremos seguirnos considerando un pueblo culto?

elpepepregunton@gmail.com

El País Digital

 ¿Encontraste algún error? Comentar esta noticia« volver  
Vota por esta noticia:
Desinteresa/No aporta Común/Importa poco  Interesante  Muy Interesante  Excelente/Gran aporte
  Total de votos:
Desinteresa/NoComún/ImportaInteresanteMuyExcelente/Gran 20 votos
Comentarios: 25  | escuchar nota |  | achicar texto |  | agrandar texto |  | enviar nota |  | imprimir nota |

No salgas a la calle
sin saber de qué se habla...

ASISTENCIA AL USUARIO 903 1986
CLASIFICADOS 400 2141 - 131 | SHOPPING EL PAIS 903 1986
REDACCION IMPRESA 902 0115 | REDACCION DIGITAL 902 0115 int 440 | PUBLICIDAD IMPRESA 902 3061 | PUBLICIDAD DIGITAL 900 2338
Zelmar Michelini 1287, piso 5, CP.11100, Montevideo, Uruguay | Copyright © EL PAIS S.A. 1918-2012