Benedicto en Jordania, Israel y tierras palestinas

En Tierra Santa analizará su relación delicada con el islam

Ciudad Del Vaticano | El papa Benedicto XVI comienza mañana una gira de una semana por el Oriente Medio en una "peregrinación de paz" que busca restañar las relaciones con musulmanes y judíos y manifestar apoyo a su acosada grey cristiana en la región.

El viaje sigue los lineamientos de la histórica peregrinación de su antecesor Juan Pablo II en el 2000 a Jordania, Israel y los territorios palestinos, incluyendo escalas vinculadas con acontecimientos bíblicos y la vida de Cristo. Sin embargo, las condiciones de la visita del pontífice alemán son ahora muy diferentes, puesto que Juan Pablo II, que nació en Polonia y creció bajo la sombra ominosa de Auschwitz, visitó el Muro de los Lamentos y dejó una nota escrita en la que se disculpó por el antisemitismo de algunos cristianos.

En su papado de cuatro años, Benedicto XVI ha enfurecido a musulmanes y judíos, primero con un discurso en el que vinculó el profeta Mahoma con la violencia y después cuando levantó la excomunión a un obispo que negó el genocidio judío. Incluso el viaje de Benedicto fue puesto en duda luego que un cardenal del Vaticano dijo este año que la Franja de Gaza durante un ataque militar israelí semejaba "un enorme campo de concentración".

El vocero vaticano Federico Lombardi dijo que el hecho de que el viaje tenga lugar es en sí "un indicio de paz" de que el Papa puede contribuir a la reconciliación en Oriente Medio.

Ayer, al dirigirse a jordanos, israelíes y palestinos durante su audiencia general, el pontífice dijo que compartía sus aspiraciones y esperanzas como también sus tribulaciones. "Estaré entre ustedes como un peregrino de la paz", anticipó. La escala jordana será su primera visita a un país árabe, antes de ir a Israel y territorios palestinos. AP

Más de 60.000 policías serán los custodios

La policía israelí planea desplegar decenas de miles de efectivos, incluso de civil, para garantizar la seguridad del papa Benedicto XVI. La operación, denominada "sotana blanca", movilizará a 60.000 policías y guardias fronterizos en todo el país, otros de civil, durante los cinco días que durará la visita. Además se cerrarán las calles de Jerusalén.

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