CARLOS REYES
"En la cama" avivará desde el viernes el escenario del Metro, cuando Gerardo Romano, Mónica Ayos, Walter Quiroz y Anabel Cherubito pongan en marcha una obra con escenas de sexo, desnudos, cuatro personajes y un solo juego de sábanas.
Sin embargo, Gerardo Romano, le encuentra a este espectáculo cómico su costado metafísico: "Trata de la viabilidad de la pareja. El ser humano tiene la particularidad de saber de su propia finitud, pero aún sabiendo que va a morir, encara la vida con grandeza: construye, ama, genera arte, busca el sentido de la libertad, tiene preocupaciones éticas. Y ante esa desazón, a la que se suma la inhospitalidad del mundo, cuenta en el amor su panacea, la posibilidad de no sentirse tan solo, y poder proyectarse a través de la procreación".
Claro que el amor, observa el galán argentino, suele desembocar en la convivencia, y ésta en la rutina. Y ahí llegamos al nudo: "Ante la disminución, o desaparición, de la pasión, muchas veces se suele renegociar el vínculo, y creo que eso está enfocado con mucho humor en esta obra, aunque quizá ese humor también sea una manera de negación del problema. Las parejas pueden llegar a recorrer en esa búsqueda desde las terapias, o las terapias de grupo, hasta el rompimiento de la relación, si llega. Y acá el director ha sabido armonizar con el elenco esta obra que tiene aristas bastante transgresoras, difíciles, que tiene sexo grupal, desnudos, en fin, todos esos elementos que a veces se miran de reojo".
Cara conocida de la televisión, Romano dio en los últimos tiempos un paso al costado, buscando menos exposición mediática: "Me alejé de los medios, y de una actitud que me exponía mucho, al decir todo lo que pensaba y sentía. Porque me duele un poco que me castiguen, sobre todo en una democracia con instituciones débiles. Argentina está en muchos aspectos institucionalmente muy por debajo de Uruguay, y esto se transmite al juego democrático, que se ha precarizado mucho". Por eso entendió que su forma frontal de hablar no era saludable para un ciudadano corriente.
"Me cansé de tantos años de ir al frente y me llamé un poco a recato. También los contextos cambiaron, especialmente el juego mediático". En su forma de ver la televisión decayó con el acceso de personas que son puramente mediáticas, por lo que aparecer por la misma vía, sería ser parte de lo mismo.
Ante esa realidad, el impulsivo intérprete optó por lo que él define como un exilio voluntario. "Vivo en Uruguay por dos razones. Una, porque no me gusta padecer a la Argentina, y otra, porque me gusta cómo vive el uruguayo. En Argentina, por ejemplo, se decide a dedo quién va a ser el candidato a las próximas elecciones. En Uruguay tienen que ir a internas". Su mirada crítica sigue: "También en Argentina el Consejo de la Magistratura no es institucionalmente muy democrático, lo cual genera problemas con la expresión de los jueces. En fin, una suma de elementos que me han arrebatado de alguna forma el derecho de opinión".
La contracara del asunto la encontró en las proximidades de Punta Ballena: "Vivo cerca de la Laguna del Sauce, en uno de los lugares más bellos que he conocido, y pese a que estoy al lado de Punta del Este, no voy nunca. Acá llevo una vida muy simple: lo primero que hago al levantarme es ponerle un leño al fuego, el agua para el mate, y abrirle a la perra para que no se haga pis adentro. Y el resto del día es acariciar a los perros, tomar mate, regar las plantas, cavar, hachar, y ocuparme del invernáculo. Tareas campestres, de quien vive en la naturaleza".
"A veces ando por Buenos Aires y digo `qué linda sería esta ciudad sin violencia, sin inseguridad, sin iniquidad social, sin explosión demográfica`. Porque para quién ha vivido Buenos Aires, no es este el momento más lindo, a pesar que la ciudad se ha embellecido mucho".
Recuerdos del abogado que jugaba al rugby
Es abogado y fue jugador de rugby. Se recibió a los 24 años, fue fiscal, trabajó como abogado, y militaba en la juventud universitaria peronista, "para que terminase la dictadura". Cuando se produjo el golpe de `76, se sentía viejo deportivamente y también cortaba radicalmente con la actividad política. Fue entonces cuando empezó a dedicarse a la actuación.
"En rugby soy la misma generación de los chicos que cayeron en la cordillera. Yo jugaba en el Olivos Rugby Club, y los chicos del Old Christians venían en el otoño a jugar con nosotros, y nosotros íbamos a Uruguay a jugar contra ellos en primavera. Siempre nos alojábamos unos en las casas de los otros. Y por unos incidentes que hubo en el Ferry, que intervino la prefectura uruguaya, nos detuvieron, y aunque ese año se hizo el partido, la unión uruguaya de rugby cortó ese intercambio. Ahí decidieron no venir ese año a Argentina e ir a jugar a Chile: y ese año sucedió el hecho que todos conocemos".
Un lecho para los cuatro
Con libro y dirección de José María Muscari, el espectáculo "A la cama" se estrenó en Buenos Aires el 2 enero del año pasado con buena recepción de la crítica, y luego de una exitosa temporada pasó a Mar del Plata, iniciando después esta gira que ahora la trae a Montevideo. Propuesta desprejuiciada, irónica, y también un poco dolorosa, trata sobre los vínculos de pareja, la infidelidad, las fantasías eróticas y las obsesiones, por medio de dos parejas que en una misma habitación exponen su vida privada sin pelos en la lengua.
Las funciones son el viernes 8 y sábado 9 a las 21.30 horas, y domingo 10 a las 20.30 horas en el Teatro Metro (Zelmar Michelini y San José, tel. 9010772). Las entradas están a la venta en la boletería de la Sala.