Información Opinión Toda la información del deporte Suplementos Servicios Ocio Ver todos los especiales Clasificados Shopping EL PAÍS Blogs/Participacion EL PAÍS
 Domingo 13.09.2009, 19:46 hs l Montevideo, Uruguay
Vota por esta noticia:
Desinteresa/No aporta Común/Importa poco  Interesante  Muy Interesante  Excelente/Gran aporte
  Total de votos:
Desinteresa/NoComún/ImportaInteresanteMuyExcelente/Gran 13 votos
 | escuchar nota |  | achicar texto |  | agrandar texto |  | enviar nota |  | imprimir nota |

Enrique Beltrán


Desde el recodo

No a la noche

Enrique Beltrán

Me llamaba la atención que no ocuparan los primeros planos de la campaña electoral las preocupaciones en torno a la supervivencia de nuestras libertades, de nuestras instituciones democráticas y de nuestro Estado de Derecho. Tal vez porque una larga tradición y el sentir de nuestra gente están habituados a convivir tan naturalmente con esos valores que no siempre los aprecia. Hay quienes creen que su pérdida solo afecta a los políticos, sin advertir, que ella pronto envenena el aire que respira su pueblo. Lo descubren, cuando es ya tarde. Años y muchos dolores demandarán el remontar la cuesta. Dejan además huellas que no se borran y heridas difíciles de cicatrizar. ¿Por qué pensamos que en estas elecciones se juegan, como en muy contadas ocasiones, todas aquellas conquistas? Creo que los golpes de estado, la irrupción violenta contra las instituciones: el Parlamento, la Justicia, los derechos de la persona humana, dejan demasiado en evidencia tanto la agresión como el espurio origen del gobierno de facto. Todo eso además, suele tener para la dictadura así nacida, inquietantes repercusiones internacionales que la complican. En cambio, con poco más de paciencia, pero con la misma voracidad de poder, desde un gobierno legítimo electo por una fuerte mayoría, se puede ir, como va ocurriendo con el que tenemos, pero en puntas de pie, apuntando a cierta distancia, para un objetivo parecido, que nunca se proclama. Es así que se diluye lenta y silenciosamente la separación de poderes, se hacen reiteradas las violaciones a la Constitución, inclusive por el propio Presidente de la República, se bloquea el contralor de las minorías, y son insistentes los malhumores con la prensa. En tanto el exclusivismo sectario va convirtiendo a la administración y sus servicios públicos en meras sucursales del partido de gobierno y a veces revientan pústulas como la de Antel que así lo evidencian. Los ingresos para propaganda del oficialismo acusan una notoria desproporción con el de las demás fuerzas políticas, porque entre otros variados y desconocidos aportes, se vuelcan además el de voluminosos recursos del Estado que provienen de su pueblo y no solo de sus simpatizantes. Poco les importa que con ello se agredan disposiciones constitucionales. Más propicia ven la oportunidad de acentuar aquella marcha que se inicia con ligeras brisas totalitarias, de "profundizarla", como gustan decir, cuando el candidato presidencial se llama José Mujica. El mismo que con otros tupamaros, y con hechos terribles, demostró su desprecio por la democracia a la que intentó abatir, y provocó que otros lo hicieran por él, de lo que nunca se mostró arrepentido. Ese es el candidato presidencial del oficialismo para lo que todavía siguen siendo nuestras instituciones democráticas. Es difícil pensar que sea para prestigiarlas, pues no cree en ellas. Es más de temer que sea para socavarlas y abatirlas, pues el único arrepentimiento público que trascendió y hasta fue resonante, ha sido el cambio de su vestidura con un elegante traje que ha lucido fuera del país, y alguna vez en el nuestro. No se puede razonablemente dudar entonces que los votos que se den a la fórmula presidencial frentista es, entre otras cosas, una apuesta al saqueo de nuestras libertades, al encogimiento de la nación con ciudadanos de primera y de segunda y quizás, echarnos a andar hacia una larga noche totalitaria. El Partido Nacional y una oposición de pie, evitarán en las urnas que la noche llegue. Mujica se dedicará así a las acelgas, como prometió.

 ¿Encontraste algún error?« volver  
Vota por esta noticia:
Desinteresa/No aporta Común/Importa poco  Interesante  Muy Interesante  Excelente/Gran aporte
  Total de votos:
Desinteresa/NoComún/ImportaInteresanteMuyExcelente/Gran 13 votos
 | escuchar nota |  | achicar texto |  | agrandar texto |  | enviar nota |  | imprimir nota |
ASISTENCIA AL USUARIO 903 1986
CLASIFICADOS 400 2141 - 131 | SHOPPING EL PAIS 903 1986
REDACCION IMPRESA 902 0115 | REDACCION DIGITAL 902 0115 int 440 | PUBLICIDAD IMPRESA 902 3061 | PUBLICIDAD DIGITAL 9020115 int. 184/186
Zelmar Michelini 1287, piso 5, CP.11100, Montevideo, Uruguay | Copyright © EL PAIS S.A. 1918-2012