MOSCÚ | EL PAÍS DE MADRID
Las fuerzas leales al presidente de Georgia, Mijaíl Saakashvili, sofocaron ayer una rebelión militar, que, según Tbilisi, fue instigada por Rusia con el fin de impedir la realización de las maniobras de la OTAN que comienzan hoy en ese país.
Saakashvili aseguró que la situación está "bajo control" e hizo un llamamiento al Kremlin a "abstenerse de acciones provocadoras". Moscú califica esas acusaciones de "total desvarío".
El comandante del batallón de tanques de rebelde, Mamuk Gorgoshvili, hizo una declaración de insubordinación ayer y anunció que se encerraban en sus cuarteles y aseguró que no emprenderían "ninguna acción agresiva". "Los militares apoyamos el llamamiento del Patriarca para comenzar el diálogo con la oposición", dijo Gorgoshvili desde Mujrovani, ciudad donde se emplaza el batallón y que está a unos 30 kilómetros al noreste de la capital.
La oposición mantiene una manifestación de protesta permanente desde el 9 de abril pasado y pide la dimisión de Saakashvili y nuevas elecciones parlamentarias y presidenciales. Una hora después de las declaraciones del oficial rebelde, el portavoz del ministerio del Interior, Shotá Utiashvili, anunciaba el "desenmascaramiento de un complot cuyo objetivo era realizar una sublevación militar". Varias unidades militares y altos oficiales fueron arrestados, informó Utiashvili. "Se les acusa de intento de sublevación y de tener relaciones con los servicios secretos rusos", puntualizó el portavoz. "Los organizadores eran ex altos cargos del ministerio de Defensa" y el complot "estaba coordinado con los rusos", que deseaban hacer fracasar las maniobras de la OTAN, agregó.
El ministerio del Interior divulgó imágenes con conversaciones de Guía Gvaladze, que en los noventa fue jefe del destacamento Delta del ministerio de Seguridad Nacional, en las que informaba a sus correligionarios sobre los preparativos del golpe. "Los rusos vendrán a ayudarnos, unos 5.000 hombres liquidarán a personajes como el ministro del Interior" y otros dirigentes, dice Gvaladze. Y agrega que "en caso de éxito, Georgia se unirá de nuevo a Rusia".
Después de que fuerzas del Ejército leales a Saakashvili rodearan el cuartel del batallón, el mismo presidente entró en él acompañado de varios tanques y propuso a los amotinados que se rindieran. Los rebeldes no opusieron resistencia, fueron desarmados y los organizadores del motín quedaron bajo arresto. No es la primera vez que el batallón de Mujrovani se subleva; ya lo hizo en 2001, y en aquella oportunidad el entonces presidente Eduard Shevardnadez ingresó en el cuartel acompañado sólo de unos cuantos guardaespaldas y convenció a los militares de que depusieran las armas.
En tanto, Ninó Burdzhanadze, la ex presidenta del Parlamento que fuera aliada de Saakashvili durante la "revolución de las rosas" y que ahora es una de los dirigentes de la oposición, declaró que no cree que los amotinados actuaran instigados por Moscú.
"Puedo decir que excluyo que los militares georgianos actuaran de acuerdo a un guión ruso, como afirma el ministerio. Por cierto, se trata de militares que combatieron heroicamente en la región de Tsjinvali (durante la guerra de cinco días contra Rusia en agosto), mientras su comandante en jefe supremo huía", declaró Burdzhanadze.
NIEGAN. La oposición calificó el incidente con los rebeldes como un "espectáculo" organizado por el gobierno para desviar la atención de las protestas contra el presidente. En tanto, el viceministro de Exteriores de Rusia, Grigori Karasin, declaró que las acusaciones de Tbilisi contra Moscú como presunta organizadora del complot "demuestran la imaginación enfermiza y la conducta irresponsable de los dirigentes georgianos". Además de negar toda relación con el fracasado motín, Rusia desmintió que estuviera concentrando tropas en las fronteras con Georgia. El Kremlin considera una "provocación" contra Rusia las maniobras de la OTAN en territorio georgiano con casi1.000 soldados de una decena de países miembros y asociados. El presidente ruso Dmitri Medvedev calificó los ejercicios militares de "equivocados" y "peligrosos".