Las afinidades ideológicas en la región entran en la campaña. Lacalle alertó ayer que está en juego "la independencia" y la soberanía del país ante la "intromisión" de Hugo Chávez, el PT de Brasil y el gobierno argentino "en asuntos internos".
El candidato nacionalista Luis Alberto Lacalle también le pidió anoche a su adversario José Mujica que diga, antes del domingo, si irá a la Quinta Internacional Socialista que promueve el presidente venezolano Hugo Chávez.
En un acto en el club Larre Borges, Lacalle mencionó -uno a uno- los apoyos "de afuera" que recibió Mujica esta semana. Primero, la reunión con el ex gobernador de Rio Grande do Sul y figura de primer orden del PT brasileño, Olivio Dutra, que le dio el respaldo y adelantó "una relación armoniosa".
En segundo lugar, criticó un documento de intelectuales "afines al matrimonio presidencial argentino", donde "se llama a los uruguayos a votar para frenar a la derecha que pretende regresar". Lacalle respondió: "Esta solidaridad expresa se lleva adelante en un momento en que el gobierno dispuso que no haya diálogo con los puentes cortados". Este grupo de intelectuales creó la organización Carta Abierta, y hará el jueves en Buenos Aires un acto en apoyo a Mujica (ver página A7).
Y, por último, rechazó que Chávez haya enviado "un saludo a Tabaré y un abrazo grande para Pepe, el próximo ganador de las elecciones" en Uruguay. "Un jefe de Estado no puede decir a quién prefiere", protestó Lacalle, con evidente molestia.
"Antes que nadie, la fórmula del Frente debe decir que no acepta indicaciones para los electores. Los de afuera son de palo, mi amigo", dijo Lacalle. Reivindicó "la independencia nacional por encima de partidos", dijo que el Frente Amplio "no precisa padrinos" y preguntó "qué está disimulado detrás de estos mensajeros". Habló de "intromisión en asuntos internos".
El ex presidente también recordó que Chávez intimó a la coalición de izquierda a tomar posición respecto a la Internacional Socialista, convocada por el presidente venezolano, cuyo lema es hacer frente al imperialismo y al capitalismo. "Si van a ir, lo tienen que decir antes del 29. Que se reúnan y lo resuelvan. Tenemos que saber dónde nos metemos. Mala tos le siento al gato", dijo el candidato blanco.
DELITOS. En un acto en Ciudad del Plata, San José, Lacalle volvió a hablar de la inseguridad. Pidió "mandar parar" y dijo que "toman a la Policía para el churrete".
El ex presidente había afirmado el lunes que "la gente clama por más represión", como respuesta a la situación.
A Mujica lo consultaron ayer por esa afirmación y respondió que no sabe si realmente "la gente está clamando" eso.
En tanto, a Lacalle le preocupan los procesamientos a policías en Rivera, por dispararle a reclusos que se fugaban. Anoche en la Unión alertó: "No hay peor mensaje que se procese a policías por hacer lo que tienen que hacer. Me comprometo a que eso se termina el 1° de marzo de 2010".
En Ciudad del Plata se mostró indignado por la inseguridad que se vive en el país y dijo que, si llega al gobierno, "se termina el relajo". Y se refirió a lo sucedido pocas horas antes en el Hogar Desafío del INAU, donde dos delincuentes coparon la dependencia, maniataron a la guardia policial y permitieron la fuga de internos
"Eso supera todo lo visto. Por favor, que alguien mande parar. Se acabó el relajo, no puede seguir esto. Están tomando a la policía para el churrete", afirmó.
OPOSICIÓN. De gira por el interior, Mujica y Danilo Astori afirmaron en Treinta y Tres que al menos un "técnico importante" no frenteamplista podría integrar un gobierno del Frente sin investir la representación partidaria, y admitieron la posibilidad de crear un "mecanismo" de consulta con la oposición.
Pese a la insistencia de los periodistas, Mujica no reveló identidades pero aseguró que se trata de una figura de primer orden. Astori recordó la participación de Eduardo Zaidensztat como titular de la Dirección General Impositiva (DGI) en la primera parte del gobierno del presidente Tabaré Vázquez.
De todas formas, Mujica reafirmó que, si gana el domingo, convocará en forma inmediata a los representantes de los otros partidos a la búsqueda de acuerdos en diversas áreas. Si no se producen entendimientos, adelantó que se recurrirá a un "mecanismo de consulta" con los líderes opositores. Mujica también adelantó que, "de cajón", los entes autónomos estarán integrados por figuras de todos los partidos.
