Hoy se celebra el Día Internacional de la Mujer, una fecha que en todo el mundo es capaz de suscitar serenas reflexiones y apasionados debates. La condición de la mujer, la igualdad de sus derechos respecto al hombre y la discriminación de que es objeto en ciertas actividades, son temas propios de esta jornada. La celebración tiene casi un siglo de creada a partir de un trágico episodio, derivación de un conflicto sindical, en el que perecieron 146 trabajadoras de una fábrica textil de Nueva York. Desde 1910 se honra este día con múltiples actos.
En nuestro país, en esta semana, diputadas de todos los partidos, en estimulante clima de unidad, leyeron en cámara el texto completo del Consenso de Quito, una declaración firmada por delegados de todos los países de América Latina y del Caribe, en donde se exponen los mayores problemas que enfrentan las mujeres al tiempo que se proponen soluciones. Del mismo modo, el Partido Nacional rindió un homenaje a la memoria de doña Josefa Oribe, en el centro de estudios que lleva su nombre. Asimismo, distintas dependencias del gobierno y de las intendencias desarrollan un programa de actos académicos, incluida la inauguración de exposiciones vinculadas al tema.
Este despliegue no mitiga la comprobación de que en Uruguay todavía resta mucho por hacer para lograr la igualdad de derechos para las mujeres en todos los ámbitos, como lo señalan periódicamente los organismos internacionales co-mo la ONU. Asuntos tan lacerantes como la violencia doméstica, así como la diferencia de retribuciones en detrimento del sexo femenino, son algunas de las situaciones injustas a corregir. Un punto discutido es el acceso de las mujeres a los cargos políticos en donde, entre otras soluciones, se propone la implantación de una cuota de candidatas, obligatoria para los partidos. Once países firmantes del Consenso de Quito ya se manejan con cuotas que generalmente rondan un tercio de los miembros de las listas electorales. Iniciativas de esta naturaleza se proponen en nuestro país, con su previsible correlato de debates entre quienes comparten esta idea en virtud de su eficacia práctica y quienes la consideran inadecuada, e incluso lesiva, para las propias mujeres.