Ayer se fugaron seis de los 15 menores del Hogar Hornero de la Colonia Berro. Poco antes se habían escapado otros dos jóvenes infractores del Hogar La Casona.
La fuga ocurrió sobre las 19:00 horas y fue imposible, para los funcionarios, evitar que lograran escaparse.
El presidente del sindicato de funcionarios del INAU, Joselo López, señaló a EL PAÍS digital que "los internos amenazaron y redujeron a los funcionarios con cortes y palos para luego escapar del hogar".
"Por suerte no hubo heridos pero una funcionaria, de los dos que había en ese momento, forcejeó con los menores pero no logró impedir que se escapen", comentó López.
El Hogar Hornero es un establecimiento de régimen abierto y por esa razón no posee vallado perimetral ni cuenta con guardias de seguridad en la zona.
Ante la consulta de la cuan importante es la peligrosidad de los jóvenes que escaparon y estaban internos en el ese hogar, López manifestó que no tiene conocimiento de cuáles son las características de los menores pero que es algo común que pase en la Colonia Berro.
"No hay relación entre la peligrosidad de los menores y el hogar en el que es internado", señaló López. "Es tanto el descontrol total que tienen las autoridades que los gurises van a dar a donde haya lugar. Lo ideal es que este tipo de hogar sea utilizado por los que realmente quieren rehabilitarse", sostuvo.
El presidente del sindicato de funcionarios del Inau, agregó que esa es una de las razones por las que, desde hace tiempo, vienen pidiendo una cuotificación en la cantidad de menores por hogar.
"La mayoría de los funcionarios son mujeres y les es más difícil poder controlarlos, se necesita más personal, más orden y más instalaciones", finalizó.
El Hogar Hornero fue reinaugurado en el período en el que el Padre Mateo Méndez fue director del Interj y apunta a la rehabilitación de una forma menos represiva.