Mujica señaló que las figuras de la oposición pueden integrar el gabinete o los entes autónomos pero "no queremos entrar en reparto de cargos, sino niveles de participación". Más adelante sostuvo que "si la integración no fuera posible, está el mecanismo de la consulta a los demás partidos antes de tomar actitudes importantes para el país en los grandes temas".
"Me cuesta hablar con Lacalle, porque no lo conozco, hemos andado en canchas separadas, pero si tengo que hablar lo hago", sostuvo Mujica en Cerro Largo.
FUTURO. En el último acto de la campaña, anoche en Larre Borges, Lacalle dijo que le queda "sabor agridulce de las cosas que se terminan y no volverán". Afirmó, emocionado: "Llegó el fin, otra campaña terminada, disculpas por los errores".
La campaña de Lacalle cierra mañana en la Plaza Independencia, donde pondrán una bandera al pie del monumento a Artigas.
Inundaciones se convierten en tema de campaña; candidatos con damnificados
Bien temprano, Jorge Larrañaga se tomó una avioneta ayer y voló a Artigas para recorrer y conocer de primera mano la situación en el norte del país por las inundaciones. Mientras saludaba a los damnificados en Salto, protagonizó un entredicho con una militante frenteamplista. La señora se acercó y, molesta, le increpó "por hacer política con los evacuados", según contó horas más tarde el propio Larrañaga en un acto en Montevideo.
"Mire señora, yo nací en la orilla del río Uruguay; lo conozco como quizás usted no y me debo a la población del litoral. No vine a hacer política, vine a dar la cara como senador", le respondió el candidato a vice. Y, según su relato, siguió: "Si yo vine a hacer política, ¿qué está haciendo usted con una bandera del Frente en medio de los inundados?".
De tardecita, Larrañaga vo-ló de regreso a Montevideo y participó en un acto en la Unión. Mientras ingresaba al gimnasio del club Larre Borges, Larrañaga comentaba a quienes lo saludaban: "Vengo del norte. Vi los inundados, es un desastre la situación".
Allí preguntó a los militantes: "¿Desde cuándo no podemos estar con la gente? ¿Desde cuándo estamos impregnados de lo maléfico?". Y reclamó al gobierno que ejecute los recursos disponibles para catástrofes en el presupuesto.
CAMPAÑA. Unos por el noreste y otros por el litoral. Lo cierto es que las inundaciones se convirtieron en asunto de campaña y la preocupación por los damnificados ganó a los candidatos de ambas fórmulas presidenciales.
La fórmula frenteamplista visitó a los damnificados de Treinta y Tres y Cerro Largo. Y en su audición radial de la emisora M24, José Mujica se solidarizó con los afectados por las inundaciones y destacó "la importancia estratégica" en la ley de ordenamiento territorial", que "nos indica dónde podemos habitar y dónde no nos conviene".
En seis horas, Larrañaga estuvo con los respectivos intendentes y habló con algunos de los damnificados por la crecida del río Uruguay. En Artigas, junto al intendente Julio Silveira, recorrió locales donde se dispuso el alojamiento de los damnificados. En Salto habló con el intendente Ramón Fonticiella luego de recorrer las zonas más afectadas; lo mismo que en Paysandú, donde sostuvo un extenso diálogo con el intendente frenteamplista Julio Pintos.
"La situación es preocupante", admitió Larrañaga a El País, y añadió que los pronósticos meteorológicos son inquietantes porque permiten esperar nuevas precipitaciones tanto en las zonas ya inundadas como en el Alto Uruguay, desde donde desciende el agua por el cauce fluvial.
Larrañaga, que entre 1990 y 2000 fue intendente de Paysandú, debió afrontar en esos años más de una crecida del río Uruguay, en una de cuyas instancias hubo 2.000 evacuados solo en su departamento. Por eso, conoce las señales que da la naturaleza. "La situación se va agravando", indicó desde el avión en su vuelo de regreso a Montevideo.
El presidenciable blanco Luis Alberto Lacalle también habló de las inundaciones y dijo que, cuando el agua sube, "tiene la inestabilidad de la muerte", y lo hace "lentamente, pero en forma inexorable". Y, cuando vuelve a su cauce, "nada queda igual, porque las paredes y pisos quedan impregnadas de agua". Ese efecto del agua "demora años" en irse, lamentó Lacalle.