ALEXANDER LALUZ
El fin de semana pasado tres espectáculos quisieron reactivar el Auditorio Nelly Goitiño. Dos no pertenecían al Sodre, y el tercero que sí lo era, debió ser suspendido porque no fueron citados los músicos que debían acompañar al Coro del instituto.
Este nuevo traspié reavivó las contrariedades que atraviesan a la institución y que ayer al mediodía volvieron a mostrarse en la primera reunión que la Dra. Azucena Berrutti, actual presidenta del Sodre, mantuvo con artistas y funcionarios en el mencionado Auditorio.
En este encuentro, Berrutti explicó que la institución se encuentra en una grave situación, tanto en lo financiero como en lo artístico. Según fuentes de Afusodre, la presidenta subrayó que "la situación está como está y no hay muchos caminos de salida". Y frente a los problemas que tienen los artistas para cobrar sus sueldos, comentó: "Si quieren puedo colaborar con la colecta".
Durante la mayor parte de la reunión, la presidenta se habría mostrado muy tensa y enojada. Como expresión de su estado de ánimo, prácticamente no concedió espacio para que los artistas pudieran explicar su posición. Según estos testimonios, Berrutti se sentiría presionada y atacada por distintos sectores de la institución, así como por el tratamiento que la prensa le está dando a la situación del Sodre, e hizo especial referencia a la nota publicada por El País el sábado 4 de abril (El reino del des-concierto).
Junto a la presidenta del Sodre también participó de la reunión la contadora general de la institución, quien habló con los artistas y funcionarios sobre el presupuesto y las perspectivas de cobro de los sueldos que se adeudan. La funcionaria explicó que los fondos del rubro 0.42 (por el que se suele pagar a funcionarios no presupuestados) están agotados y no hay manera de reforzarlo con nuevas partidas. Esto compromete seriamente el pago de los sueldos a un número importante de bailarines, coreutas e instrumentistas. Entre ellos están los llamados músicos extras y los que ganaron los concursos del año 2000, 2003 y 2006, y que están tocando regularmente en la orquesta sinfónica (Ossodre).Sumado a este problema, el concurso de 2006, fue observado por las autoridades competentes. Una de las objeciones apunta a las condiciones del llamado para el cargo de concertino, porque se realizó cuando el músico que lo ocupaba no cesaba hasta unos meses después del concurso. Los gremialistas indicaron que el llamado se hizo así para ganar tiempo y que el cargo no quedara vacante por mucho tiempo. Inconvenientes similares se detectaron también en los concursos realizados para los otros dos cuerpos estables (coro y ballet). En este momento, todos los expedientes estarían sujetos a revisión administrativa.
Un representante de Afusodre explicó a El País que esta situación se debe a que "los burócratas de los ministerios de Educación y Cultura y Economía y Finanzas que están involucrados" en la regulación de estos llamados, "no saben nada de música y no podían reconocer que un chelo y un violonchelo son un mismo instrumento. Se llamó, por ejemplo, a un cargo de violonchelo y en el padrón oficial dice chelo, entonces lo tiran para atrás porque dicen que el llamado se hizo para otro instrumento".
Ante este panorama, muchos de los artistas del Sodre no tienen asegurado el cobro de su sueldo. La alternativa, según lo planteado por la contadora general del Sodre, sería cobrar por caché. Pero esta modalidad, al no contemplar los aportes jubilatorios, la cobertura médica ni otros derechos sociales, implica un graver perjuicio para los artistas. Ante esta situación es muy probable que las actividades artísticas programadas para los próximos meses se suspendan o posterguen, tal como ha ocurrido hasta el momento.
El concierto del Coro se canceló por negligencia
Representantes del Coro del Sodre indicaron que el concierto programado para el domingo pasado se suspendió por una negligencia administrativa. Los músicos de la orquesta que tenían que tocar no fueron avisados de este compromiso, pese que los trámites se realizaron en tiempo y forma, dijo a El País Carmen Minetti, coordinadora del Coro. Minetti también subrayó que los contratos para estos tres músicos no estaban firmados, así como tampoco los de los solistas invitados. Esto sería, en su opinión, otro signo de la mala gestión del Sodre, que se agravó en los últimos dos años, tras la dirección de Jorge Risi. "Cuatro adjetivos le caben a esta administración: errática, caótica, negligente y omisa", dijo. Esto se reflejaría en la pésima administración del presupuesto y en las deudas millonarias que se han generado.