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Julia Rodríguez Larreta
La semana pasada hacíamos referencia a varios de los puntos obscuros que caracterizan el accionar de los Kirchner al frente del poder. Tanto de la nación, primero el marido y luego su esposa, como anteriormente en Santa Cruz, cuando Néstor regía sus destinos. Época en la que envió al exterior una abultada suma de millones de dólares del tesoro provincial, sobre los que nada se ha logrado aclarar. Tarea a la que poco contribuyó el Juez Santiago Lozada, argumentando que la causa abierta para investigar el paradero de esos fondos adolecía " de una plataforma cáustica que limita el objetivo procesal".
Pues bien, acaba de saberse que dicho Juez de Instrucción, que absolvió al Sr. Kirchner de presuntos delitos vinculados al manejo y administración de los fondos públicos depositados en el extranjero, ha sido ascendido.
El juez que durante cuatro años no dio a conocer el fallo donde sobreseyó a Kirchner, impidiendo de esa forma que ni denunciantes, ni diputados, ni periodistas pudieran conocer las razones expuestas, ahora ha pasado a revistar como Defensor de Cámara. Al tiempo que otros jueces afines a los Kirchner, reasignados por medio de un decreto firmado por Cristina hace un tiempo, ocuparán otras posiciones dentro de la justicia santacruceña.
Mientras tanto, desde la Casa Rosada se manejan los hilos para sacar adelante las distintas leyes que les interesan, antes de que cambie la composición de la Cámara. Entre ellas, la ley de Emergencia Económica de la que se han aprovechado todo este tiempo, a pesar de la ironía de que el país haya estado creciendo a tasas siderales -a pesar del gobierno-gracias a las favorables condiciones externas. Sobre todo con el elevado precio de los commodities y la espléndida productividad del asombrosamente demonizado, sector agropecuario .
Vívido ejemplo del atropello legislativo que practica el oficialismo, ha sido la aprobación fulminante del proyecto oficial de reforma política, en las comisiones del Senado. Una norma legal que atañe a las reglas de juego futuras para los partidos, va camino de ser aprobada en la cámara alta esta próxima semana, sin la búsqueda de un mínimo consenso con la oposición.
La cual optó por retirarse en masa, como protesta ante la evidente nula consideración por parte de los legisladores del FPV. Una decisión que llama la atención por la unanimidad demostrada, dado que uno de los males que aqueja a los opositores es justamente, son sus muchas divisiones. Una bendición para los objetivos de la pareja gobernante. Elocuente demostración de ello es la futura composición de la Cámara baja: habrá 33 bloques, de los cuales, 14 serán unipersonales.
Pero en el caso que mencionamos, la artimaña estilo boicot, tiene sus riesgos y puede terminar siendo un boomerang. Hay que recordar lo sucedido en Venezuela, cuando la oposición decidió no presentarse, en actitud de rechazo a los abusos de Chávez. Sin embargo, ello se tradujo en un Parlamento integrado en forma absoluta por los chavistas.
Pero una cosa es el arte de los manejos políticos, la compra de voluntades y el armado de los cimientos del poder, para el que Kirchner cuenta con notorios dones maquiavélicos y otra es lo que ocurre en el terreno económico. Porque la economía está indefectiblemente inter relacionada con la política y la disponibilidad de dinero le es esencial para controlar gobernadores, legisladores, intendentes, piqueteros, subsidios sociales y demás.
Y en este sentido, Roberto Cachanosky hace un excelente análisis (Economía y Mercado 23/11/09) en el que vaticina que el modelo argentino, basado en dos grandes pilares, "el cambio competitivo" y "el superávit fiscal", que le permitía al gobierno disponer de abundancia de recursos para dominar a unos y otros, está agotado. No hay espacio aquí para explicarlo con más detalle, pero las consecuencias es lógico que se habrán de sentir cada vez más.
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