Líderes blancos dan por superada confrontación

Larrañaga y Lacalle enviaron mensajes de unidad partidaria

Alianza Nacional y Unidad Nacional bajaron el tono de su controversia de las últimas horas y dieron el problema por superado. En el marco de una recorrida que hizo ayer por varios puntos de Florida, el precandidato de Alianza Nacional, Jorge Larrañaga, precisó que "no entré ni voy a entrar nunca en agravios personales".

Las diferencias entre ambos sectores se dieron, para Larrañaga, "dentro de la libertad de un partido que no confunde unidad con unanimidad", dijo en una rueda de prensa. Y a continuación, en un tono de amistad hacia el precandidato de Unidad Nacional Luis Alberto Lacalle, anunció que el mismo día de la elección interna, sea cual sea el resultado, el Partido Nacional "va a estar junto, unido, y así sea por un voto va a tener el candidato único a la Presidencia". Larrañaga afirmó además que la intención es que la misma noche de la elección se complete la fórmula, que a los pocos días se convoque a la Convención Nacional partidaria para elegir el Directorio, para aprobar el programa único y para dar inicio formal a la campaña para la elección nacional de octubre.

Anoche, en Juan Lacaze, al finalizar una larga recorrida por ciudades del departamento de Colonia, Lacalle emitió una señal de acercamiento hacia Larrañaga, cuando afirmó que "la gente espera una actitud de unidad en el Partido" porque es "la única opción" para ganar el gobierno.

"No hablamos mal de nadie ni criticamos. Nos sentimos capaces de hacer las cosas mejor con este equipo", dijo Lacalle ante quienes lo escuchaban en Juan Lacaze, en un mensaje de unidad hacia dentro y fuera del partido. "Cuando pase junio y se sepa el resultado, si me toca a mí prometo que cuando empiece la campaña ante el adversario natural que va a ser el candidato del Frente, vamos a hacer una campaña digna del respeto que hay que tenerle a la gente. No vamos a insultar ni a criticar ni a descalificar. La competencia tiene que ser para conquistar mediante propuestas mejores a los votantes", dijo.

Si gana la interna, Lacalle fue claro: "Primero que nada, un partido unido". "Que la campaña esté presidida por una sonrisa", pidió. "No vamos a venir con el puño cerrado, con una mueca de odio o el sarcasmo", sostuvo.

CAMPAÑA. En una entrevista con El Espectador, ayer, el dirigente de Concordia Nacional, Ignacio de Posadas, también dio muestras de que el problema quedó atrás cuando sostuvo que Larrañaga "es un compañero de partido" antes que adversario en la interna.

Las referencias públicas a los casos de corrupción en el gobierno blanco fueron uno de los elementos que esta semana agitaron la interna nacionalista.

El tema fue aludido originalmente por De Posadas en marzo, durante una entrevista con El Observador, y vuelto a considerar el jueves 7, cuando Larrañaga habló con el semanario Búsqueda en donde advirtió que el Frente Amplio pondrá sobre el tapete las denuncias de corrupción en su gobierno, si el ex presidente gana la interna blanca el 28 de junio. "Yo no voy a destapar el tarro. Pero (Lacalle) no puede decir tan suelto de cuerpo que no tiene responsabilidad en esos episodios", dijo Larrañaga en la entrevista.

De Posadas sostuvo ayer en El Espectador que sobre el posible uso de los casos de corrupción en la administración nacionalista durante la campaña, había afirmado "exactamente lo que (Larrañaga) está diciendo ahora", es decir que "de parte del Partido Nacional no va a haber este tipo de juego sucio" y que si ocurre, "va a venir de afuera", es decir de otras fuerzas políticas.

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